

Después de una jornada laboral extensa, los pies suelen ser los que más sufren el impacto del estrés y el movimiento. La hinchazón, el cansancio acumulado y, en ocasiones, la transpiración excesiva son problemas frecuentes. Ante esto, un remedio casero ancestral ha vuelto a cobrar relevancia: los baños de inmersión con canela.
Este método no solo busca la relajación muscular, sino que aprovecha las propiedades químicas de la especia. La canela es un potente antiséptico y antifúngico natural.
Por ello, sumergir los pies en esta preparación ayuda a combatir los hongos y las bacterias responsables del mal olor, actuando de manera preventiva contra el pie de atleta.
Otro de los grandes beneficios está relacionado con la circulación. La canela tiene un efecto termogénico que estimula el flujo sanguíneo. Esto es ideal para aquellas personas que suelen tener los pies fríos o que sienten hormigueo después de estar mucho tiempo sentadas o paradas en la misma posición.
Además, funciona como un antiinflamatorio natural. El contacto con el agua tibia potenciada por la canela ayuda a deshinchar los tobillos y alivia el dolor articular leve, proporcionando una sensación inmediata de alivio y ligereza en las extremidades inferiores.

Para prepararlo, no hace falta demasiada ciencia. Se recomienda hervir agua con varias ramas de canela (o unas cucharadas generosas de canela en polvo) y dejarla reposar hasta que la temperatura sea soportable al tacto.
Lo ideal es mantener los pies sumergidos entre 15 y 20 minutos para que la piel absorba las propiedades.
¿Cuándo conviene hacerlo? Los especialistas en bienestar sugieren realizar este ritual por la noche, preferentemente antes de irse a dormir. Al relajar la tensión muscular y calentar el cuerpo, este baño actúa como un inductor natural del sueño, ayudando a bajar las revoluciones del día.
Si bien es un tratamiento inofensivo para la mayoría, siempre es prudente realizar una pequeña prueba en la piel para descartar alergias a la especia. Asimismo, en caso de tener problemas circulatorios severos o diabetes, se recomienda consultar con un médico antes de probar remedios caseros que involucren temperatura o maceración de la piel.














