

El peronismo volvió a sentarse en una misma mesa para intentar ordenar una interna que sigue atravesada por fuertes diferencias, pero que empieza a encontrar algunos puntos de coincidencia frente al Gobierno de Javier Milei.
Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa se reunieron este jueves por la noche en la Ciudad de Buenos Aires con los presidentes de los bloques del PJ en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans, y los mismos gobernadores que habían participado del encuentro de septiembre, informaron a El Cronista fuentes partidarias.
El eje político fue la defensa de las PASO, aunque durante la reunión también hubo un extenso diagnóstico sobre la situación económica y social y se comenzó a delinear una posición común frente al debate del Presupuesto 2027.
El encuentro fue una continuidad de la cumbre realizada el 12 de septiembre en el Hotel Emperador. Esta vez, además de Kicillof, Máximo y Massa, participaron los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y el senador Gerardo Zamora, ex gobernador de Santiago del Estero. La sede de la reunión no fue difundida.
Aunque la interna entre los distintos sectores del peronismo permanece abierta y los cruces entre La Cámpora y el kicillofismo continúan, los dirigentes hicieron un paréntesis en esa disputa para discutir una agenda común. El rechazo a la eliminación de las PASO que impulsa la Casa Rosada apareció como uno de los principales puntos de coincidencia.
Durante el encuentro, los dirigentes ratificaron que consideran a las primarias una herramienta necesaria para definir las candidaturas del espacio. La posición adquiere especial relevancia porque, mientras el oficialismo busca modificar las reglas electorales, dentro del peronismo todavía no existe un acuerdo sobre quién debería encabezar una eventual candidatura presidencial.
Por ahora, la competencia interna continúa siendo una posibilidad concreta. Kicillof aparece como uno de los nombres con mayor nivel de instalación dentro del peronismo y avanza con su propio armado político a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Massa, en tanto, mantiene un perfil más vinculado al rol de armador, aunque su nombre también circula como eventual candidato. A esa lista se suman otros dirigentes que podrían intentar ocupar un lugar en una eventual competencia interna, como Zamora y el exgobernador de San Juan y actual senador nacional Sergio Uñac.
La discusión sobre las candidaturas, sin embargo, no fue el único eje de la reunión. Los dirigentes dedicaron buena parte del encuentro a analizar el escenario económico, social, productivo y laboral. El diagnóstico compartido fue especialmente crítico: hablaron de la pérdida de puestos de trabajo y de las dificultades que atraviesan las familias para llegar a fin de mes.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el nivel de endeudamiento de los hogares. Según el diagnóstico planteado durante la reunión, cada vez más familias recurren al crédito para afrontar gastos cotidianos, una situación que los dirigentes vincularon con el deterioro de los ingresos y el consumo.
También analizaron la situación de las personas con discapacidad y el financiamiento de sus prestaciones, luego de la aprobación en la Cámara de Diputados de las iniciativas vinculadas al sector. El financiamiento universitario fue otro de los temas centrales, con críticas al Gobierno por no cumplir con una ley aprobada por el Congreso.

La situación de las provincias ocupó otro tramo importante de la conversación. Los gobernadores plantearon las dificultades financieras que enfrentan sus distritos y pusieron sobre la mesa el impacto sobre la industria y las economías regionales. En particular, cuestionaron la falta de acompañamiento del Gobierno nacional frente a los efectos del fenómeno climático que atraviesa al país.
El diagnóstico se extendió también a la política sobre recursos naturales y soberanía. Los dirigentes cuestionaron las decisiones de la administración libertaria y plantearon que el Gobierno está “rifando nuestra soberanía y nuestros recursos naturales”, en una definición que busca sumar a la agenda económica una bandera histórica del peronismo.
La estrategia frente al Presupuesto
El debate presupuestario será, en ese sentido, uno de los primeros terrenos concretos donde los distintos sectores buscarán traducir la foto política de la reunión en una estrategia parlamentaria común.
Los dirigentes acordaron avanzar en propuestas vinculadas con “mejorar nuestras rutas, la construcción de viviendas y de infraestructura social”. También plantearán garantizar recursos para las personas con discapacidad y sus prestaciones, exigir el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y destinar fondos para que las provincias y municipios puedan afrontar los efectos del fenómeno climático del Niño.
La discusión sobre el Presupuesto les permite, además, construir una agenda opositora que exceda la cuestión electoral. La intención es que el peronismo pueda mostrarse unido en determinados temas económicos y sociales aun cuando persistan diferencias profundas sobre el liderazgo y la estrategia electoral.
Ese es uno de los principales desafíos que enfrenta el espacio: sostener una mesa común mientras continúa la disputa entre Kicillof y el kirchnerismo por el liderazgo de la oposición bonaerense y, eventualmente, por la candidatura presidencial.
“Ratificamos la vocación de unidad del peronismo y del campo popular. Estamos convencidos de que hay que seguir convocando y ampliando para construir la alternativa política que necesita nuestro país y nuestro pueblo”, finalizaron.

















