La difusión de los mensajes de un funcionario de la embajada de Estados Unidos a un empresario en Neuquén donde le avisaba que podría quitarle la visa para entrar a ese país si avanzaba en negociaciones con una empresa china de telecomunicaciones y la consecuente respuesta del gigante asiático dejaron al descubierto más que nunca un rasgo de la época: la geopolítica está cruzando la gestión corporativa a niveles nunca vistos.
“La semana que viene tenemos reunión de geopolítica”, revela por caso Ignacio Bartolomé, CEO y accionista del Grupo Don Mario, la mayor compañía argentina de tecnología para semillas, en una entrevista realizada en El Cronista Stream que se difundirá en los próximos días. Un encuentro con expertos y ejecutivos para tratar de entender las placas tectónicas del poder que se están moviendo en este momento y su impacto en mercados clave, como la energía o los alimentos.
Es toda una postal de los días que están atravesando los líderes de las principales compañías del país, que deben pensar sus negocios ya no sólo mirando los costos y las ventas, sino de golpe también las peleas políticas a escala global.
La expresión, por ejemplo, que irrumpe en los últimos tiempos, más que nunca en este mercado, es la de “independencia alimentaria”. Es lo que buscan, cuenta Bartolomé, los árabes, y por eso invierten en todo el mundo en busca de tierras y distintos mecanismos para asegurar el abastecimiento de comida a largo plazo. En igual sentido se explica la presencia de China, que hace unos años compró Syngenta, otra compañía líder del sector con efectos ahora que no se habían previsto.

Desde Estados Unidos, están limitando la contratación de los “farmers” de los paquetes agrícolas de esa compañía, lo que genera un “efecto mariposa”, diría el exembajador Jorge Argüello, para la producción por ejemplo de una compañía como GDM: bloqueados los chinos, se abren nuevas oportunidades para una compañía que ya genera el 45% de sus ingresos en el país del norte.
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Los dos libros que lee el poder mientras disfruta del Mundialabre en nueva pestañaEs cierto también que, a veces, el impacto puede ser inverso: el año pasado, cuando Donald Trump socorrió a Javier Milei en la campaña electoral con dinero contante y sonante, una jugada para apadrinar el giro a la derecha en la región, los productores agropecuarios del corazón de EE.UU. pusieron el grito en el cielo y se tensó la competencia con la Argentina.
Este martes, en tanto, el conflicto de la cooperativa eléctrica de Neuquén entre Estados Unidos y China llegará a la Cámara de Diputados, por lo que se espera que el “clima de época” de negocios cruzados por disputas entre potencias siga creciendo.
Todo comenzó la semana pasada, cuando el diario Rio Negro y el canal Se Viene difundieron los chats del funcionario de la Embajada de Estados Unidos, Andrew Dilts, a un miembro de la cooperativa eléctrica de la provincia de Neuquen, CALF, en el que advertía que, en caso de avanzar en negociaciones con la empresa Huawei, podría perder la visa para ingresar a ese país.
“No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas. Sin embargo, como ha enfatizado el secretario Marco Rubio, el ingreso a Estados Unidos es un privilegio, no un derecho”, señaló un vocero de la embajada estadounidense que, además, añadió: “El gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas. Las personas y entidades cuyas acciones socaven la seguridad de Estados Unidos no gozarán del privilegio de viajar a Estados Unidos”.
“El gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas”.
La conclusión es clara. A partir de este caso, queda expuesto que, para la Casa Blanca, contratar o sondear negociaciones con una empresa china en un rubro sensible puede considerarse que socava la seguridad de Estados Unidos. El tema irrumpirá en el Congreso de la Nación. Los miembros de la Cooperativa de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF) participarán de la reunión de la comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y ONGs de la Cámara de Diputados.
Además, el miércoles el tema también será eje de discusiones en la legislatura de Neuquén, donde se debatirán dos proyectos para repudiar lo que consideran una presión extranjera sin precedentes, algo que es visto con cautela en el gobierno de Rolando Figueroa, según publicó el portal Econojournal.

“Estas prácticas reflejan plenamente la arrogancia y los prejuicios de Estados Unidos, constituyen una grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países y un grave menoscabo de los principios del libre mercado, a lo que China se opone firmemente”, expresó China a través de un comunicado de su embajada en Buenos Aires, llevando la puja geopolítica a un nivel que nunca se había visto tan explícito en el ámbito de los negocios. “Instamos a la parte estadounidense a que corrija su percepción de China y ponga fin a sus prácticas hegemónicas y a sus maniobras políticas”, completó la representación de Beijing en el país.
“Estas prácticas reflejan plenamente la arrogancia y los prejuicios de Estados Unidos, constituyen una grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países y un grave menoscabo de los principios del libre mercado, a lo que China se opone firmemente”
Desde la llegada de Trump al gobierno estadounidense, el cruce de política y negocios se potenció en el país del Norte. De hecho, hubo un giro en la orientación de los negocios de las multinacionales de ese país y se alinearon en buena medida en la batalla comercial y política de su gobierno con China, donde el Estado directamente orienta las inversiones con compañías propias.
El caso más notorio fue el de JP Morgan, el icónico banco de Wall Street, que el año pasado anunció un plan de inversiones alineadas con los intereses estratégicos de la seguridad nacional. La entidad que preside el histórico Jamie Dimon anunció la puesta en marcha de un plan de u$s 1,5 “trillions” -se traduce al español como billones de dólares- a 10 años “para facilitar, financiar e invertir en industrias cruciales para la seguridad y la resiliencia económica nacional”.













