CRISIS EN EL GOBIERNO

El massismo pone condiciones a su continuidad en el Frente de Todos

Los problemas de gestión y las peleas constantes entre el Presidente y su Vice, alimentan los reclamos del Frente Renovador

Los dos datos más significativos para la conformación del Frente de Todos fueron que Cristina Kirchner se bajó a candidata a vicepresidenta y que Sergio Massa ingresó a la coalición con su Frente Renovador. Desde entonces el tigrense debió explicar una y otra vez por qué decidió aliarse con aquellos a los que criticó y enfrentó electoralmente. En los últimos meses además tuvo que contener los reclamos dentro de su fuerza por los problemas de gestión y políticos en el gobierno nacional.

Varias veces y con excusas distintas el Frente Renovador postergó la realización de un congreso de la provincia de Buenos Aires, donde concentra su mayor poder territorial. Sin embargo una parte importante de la tropa massista pide convocar a una reunión a mediados de julio en Mar del Plata. Las fuentes consultadas señalan que esta vez Massa habilitaría ese debate.

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La semana pasada, como contó El Cronista, el propio Massa pidió al diputado provincial y vicepresidente de la Cámara baja bonaerense, Rubén Eslaiman, que borrara un tweet en el que criticaba con duros términos la designación de Daniel Scioli al frente del Ministerio de Desarrollo Productivo. Es una de las señales de la efervescencia de esa parte de la coalición gobernante.

Una parte importante de la tropa massista pide convocar a una reunión a mediados de julio en Mar del Plata

Si bien el malestar en el Frente Renovador precede a la salida de Matías Kulfas, la elección de su reemplazante terminó de caldear los ánimos aunque sus dirigentes no expongan sus posturas en los términos en que se expresan públicamente Cristina Kirchner, La Cámpora y hasta el propio Alberto Fernández.

LA TERCERA PATA DEL FRENTE

El triunfo del Frente de Todos en las elecciones del 2019, ubicó a Massa en la presidencia de Diputados y a Máximo Kirchner al frente del bloque del oficialismo. Funcionaron en equipo hasta el debate del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Sin la pata K y con Germán Martínez -que tuvo la recomendación de Massa y de Agustín Rossi para el cargo- al frente del bloque, el tigrense negoció los cambios necesarios para que la oposición votara a favor y aportara lo que el kirchnerismo restó. Así salieron varias leyes pero la fórmula ya no es infalible.

Desde hace un tiempo los massistas vienen midiendo el desgaste que para la figura de su máximo referente significa el rol de mediador entre los principales socios del Frente de Todos. El análisis apunta a que el Presidente y su Vice discuten en los medios, Máximo Kirchner se acomoda en el PJ provincial con libertad de acción y de palabra mientras que Massa tiene que sostener la institucionalidad en Diputados y ayudar a la unidad de un bloque que cada vez tiene más dificultades para sancionar leyes como primera minoría.

Mientras que el Presidente y su Vice discuten en los medios, Massa tiene que sostener la institucionalidad en Diputados

En el plano político cuentan por ejemplo que la semana pasada el titular de Diputados tuvo que suspender por segunda vez una visita a Campana por su actividad legislativa. Sin margen de acción los renovadores creen que Massa paga un alto costo político por una pelea de poder dentro del Frente de Todos y en la que tiene poco margen de maniobra. De hecho ya se corrió del rol de mediador entre el albertismo y el kirchnerismo duro y no empuja leyes que está seguro no pueden ser sancionadas por falta de votos.

GESTOS ALBERTISTAS

El Presidente sumó a Sergio Massa a la Cumbre de las Américas

Para compensar el malestar que generó en Massa la designación de Scioli, un posible competidor para el 2023 con vidriera nacional y una vuelta celebrada en el Museo del Bicentenario, el Presidente subió al diputado bonaerense al viaje a la Cumbre de las Américas. En Los Angeles conversaron sobre la necesidad de conformar una mesa de consulta del Frente y fundamentalmente, dicen, Massa reclamó un debate sobre el funcionamiento general de la gestión y la política del Gobierno. El reemplazo de Kulfas por Scioli, "apenas es un parche", repitió.

Este lunes quedó claro que tenía razón cuando a pesar del cambio de ministro la Vicepresidenta apuntó al Presidente, a varios ministros, a distintos organismos y a los movimientos sociales. Apenas "salvó" de sus críticas a Scioli y al flamante director de la Aduana, Guillermo Michel, principal asesor económico de Massa, y escriba de todas las leyes de alivio fiscal que impulsó el tigrense. La mesa de Todos no se conformó y el Presidente no hizo más cambios.

Cerca de Massa analizan el humor social, el efecto que las peleas del Frente de Todos -léase Alberto y Cristina- tiene sobre toda la sociedad y cómo derrama y licua la visibilidad del Frente Renovador y su vínculo con la clase media cada vez más golpeada por la economía. En ese contexto algunos hasta piden que Massa deje la presidencia de la Cámara o incluso al Frente de Todos. Otros creen que ese espacio debería tener más lugar en el gabinete nacional, en el mismo nivel que tienen el jefe de gabinete Juan Manzur o ahora Scioli. 

En su momento se mencionó la creación de un super ministerio de Desarrollo y Economía y hay quienes especulan que, si Martín Guzmán no logra superar la prueba contra la inflación y la suba del dólar en 60 días, también Massa podría ser la figura de recambio. A los que vaticinan una renuncia próxima, le muestran la agenda massista que para este  miércoles tiene un acto en San Vicente con Martín Insaurralde, jefe de gabinete bonaerense, y socio político de Kirchner hijo. 

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