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El Gobierno definió aplicar parte de la actualización por inflación del impuesto a los combustibles, que se traslada directamente a los precios finales de las naftas y el gasoil en todo el país.
Lo hizo mediante el Decreto 302/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial. Por otra parte, la norma posterga el grueso del incremento de los gravámenes sobre el producto hasta el 1 de junio.
Estas actualizaciones se basan legalmente en las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que emite el INDEC. El texto incluye tablas con los montos fijos ajustados y las firmas de las autoridades pertinentes para validar su entrada en vigor en mayo de 2026.
La postergación parcial de los aumentos se decidió “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.
El Ejecutivo había decidido el mes pasado aplazar la actualización de ese tributo, tras el aumento de 25% que tuvieron los precios de las naftas y el gasoil como consecuencia del alza del petróleo a nivel internacional por la guerra en Medio Oriente.
Con el decreto de este jueves, el trasladaron al mes próximo el aumento total del remanente pendiente de 2024 y los primeros tres trimestres de 2025, que ya viene dilatando hace meses.

En este sentido, a partir de este viernes 1°, los combustibles subirán por impuestos unos $ 11 el litro para las naftas y $ 9 para el litro del gasoil.
Al mismo tiempo, el decreto dispone que los incrementos remanentes, correspondientes a actualizaciones de 2024 y 2025, se postergan hasta el 1° de junio de 2026, extendiendo el esquema de diferimientos que el Ejecutivo viene aplicando.
La normativa recuerda que la actualización trimestral de los montos está a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que debe aplicar las variaciones del IPC.