Entrevista

Gabriel Katopodis: "Si no se negocia de manera firme y fuerte con el FMI no tendremos recursos para reactivar la economía"

El funcionario criticó a la oposición porque "se aprovecha del hartazgo de la gente para anular la capacidad de comprensión de la pandemia". Y se mostró muy optimista sobre las próximas elecciones

Gabriel Katopodis está convencido de que la obra pública será uno de los pilares centrales para reactivar la economía en medio de la pandemia y un eje central de la campaña electoral. Por estos mismos motivos, el ministro de Obras Públicas expresó de manera tajante: "si no se negocia de manera firme y fuerte con el FMI no vamos a tener una disponibilidad de recursos importante para las obras y la reactivación de la economía".

El jefe de uno de los ministerios que mayor foco de atención tiene el presidente Alberto Fernández cree además que "la negociación de la deuda con los bonistas y con el FMI supone la redefinición de prioridades y de qué manera se asignan los recursos en función de los intereses del país. Y ahí está claro que la obra pública será clave y es donde se pueden volcar muchos recursos", dijo Katopodis en diálogo con El Cronista.

Con el lenguaje llano y el tono pausado que lo caracteriza, el ministro de Obras públicas habló de todo: cuestionó a la oposición porque entiende que "se aprovecha del hartazgo de la gente para anular la capacidad de comprensión de esta pandemia". Y sobre la puja electoral que se viene fue muy optimista. Sostuvo que "la gente aun cansada y golpeada por la pandemia va a valorar el tener un gobierno que tiene un Estado presente y que lo proteja. La obra pública es la muestra clara de una Argentina que se va reconstruyendo", dijo.

¿Qué va a pasar con la construcción y la obra pública en esta segunda ola de la pandemia?

Está claro que la tarea central de este Ministerio fue en la pandemia construir salud pública y que al mismo tiempo se viene constituyendo en una herramienta importante para la reactivación de la economía. Y los números vienen marcando esto. Tanto la actividad como la generación de empleo en la construcción y la obra pública vienen mejorando y eso tiene que ver con decisiones que tomó este gobierno. 

La obra pública se reactiva en la medida que el Gobierno decidió duplicar los presupuestos y pasar de 200 obras que era cuando llegamos a más de 1000. Y el 70% de esas 200 obras que había de la época de Macri estaban paralizadas. Es decir, que reactivamos lo que estaba paralizado y al mismo tiempo multiplicamos por seis la cantidad de obras. 

Está claro que en este contexto es un sector que responde rápido a los estímulos fiscales y genera empleo. En el pico de la pandemia una de las fórmulas en que pudimos avanzar en la obra pública fue con acuerdos de trabajo con la UOCRA y las cámaras de construcción con protocolos y eso funcionó. Pudimos reactivar y multiplicar la obra sin un efecto de contagio marcado en los sectores de trabajo de la obra pública. Entonces ahora que empiezan nuevamente a disparar los casos de contagio será el sector empresarial, los gremios y esta mesa de acuerdo convocada por el gobierno la que va a garantizar que las obras funcionen y permitir que transitemos este contexto. La idea es duplicar la obra pública y los esfuerzos.

¿Hay idea de aumentar el presupuesto en obra pública?

No creo. La duplicación del presupuesto entre el 2020 y el 2021 ya es una decisión extraordinaria que implica una importante cantidad de recursos para el sector.

Pero hay alguna idea de regresar a los PPP o los acuerdos del Estado con el sector privado...

No, lo que hay es un denominador que el Estado fija las prioridades y el sector privado acompaña con las licitaciones que son públicas y competitivas. Eso permite que una gran empresa o una pequeña empresa también pueda participar. La característica de este modelo es que hay grandes obras y también obras de cercanía que están direccionadas a los municipios y que eso permite que sean las empresas locales las que participen.

Entonces no se reflotarán los proyectos de PPP que había en la época de Macri.

Solo está previsto que Vialidad sea el que defina las prioridades de obras y que esas obras se ejecuten con licitaciones. No está previsto otro modelo de financiamiento porque el contexto político no lo permite. Todavía estamos reordenando la deuda y en este contexto mundial hay que ser rigurosos con ejecutar esta partida presupuestaria y que en todos los municipios y provincias haya obras. 

Nosotros partimos de la idea de gestionar con transparencia. Para eso pusimos un observatorio de la deuda con las ONG para hacer seguimiento de las obras. Y un mapa de inversiones que permite que cualquier ciudadano pueda controlar la ejecución de obra pública. 

A la vez, buscamos poder terminar todas las obras que estaban paralizadas. La idea fue terminar con esas frustraciones de obras que no se terminaban. Y lo tercero es gestionar la obra pública de manera equitativa y justa con todos los intendentes y gobernadores independientemente del signo político. Estos son los tres ejes sobre los que estamos trabajando.

¿El aumento de la obra pública dependerá del acuerdo que el Gobierno cierre con el FMI?, ¿eso destrabará más obras?

La clave es tranquilizar la macroeconomía. Eso generará más confianza, más inversiones, bajar el riesgo país, generar más previsibilidad y reglas de juego claras. Ese es un objetivo del Gobierno que tendrá impacto en la obra pública. En ese sentido estamos transitando ese camino del cumplimiento que nos habíamos propuestos. 

Además, la negociación de la deuda con los bonistas y con el FMI supone la redefinición de prioridades y supone de qué manera se asignan los recursos en función de los intereses del país. Y ahí está claro que la obra pública será clave y donde se pueden volcar muchos recursos. Es decir, si no se negocia de manera firme y fuerte con el FMI no vamos a tener esa disponibilidad de recursos.

Venimos poniendo menos plata en intereses de la deuda y más en recursos para la reactivación. Se pasó del 1,1% en PBI a 2,2% en este año. Eso permite ver de dónde salen los recursos para obra pública.

Entonces un buen acuerdo con el FMI va a beneficiar al presupuesto de obra pública...

Sí porque hay una decisión del Presidente en esa línea. Porque lo que negociemos con el FMI debe ser posible de cumplir. Es decir que esa negociación la podamos honrar para adelante. El Presidente busca el mejor acuerdo para los argentinos.

¿En el observatorio de la obra pública detectaron irregularidades durante la gestión de Macri?

En el gobierno anterior hubo un nivel de concentración y discrecionalidad en la distribución de recursos de obra pública sesgada. Y hubo funcionarios que se sirvieron del Estado para hacer negocios personales y privados. Cuando una ve las PPP, el manejo del Ministerio con los contratistas claramente había una subordinación de los público a lo privado.

Pero también se vio discrecionalidad e irregularidades en el gobierno de Cristina Kirchner con el empresario Lázaro Baez.

El macrismo usó muchos dispositivos para armar causas y perseguir opositores. Se creó una judicialización de la política, la Dirección de Migraciones y la AFI se usaron para eso. También se usó Vialidad para armar causas. Pero mi tarea es mirar hacia adelante para terminar las obras paradas y distribuir de manera equitativa las obras.

¿Cómo hará ese reparto para que no sea discrecional?

En el caso de la provincia de Buenos Aires se está distribuyendo en los 135 municipios de manera equitativa en función de un indicador de población y en el resto de las provincias podemos decir, por ejemplo, que Mendoza o Jujuy duplicaron los niveles de ejecución de obras. No hay dudas de que las provincias de la oposición están ejecutando hoy mucha más obra pública que antes. Salvo la CABA que en los últimos cuatro años tuvo un aumento de ejecución de obras del 2592 por ciento. Esos recursos para la Ciudad salían de Tucumán o Formosa. A esas provincias no le llegaba la obra pública.

¿El plan de vacunación y la obra pública serán los ejes centrales de la campaña electoral?

Son las dos cosas, hay que poner en valor las dos prioridades que tiene este Gobierno: el cuidado de la salud y de la economía. Creo que la gente aun cansada y golpeada va a valorar el tener un gobierno que tiene un Estado presente y que lo proteja. La obra pública es la muestra clara de una Argentina que se va reconstruyendo. Eso es lo que nos insta el Presidente. El sentido federal de la obra pública y que esa rueda multiplicadora de empleo se replique en todo el país.

Pero también hubo una caída de la construcción con la pandemia y ese puede ser un factor de riesgo en medio de la campaña...

En los últimos tres años viene mejorando. Hay que ser cautos para ir consolidando en la pandemia esos niveles de crecimiento. La tarea es el trabajo con la Uocra y las cámaras de la construcción. Revisar los protocolos. Hay que revisar toda la agenda hospitalaria. Nosotros construímos salud pública. Levantamos 12 hospitales en tiempo récord y 19 centros sanitarios y 31 hospitales carcelarios. Y hoy hay 41 hospitales nuevos en marcha. La inversión en salud no se detuvo nunca. Es decir que esta segunda ola la vamos a enfrentar con una infraestructura en salud mucho más fuerte.

¿Cómo se ataca la inseguridad jurídica o la falta de confianza de los inversores extranjeros?

El desafío es mejorar la calidad institucional de la Argentina y establecer reglas de juego claras. Que haya un gobierno como el de Alberto Fernández que dice que va a garantizar la independencia del Poder Judicial y transparentar todas las decisiones de gobierno. Hay que medir esto en función al entorno de confianza para que se vaya generando un proceso de desarrollo en función de acuerdos con los gobiernos de todos los signos políticos. Esta segunda ola de contagios nos demandará de más acuerdos y más consenso. Hay que generar condiciones de mayor confianza y en que todos podamos ir construyendo el modelo de país que queremos.

Es difícil en esta segunda ola lograr acuerdos y al mismo tiempo encarar una campaña electoral dura...

No hay dudas de que este es un año electoral y que habrá competencia. Ellos explicarán que hicieron en cuatro años que estuvieron en el gobierno y nosotros explicar estos dos años en que gobernamos en la peor crisis de la historia de argentina. Eso se puede hacer en un clima de respeto. Lo que no sirve es que haya una oposición que se aproveche del hartazgo de la gente para anular la capacidad de comprensión. 

Lo que necesitamos es una decisión franca de la que ocurre en Argentina. Y no vemos una oposición que se preste a esa discusión franca para evaluar la interpretación de lo que ocurre en el mundo. La oposición dice que la vacuna estaba envenenada y ahora que es poca la que llega. Hubiésemos necesitado un sistema de salud mejor armado que no ocurrió y hubiésemos necesitado una oposición para trabajar con el gobierno en medio de la pandemia.

¿No cree hay una mala comprensión de la pandemia adentro del Frente de Todos?

No, porque los que generan más enojo y angustia es la oposición. El Gobierno trata de tranquilizar y mostrar que sea una buena noticia que llega un avión con más vacunas. En las puertas de una segunda ola nos obliga a repensar qué debemos hacer hacia adelante y tomar las medidas en función de lo que funcionó o no.

¿Falta un poco de autocritica?

Sí, el Presidente siempre nos exige redoblar los esfuerzos y mejorar lo que se hizo mal. Cuando empezó la crisis nos replanteamos todo para construir hospitales móviles o cuando surgió la crisis en las cárceles construimos hospitales en las cárceles. Todo el tiempo estamos viendo como ajustar y buscar cómo hacer lo mejor de manera seria. Siempre hay cosas para mejorar porque es un gabinete que trabaja con toda seriedad. Hay un Presidente que toma medidas para ir ajustando en función de las deficiencias del Estado. No subestimamos el esfuerzo que está haciendo la gente. Debemos ponernos a la altura de eso.

¿Por qué hay una idea general de que el Alberto Fernández no maneja el país y es Cristina Kirchner quien realmente conduce?

Yo no veo eso. Yo camino la calle y veo que la gente confía en el gobierno y en cómo se gestiona esta tragedia y confía en Alberto en función de llevar el timón en esta crisis. Me parece que el problema en Argentina no son los matices. Adentro del FDT saldremos más unidos y fuertes en esta crisis. El problema de la Argentina es la distribución igual de la riqueza y de los sectores concentrados que buscan subordinar a la política. El FDT esta mas unido que el 10 de diciembre de 2019 que era una ilusión, una promesa y una esperanza. Ahora estamos mejor y más fuertes. Administramos las diferencias y Alberto es el que conduce este proceso.

¿Y las prioridades en esta segunda ola de pandemia cuáles serán?

La prioridad seguirá siendo la vida. La economía se puede recuperar pero la vida no. Hay que ver cómo se pueden ir protocolizando la mayor cantidad de actividades. Lo que debe quedar claro es que enfrentar esta segunda ola no es como cada uno quiere sino por medio de grandes acuerdos entre los diferentes actores sociales. 

El principal desafío es mantener las dos prioridades del gobierno: cuidar la salud y proteger el empleo. Todo lo demás será al final de la lista. Estamos garantizando una reactivación homgenizada a todos los sectores y no por nichos. Esto se viene dando de manera pareja. La idea es como consolidar el proceso de reactivación, avanzar con el plan de vacunación y lograr una competencia electoral.

Se lo ve muy optimista...

Caminar la Argentina como la camino te permite ver no solo lo que hizo el gobierno en esta pandemia sino lo que hizo la gente. Cómo se organiza la gente y se cuida. Eso me permite ser más optimistas y saber que si hacemos las cosas con respeto, acuerdo y consenso podemos transitar la crisis sin esas imágenes dolorosas que vimos en muchos lugares del mundo.


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Comentarios

  • CA

    Claudia Analía

    16/04/21

    Quejas, quejas y más quejas. Gobierno de inkapaces.

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  • GPG

    Gonzalo Pascual Graf

    15/04/21

    No entienden nada pobres... lastima que nos esten haciendo mierda a todos los argentinos...

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  • F

    fodiaz1960

    15/04/21

    Cansados de tu zanata kirchnerista (Macri, Macri, Macri, Macri.....).
    Parecen no existir por sí mismos sino en oposición a alguien (un enemigo). Que tristeza que dan en su mediocridad.
    De paso te comento que 1000/200 = 5 y no 6 (en el dudoso caso que hayan aumentado las obras, esas en las que se roban todo y no terminan nunca). Probablemente saber multiplica y dividir no sea requisito exigibel para ser Ministro en este país.

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  • IW

    Iván Woinarowski

    15/04/21

    La única forma de que se reactive la economía es que ustedes se vayan del gobierno y hagan grandes reformas.

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  • 15/04/21

    De dónde salio este Katopodis????? Qué tiene en el cerebro ??? No sabe que el FMI tiene la sartén por el mango???? debemos ponernos las rodilleras y rogarle al FMI.... que es eso de hacerse el macho con el FMI.... Katopodis... funcionrio de cuarta!!!!

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