

El economista Ricardo Delgado, titular de la consultora Analytica, advirtió que el Gobierno nacional enfrenta una encrucijada que se vuelve “cada vez más difícil de esquivar”.
En una entrevista con el streaming de La Voz, el especialista aseguró que el Ejecutivo “tomó nota” del mal rendimiento de dos “variables claves” que hacen a la vida cotidiana de los argentinos: la inflación y el crecimiento.
Y esta situación, considera, obliga a Milei y su equipo económico a decidir qué priorizar: si dar un estímulo que reactive la economía, aun a costa de resignar terreno en la batalla contra la inflación, o seguir apretando las clavijas nominales y asumir el costo en actividad y empleo.
“Es difícil lograr las dos cosas a la vez“, advirtió.
Para Delgado, el principal motor de la economía en el corto plazo —el consumo— atraviesa una situación comprometida por dos factores simultáneos. Por un lado, los salarios formales de los trabajadores con paritarias están perdiendo terreno frente a la inflación. Por el otro, el crédito se desaceleró abruptamente porque la morosidad en empresas y familias escaló a niveles que el economista califica de “bastante preocupantes”.

El endeudamiento de los hogares es uno de los puntos que más preocupa al especialista. Según su lectura, las familias aprovecharon el crédito disponible durante la primera mitad de 2024 para motorizar la recuperación en V que se observó entonces, pero desde mediados de ese año el proceso se revirtió: el crédito personal siguió creciendo pero ya no como palanca de consumo sino como recurso de emergencia.
“Evidentemente la gente no tiene herramientas, se endeudó y empieza a no pagar”, afirmó, y llamó al Gobierno a diseñar mecanismos de alivio en el corto plazo para no desperdiciar el esfuerzo ya realizado en materia de estabilización.
En el frente cambiario, Delgado destacó la comprar de reservas a tiempo que advirtió por una base monetaria que se encuentra en niveles “históricamente bajos”. “Hay desdolarización, gente que vende para poder hacerse de pesos y pagar sus cuentas”, describió.
El tipo de cambio es otra de las variables que el economista puso bajo la lupa en declaraciones al streaming de La Voz. Con el dólar en torno a los $1.400, la percepción generalizada de que está barato genera incentivos de compra que presionan sobre las reservas. “Con un dólar a $1.400 la sensación es que está barato, y si está barato vas a comprar”, graficó.
En ese punto, señaló que la existencia del cepo cambiario para las empresas opera como un ancla artificial: “Si no existiera, probablemente el dólar no estaría a estos niveles”.














