Ley Ómnibus

Piqueteros y sindicatos "duros" empujan a un nuevo paro y volver al Congreso: qué harán la CGT y las CTAs

Desde las centrales sindicales y organizaciones que movilizaron la última semana interpretan que el retiro del capítulo fiscal anunciado por Caputo es consecuencia del 24 de enero. Cómo sigue su plan de lucha de cara a la sesión, esta semana

Desde las diversas centrales sindicales y gremios que movilizaron a la par de algunas organizaciones de izquierda, el balance de la jornada de protesta del 24 de enero dejó un sabor a épica como hace mucho tiempo no saboreaban, potenciada por los últimos anuncios del Gobierno de retirar el capítulo fiscal de la norma.

Hasta allí llegan las coincidencias. A grandes rasgos están de acuerdo en "continuar el plan de lucha" la próxima semana, cuando el Congreso sesione finalmente para debatir la ley ómnibus de Javier Milei. Lo que no hay, por estas horas, es un punto en común sobre cuáles son los pasos a seguir.

Mientras que los sindicatos clasistas, movimientos piqueteros y organizaciones de izquierda buscan empujar a la CGT a redoblar la apuesta con un nuevo paro el martes próximo cuando se convoque, en principio, a las y los diputados a sesionar, en la principal central sindical prima cierta mesura. No rehúsan avanzar con nuevas acciones pero los últimos días decidieron frenar la pelota hasta tanto se reúna el consejo directivo para evaluar la continuidad del mandato del Congreso Confederal. Mientras, todo intercambio circuló por Whatsapp.

De confirmarse el retiro del proyecto de Ingresos personales del debate de extraordinarias, en las centrales sindicales lo ponderarían como otra conquista producto del 24 de enero, aunque ninguna sienta que su pelea está ganada. En concreto, el ministro de Economía, Luis Caputo, enunció ayer que pospondrá el debate sobre el capítulo fiscal de la ley ómnibus y mencionó a Ganancias entre los puntos incluidos sin aclarar entonces si se trataba también de Ingresos Personales -la restitución de la cuarta categoría- o solo las modificaciones contempladas en el capítulo 5 de la mega norma.

Desde las organizaciones agrupadas en Unidad Piquetera no quieren desacelerar y en una asamblea resolvieron que abrazarán el Congreso el día de la sesión, martes 30 de enero, junto a sindicatos como el Sutna (neumáticos), Unión Ferroviaria y los docentes de Ademys. Quieren que la CGT se sume y llame a una nueva manifestación. También las dos CTAs. "Ellos saben que estamos tratando de frenar leyes anti-obreras y esto hay que profundizarlo. No es un saludo a la bandera y listo", demandó Eduardo Belliboni, referente del colectivo piquetero, en diálogo con El Cronista.

También en ATE programarán asambleas en las diversas oficinas de la administración pública a partir del lunes, tanto a nivel nacional como de las provincias y municipios. "El paro es un punto de partida. No se soluciona con una sola medida de fuerza", comentó a este medio Rodolfo Aguiar, secretario general del gremio estatal. No descartan movilizarse el día de la sesión aunque aún deben resolver cómo lo harán: una posibilidad es que confluyan delegados de los diversos sectores para hacer sentir su presencia en el Congreso.

En rigor, los estatales no han dejado de reunirse con los bloques que resisten o presentan diferencias con La Libertad Avanza en lo que hace al DNU 70/2023 y la ley ómnibus. De Unión por la Patria y el Frente de Izquierda tienen el compromiso de que se opondrán a las reformas. Del resto de las citas -con el bloque HCF, que comanda Miguel Ángel Pichetto, y los provinciales de Innovación Federal - no se llevan tantas garantías. A ellos les piden, como Plan B, que al menos frenen los artículos de la ley que reforman la ley de empleo público. El jueves último se reunieron con los socialistas.

Hugo ‘Cachorro' Godoy, al frente de la CTA Autónoma, se pliega a la idea de dar continuidad a las acciones de cara a la puja política en el Congreso de la semana próxima aunque enfatiza en que deben articular con el resto de las centrales. Al sábado aún estaba pendiente esa comunicación. "Las movilizaciones de nuestro pueblo ya desbordaron las estructuras -dijo a El Cronista-. No descarto que se sigan generalizando, tal como ocurrió el miércoles".

Este es un punto que destacan como uno de los hitos las múltiples voces consultadas: la participación de diversos colectivos y organizaciones vinculadas a la cultura, la ciencia y las agrupaciones vecinales en la jornada del 24 por fuera del paragua convocante. El otro hito fue su réplica en diversos puntos de la Argentina -Rosario, Bahía Blanca, Mar del Plata, etc- y el extranjero, con el respaldo de centrales sindicales de esos países. Por lo bajo, desde la izquierda acusan a algunos sindicatos de peso, como el de Comercio, de no jugar a fondo en la convocatoria.

"No estaban los choripanes y los micros", grafica el secretario de Políticas de Empleo de la CGT y titular de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, al ser consultado por El Cronista. A su entender, la ponderación de la convocatoria crece cuando se considera que ni los gremios ni los partidos pudieron activar sus aparatos logísticos producto de los controles del Ministerio de Seguridad de la Nación. De hecho, apelaron a vehículos propios y a los trenes para llegar hasta la Ciudad.

Así y todo, la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (Fempinra) que lidera no pudo evitar toparse con un cordón policial en su lugar de concentración, en Piedras y Avenida de Mayo, que le hizo un "cerrojo". Solo lo pudieron sortear "por la buena voluntad de la Policía y del sindicato porque no era la idea irnos a las trompadas con las fuerzas de seguridad", aclara su referente. También en zona sur, en Avellaneda, un paredón policial frenó a un contingente importante de los movimientos sociales.

Mientras, desde los gremios se aguarda también por una mayor presión internacional durante los próximos días a partir de las presentaciones cursadas por las centrales sindicales ante la OIT y la CIDH, referidas a la reforma laboral contenida en el DNU y la ley ómnibus así como el protocolo anti-piquetes de Bullrich.

Todos coinciden en que la pelea contra las reformas del gobierno de Milei se libra en tres frentes -el judicial, el sindical y el político- aunque con tiempos diferenciados. El gremialismo superó su primera prueba la última semana: la próxima será el turno de las y los diputados y si LLA consigue la media sanción de Diputados, el paso al Senado reactivará ambos frentes nuevamente. Más tarde llegará la definición judicial, en febrero, si la Corte Suprema se decide a dirimir una cuestión en caliente a contramano de lo que marca su tradición. 

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Comentarios

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  • RM

    Rubén Mora

    27/01/24

    Qué hartazgo con esta gente. Siempre lo mismo

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