Daniel González presentó su renuncia este jueves a su cargo como secretario de Coordinación de Energía y Minería tras más de dos años de gestión y agradeció al presidente Javier Milei.

El anuncio fue realizado en el canal de streaming Carajo y rápidamente se hizo eco de ello el ministro de Economía, Luis Caputo. “Enorme agradecimiento para el gran Daniel González. Un trabajo extraordinario como secretario coordinador de Energía y Minería”, le reconoció el titular del Palacio de Hacienda en redes sociales.

González, quien asumió formalmente en la estructura económica a mediados de 2024 con la misión de articular la política energética y minera tras su paso como CEO de YPF y director ejecutivo de IDEA, remarcó que su desembarco en la gestión pública siempre estuvo concebido como un compromiso acotado en el tiempo: “El agradecido soy yo al presidente de la Nación por dejarme ser parte de esta transformación profunda que está liderando en la Argentina, y a Toto también. De ellos solamente he recibido confianza, respeto, afecto y cariño”, expresó.

Asimismo, fundamentó: “Es un ciclo que se acaba. Yo no soy una persona con una vocación política ni con mucha exposición; no tengo redes, soy un bicho un poco raro para esto. Pude aportar mi granito de arena en áreas que tienen un potencial enorme, pero siempre era por un tiempo limitado. Fueron casi dos años y medio”.

En ese sentido, el exdirectivo petrolero describió el costo de la transición entre el ámbito corporativo y la función pública: “Así como es muy difícil para el que viene del sector privado dar el paso e ir al sector público, aunque parezca contradictorio, también es muy difícil irte. Primero, porque sos parte de un proyecto, de una épica con adrenalina; y segundo, porque el trabajo en el Estado es infinito: no se termina nunca”.

Daniel González
Daniel González.

De acuerdo con lo revelado por González, su intención de alejarse de la secretaría coordinadora había sido transmitida a Caputo meses atrás. Sin embargo, el titular del Palacio de Hacienda le pidió postergar la decisión hasta despejar una nutrida agenda legislativa y de gestión operativa. “Lo veníamos hablando con Toto hace unos meses y no se filtró. Es difícil encontrar un momento donde no haya ningún quilombo ni político ni de gestión nuestro, para que nadie empiece a decir: ‘A este lo echaron, se fue o se peleó con aquel’“, graficó.