ENERGÍA

La segmentación de subsidios ¿alcanza para la meta fiscal con el FMI?

El ahorro fiscal por la segmentación de las tarifas con quita de subsidios podría sumar $ 600.000 millones. El FMI pide 1,9% del PIB en 2023.

La segmentación de tarifas con un aumento a nivel nacional de la energía eléctrica, el gas natural por red y los servicios de agua y saneamiento en Buenos Aires aportarán al Estado una reducción de los subsidios de 0,4 puntos porcentuales sobre el Producto Interno Bruto (PIB) por la aceleración de la inflación, algo que alejará desde el lado del gasto el cumplimiento de la meta con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según Javier Alvaredo, titular de la consultora ACM, "el ahorro fiscal en 2023 sería poco menos de $ 600.000 millones", un número que igualmente está por encima de la previsión oficial de $ 500.000 millones que ofrece el Ministerio de Economía.

La segmentación explicada en tres pasos

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Mientras que las cifras de la Secretaría de Hacienda, contadas por Raúl Rigo, señalan que la baja de los subsidios sería de entre 0,5% y 0,6% del PIB, para Alvaredo -en cambio- es de 0,4%.

"Este año el PIB va a ser de $ 820.000 millones; y si la inflación es de 90%, el que viene será de $ 1,55 billones", justificó.

Daniel Montamat, ex secretario de Energía y titular de la consultora Montamat & Asociados, describió que en 2022 el gasto en subsidios energéticos rondará el equivalente en pesos a 15.000 millones de dólares, partiendo de los u$s 11.000 millones de 2021.

Daniel Montamat calculó los subsidios para 2021, 2022 y 2023

"La segmentación aportaría una disminución de u$s 350 millones hasta fin de año y de u$s 3500 millones en 2023; hay que ver si también bajan los precios de la generación eléctrica y del gas", detalló.

El recorte para el año próximo es de u$s 3500 millones, sobre una base de u$s 15.000 millones de subsidios en 2022 y u$s 11.000 millones en 2021

Daniel Dreizzen, ex subsecretario de Planeamiento Energético y economista asociado a Ecolatina, graficó que el impacto este año va a ser sobre un 2% de los subsidios y en el siguiente, un 25%, con un recorte de u$s 3400 millones.

"Un tercio de los hogares no se anotó, es un montón", señaló. "Esto es una carrera en la que la meta se va moviendo, porque los precios cambian, dependen de los costos internacionales, la inflación y la devaluación al peso al tipo de cambio oficial. Entonces en 2023 la meta es móvil y hay que actualizar estas tarifas. Si no, en realidad se estarían reduciendo en términos reales", notó Dreizzen.

Por su lado, Gabriel Caamaño Gómez, de Ledesma, estimó que la segmentación aportará un ahorro de 0,06% del PIB en los últimos meses de 2022, tal como estaba previsto en el acuerdo original con el FMI aunque los usuarios afectados sean casi el 40%, en vez del 10% que pensaba el Gobierno.

Si se proyectan los números con el actual PIB a 2023, la baja en los subsidios sería de 0,65%, pero va a resultar menor por efecto de la inflación.

Con esto, los economistas creen que será necesario un nuevo incremento el año próximo, con la complicación adicional que tiene la cercanía de las elecciones.

El FMI pide que todos los subsidios (energía y transporte) sumen 1,9% del Producto Interno Bruto en 2023, lo mismo que el déficit primario fiscal

En un contexto de crisis energética mundial incluso previa a la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que generó una extendida guerra en Europa y disparó aún más los costos del gas, la Argentina obtuvo un acuerdo con el FMI en el que se comprometió a disminuir en 0,6 puntos porcentuales los subsidios energéticos en relación a 2021: de 2,3% a 1,7%. Fue letra muerta antes de la firma.

En el último informe técnico (staff report), las autoridades del Fondo admitieron que la suma de las subvenciones estatales -que incluyen transporte- llegarían a 2,6% del PIB o $ 2 billones, y que serían menores que el 3% que representaron en 2021. Es un número que deberá ser revisado en los próximos días, de cara al desembolso de mediados de septiembre, ya que la meta de 2023 es aún mucho más ambiciosa: 1,9% de subsidios, que equivaldría a todo el déficit primario tolerado en el año de las elecciones.

Ante el inevitable alza de las transferencias del Estado a los usuarios para no afrontar el costo pleno de la energía, los técnicos del organismo recomendaron recortar partidas en jubilaciones, salarios del sector público, obra pública y giros a las provincias durante el segundo semestre de este ejercicio.

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