

Las denuncias de fraude en Tucumán motivaron el primer round. Pero los presidenciables Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa volvieron a subirse al ring por la represión de anteanoche en la plaza Independencia de la capital provincial. Una vergonzante postal que amenazó con repetirse anoche, en una nueva marcha, tensa, con manifestantes que cruzaron el vallado puesto por la policía. Hubo algunas marchas en distintas ciudades tucumanas y también en Plaza de Mayo, Salta, Córdoba y Mendoza.
El candidato oficialista, al igual que la Casa Rosada y hasta el gobernador José Alperovich, que admitió "excesos" policiales, salieron a intentar despegarse del violento desalojo de lo que era una pacífica protesta. El discurso K incluyó tres ejes: ratificando la victoria atribuida por el oficialista Juan Manzur, condenar la violencia, admitiendo el término "represión", pero al mismo tiempo, culpar a la oposición de fogonear los incidentes.
La penosa noche tucumana dejó, incluso, al electo gobernador Manzur sin su foto con Cristina Fernández de Kirchner, que sacó de su agenda el encuentro con su ex ministro de Salud en la Casa Rosada. La Presidenta pospuso recibirlo, como hizo con otros ex candidatos K luego de sus respectivos comicios, para mantener, en cambio, una reunión en su despacho con el titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Oscar Parrilli. Esta tarde, en el postergado acto por faringitis en la Bolsa de Comercio porteña, reaparecerá la Jefa de Estado, a la espera de que rompa el silencio sobre el escándalo desatado el domingo y sus ecos que no paran de resonar.
La polémica promete continuar. A pesar de las denuncias de fraude, junto al reclamo del candidato opositor del Acuerdo del Bicentenario, José Cano, de que "se haga una nueva elección", al calcular "200 mesas con planillas adulteradas", el escrutinio definitivo comenzó ayer, al tiempo que no se descartaba la posibilidad de abrir la totalidad de las urnas durante el recuento por las irregularidades detectadas. El secretario de la Junta Electoral provincial, Darío Almaraz, aseguró que el recuento "va a demorar cerca de tres semanas" debido a la "lentitud" del proceso mientras Cano admitió que "es probable" que haya ganado Manzur que en el escrutinio provisorio obtuvo una ventaja de 14 puntos.
"No sé lo que pasó en Tucumán, estaba durmiendo", se desligó Aníbal Fernández en su habitual conferencia matutina, antes de explicar que por su viaje a la celebración oficial había dormido poco. "Anoche me acosté temprano. Se me fundieron las pilas, soy tan humano como ustedes", fue la débil justificación del Jefe de Gabinete. No obstante, no logró esquivar el término: "No estoy de acuerdo con la represión", se limitó a afirmar, sin querer cargar las tintas contra Alperovich, histórico aliado de la Rosada. En cambio, apuntó de lleno contra la oposición por una "profecía autocumplida" ya que estuvo "toda la semana batiendo el parche que iban a pasar cosas", en unos comicios que detrás de la candidatura del radical Cano estaban macristas y massistas.
"El pueblo tucumano tiene que poder reclamar sin miedo a ser reprimido con violencia", escribió Macri en las redes sociales. El presidenciable de Cambiemos reclamó que Alperovich, la Presidenta y Scioli, "deben hacerse cargo de garantizar la paz en la provincia". Para el Jefe de Gobierno porteño, a diferencia de la UCR que pidió una nueva elección, "las dudas que produjeron las irregularidades, sólo pueden ser despejadas abriendo todas las urnas y haciendo un escrutinio definitivo, transparente y veraz".
"Si hay un símbolo de paz, de tranquilidad, de respeto a la voluntad popular, de democracia, de institucionalidad y de gobernabilidad, humildemente, es quien les habla", se defendió un molesto Scioli, según cuentan en La Plata, cansado por otra polémica que aqueja su campaña. Además de reiterar que la oposición reconozca la derrota, la acusó de estimular la violencia: "En democracia se gana o se pierde y cuando se pierde no se puede llevar adelante este tipo de acciones que han, evidentemente, incentivado y desatado estos niveles de agresión".
Si bien amagó con avalar la idea ("el Congreso va a tener que hacer un debate sobre la modernización del sistema de voto"), acusando "falta de tiempos", Scioli se bajó del debate que propone Massa para reformar el sistema electoral. Salvo al gobernador bonaerense, el candidato renovador invitó a sus contrincantes a discutirlo hoy (ver aparte).
En medio del caldeado clima, hoy se cruzarán Scioli, Massa y Macri en el hotel Alvear: los tres disertarán en el Consejo de las Américas, organizado por la Cámara Argentina de Comercio.













