La misión del FMI sigue en el país, como parte de la segunda revisión del programa firmado en abril. Los funcionarios se reunieron con representantes del sector privado y economistas. Sus consultas a los actores locales se centraron en el desempeño de la actividad y las proyecciones hacia adelante, en medio de un ajuste de la recaudación y la plena tensión por el índice de inflación.
Luis Cubeddu, vicedirector del departamento del Hemisferio Occidental, y Bikas Joshi, jefe de la misión argentina, llegaron al país el jueves pasado con el objetivo de evaluar el programa. En su agenda están reuniones con los funcionarios del Ministerio de Economía y el Banco Central, las cuales se concretarán esta semana, con el foco puesto en la acumulación de reservas.
Además, se reunieron con actores del sector privado durante el fin de semana y se extendieron durante el lunes por la mañana, cuando Cubeddu recibió a autoridades de Amcham en su oficina. Mientras tanto no hubo encuentros, al menos oficiales, con la CGT, en medio de las negociaciones por la reforma laboral que comenzará a tratarse este miércoles.
En los encuentros con los empresarios el FMI buscaba conocer la percepción de los actores locales. Entre los que participaron de las reuniones, además de empresarios, hubo economistas y sindicatos.
El foco estaba puesto en la evolución de la economía. Uno de los empresarios contó que la discusión giró en torno de la macro, pero con un fuerte hincapié en la reactivación de la microeconomía.
El empresario reveló a El Cronista que las dudas estaban centradas en la reactivación económica para este año, al igual que el desafío fiscal.
El FMI proyectó que Argentina crecerá este año un 4% y será el que registre la mayor expansión del PBI en la región. El Gobierno proyectó un crecimiento del 5% para el año. El impulso vendría de los sectores más dinámicos, como la minería, la energía y el agro. El Gobierno confía en que la regularización de activos que vendrá de la mano de la ley de Inocencia Fiscal.
“A Argentina en los próximos años le va a ir de bien a muy bien. La velocidad de la recuperación y el crecimiento, puede ser más o menos rápida. Eso depende de que podamos convencer a la gente de que este es el rumbo, que ahora hay que invertir y confiar. La ley de Inocencia Fiscal es un atajo enorme para que la recuperación sea mucho más rápida. Hay u$s 170.000 millones en los colchones de los argentinos. Los depósitos son u$s 67.000 millones, son tres veces más que los depósitos del sector privado” dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, en una entrevista radial la semana pasada.
Las primeras estimaciones sobre la actividad económica al cierre de 2025 dan cuenta de una caída de 0,2% en diciembre, pero un cierre de año con una suba de 4,7%.
El frente fiscal es el punto de mejor desempeño ante el FMI, pero que según advirtió el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), enfrenta desafíos, ya que la recaudación registró una caída de 7,4% real interanual en enero y anotó su sexta caída interanual consecutiva.
Desde Vectorial analizaron que fue el peor arranque de año en materia recaudatoria en la última década y que el Gobierno deberá busca mejorar la recaudación. La meta asumida con el FMI es de 2,2% de superávit para 2026, mientras que en el presupuesto se proyectó que rondarán el 1,4% del PBI.
La meta fiscal es la que resguarda la capacidad de pago del Gobierno mientras que el Banco Central profundiza la acumulación de reservas y ya suma más de u$s 1600 millones.
“Les preocupa cómo va a seguir este programa, más allá de 2026”, agregó un empresario. Es que este año los vencimientos de deuda ascienden a u$s 16.000 millones, con el panorama puesto en la posibilidad de salir al mercado internacional de deuda y de cara a las elecciones de Estados Unidos que tensionarán el apoyo político de ese país con la gestión actual.
Los encuentros se dan en el marco de la discusión por el freno de la actualización de la canasta de inflación. El FMI había establecido como una de las metas que la canasta debía actualizarse para reflejar mejor el consumo de los hogares, pero el Gobierno decidió frenarlo y recién implementar una nueva canasta cuando la inflación sea cero.
En esta revisión todavía se espera que el FMI se defina sobre esto. Es que el organismo había fijado este encuentro como el que fijaría una fecha para la difusión de la nueva canasta de inflación. Por lo pronto, desde el organismo no han hecho declaraciones sobre el tema, pero según informó “Clarín”, el organismo pidió que se difunda la nueva canasta en paralelo con el viejo indicador.


















