

La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) publicó este lunes su informe mensual del Precio de Paridad de Importación (PPI), que confirma un incremento generalizado en los combustibles.
Entre marzo y abril, la nafta Premium 97 subió 5,57% y la nafta Súper 95, 5,92%. En gasoil, las variaciones fueron más pronunciadas: 50S aumentó 10,53% y 10S, 10,52%. El supergás registró una suba de 3,96%.
El informe se inscribe en un contexto internacional de fuerte presión alcista sobre el crudo, atribuida por analistas y autoridades a la guerra en Medio Oriente y al cierre del estrecho de Ormuz, evento que ha elevado de manera sostenida los precios internacionales del petróleo. Ese escenario llevó al gobierno uruguayo a revertir la frecuencia de los ajustes: volverán a ser mensuales en lugar de bimensuales, como se había dispuesto el año pasado.

En abril, el Poder Ejecutivo aplicó un incremento general del 7% en las tarifas de los combustibles, el margen máximo establecido para mitigar oscilaciones bruscas y proteger tanto la producción como a los consumidores. No obstante, el PPI del mes anterior ya anticipaba variaciones más altas: naftas con un alza proyectada de 14%, gasoil de casi 54% y supergás alrededor de 33%.
Las cifras del PPI sirven como referencia para que el Ejecutivo determine los nuevos valores que regirán en estaciones de servicio y para usos industriales y domiciliarios. La decisión oficial sobre las tarifas de mayo será comunicada por el Poder Ejecutivo en las próximas horas; se espera que refleje un equilibrio entre la necesidad de trasladar costos internacionales y la intención de contener el impacto inflacionario.
Sectores productivos y transportistas ya vienen advirtiendo sobre el efecto multiplicador de las subas del combustible en costos logísticos y precios finales. Mientras tanto, organizaciones de consumidores reclaman medidas de compensación o alivio para los hogares más vulnerables, ante el encarecimiento sostenido de la energía.
Ursea y los ministerios involucrados continuarán monitoreando la evolución del mercado internacional y el PPI mensual, herramienta clave para la política de precios en un escenario global volátil. La atención queda ahora puesta en el anuncio oficial de mayo y en las medidas que el gobierno pueda adoptar para amortiguar el impacto social y económico.












