

A poco más de una semana de que llegue el Papa León XIV a la Argentina, en la Casa Rosada ultiman los detalles del preparativo que podría implicar, además, la transmisión por cadena nacional en algunos momentos específicos del paso del Sumo Pontífice.
Así lo confirmó este viernes el secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo, en diálogo con Radio Mitre. En esa entrevista, además, anticipó que el jefe de Estado recibirá personalmente a Su Santidad cuando el avión aterrice en Buenos Aires, para iniciar su estadía hasta el 11 de noviembre.
Según pudo saber El Cronista, el criterio que analiza el Gobierno no apunta a transmitir la agenda completa por cadena nacional, que incluye tres misas multitudinarias, encuentros pastorales y actividades con la Iglesia, sino a reservarla para las instancias institucionales que comparta con el presidente Javier Milei.
“Probablemente va a ser los momentos donde comparta actividades con el Presidente, lo estamos evaluando”, definieron por estas horas desde Presidencia.
La agenda oficial difundida por la Santa Sede delimita con bastante claridad cuáles son esas instancias. La primera es la llegada: el Papa arribará desde Montevideo a las 16.30 en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, donde lo recibirá Milei junto a su comitiva.

El domingo concentra el núcleo institucional del viaje: media hora después de aterrizar, León XIV visitará el Monumento al General San Martín y, a las 17.20, participará de la ceremonia de bienvenida en la Casa Rosada donde estará todo el Gabinete; la bilateral con Milei comenzará a las 17.50 y la última actividad del día será la visita al Palacio Libertad, a las 18.30.
En ese último punto está previsto un encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático, el formato en el que los Pontífices suelen pronunciar su mensaje ante la dirigencia del país anfitrión.
Este concentrará la mayor foto política de la visita. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, anunció que el Gobierno invitará a los 23 gobernadores y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, mientras que la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, sumó a la lista a legisladores nacionales, al cuerpo diplomático y a las máximas autoridades del Poder Judicial.
A unos 100 metros de la Casa Rosada, el exCentro Cultural Kirchner reunirá así en un mismo salón al Presidente, a mandatarios provinciales oficialistas y opositores y a la cúpula de los tres poderes del Estado.

Esa foto abrió un frente con el Senado. La Cámara alta aprobó el jueves por unanimidad una resolución de siete artículos que invita a León XIV a visitar el Congreso y dirigir un mensaje a los legisladores, durante este viaje o en una futura visita al país. Si el Papa acepta, el texto encomienda a la presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, coordinar con el titular de Diputados, Martín Menem, y con el Poder Ejecutivo la convocatoria a una Asamblea Legislativa o la modalidad de recepción que corresponda.
El punto más sensible de la resolución está en su artículo 4, que solicita al Poder Ejecutivo que, por intermedio de la Cancillería, garantice la participación institucional del Senado, encabezado por su Presidente, en el encuentro del Palacio Libertad.

Los senadores también le pidieron al Papa que, si su agenda lo permite, reciba a una delegación de la Cámara alta encabezada por Villarruel, en un texto que se cursará a través de la Nunciatura Apostólica. “No fue invitada”, dijeron desde su entorno.
La iniciativa llevó la firma de los jefes de bloque, entre ellos Patricia Bullrich, titular de la bancada de La Libertad Avanza, y expuso en plena antesala de la visita la ruptura entre Milei y su vicepresidenta, en un protocolo que organizó Balcarce 50. Si la cadena nacional incluye el encuentro del Palacio Libertad, la eventual presencia de Villarruel quedaría también dentro de la transmisión oficial.
El segundo escenario con presencia presidencial es la misa del lunes 9 en Palermo. De las tres misas multitudinarias, el Gobierno nacional tendrá su máximo despliegue en la primera ceremonia, el lunes 9 a las 11.30 en el Monumento de los Españoles, donde la previsión oficial ubica al Presidente junto a todo su Gabinete.
El cierre del viaje también tiene carácter protocolar: la ceremonia oficial de despedida se realizará a las 13.30 en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, y a las 14 León XIV partirá con destino a Lima.
Fuera de ese esquema quedan, por ahora, Córdoba y Luján. En el Gobierno no confirman la presencia de Milei en ninguna de las dos ciudades, aunque advierten que puede haber cambios en las comitivas. La misa en la Basílica, el miércoles 11, se desarrollará en territorio de Axel Kicillof, cuya administración anticipó que invitará a toda la política bonaerense; por el Gobierno nacional, a Luján irán el canciller Pablo Quirno y Caulo.

Se trataría de la primera vez que el Gobierno utiliza la cadena nacional por fuera de las contadas ocasiones destinadas a anuncios económicos y, más recientemente, para fijar su posición sobre Malvinas. En este caso, el recurso quedaría asociado a la imagen del Presidente junto a la cabeza de la Iglesia católica que no visitaba el país desde hace casi cuatro décadas.
La foto tiene un peso propio para Milei. El Presidente, que había cuestionado a Francisco durante la campaña de 2023 y luego recompuso la relación con él en el Vaticano, sostuvo con León XIV una reunión de 45 minutos, quince de ellos a solas, en la que el Sumo Pontífice le confirmó que visitaría la Argentina.

En ese encuentro, Milei le obsequió un poncho de vicuña tejido por artesanos de Catamarca, en alusión a la visita del Papa a esa provincia antes de su elección.
La visita, además, cierra una etapa: Juan Pablo II fue el último papa que visitó el país, en abril de 1987, y desde entonces transcurrió por completo el pontificado de Francisco, que no volvió a la Argentina durante su papado.
El aval médico y el operativo
El viaje estuvo en duda durante las últimas semanas. León XIV fue operado el martes 13 de octubre para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho, tras un diagnóstico de adenocarcinoma. El Vaticano confirmó el lunes 26 que el Papa viajará como estaba previsto a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre, aunque canceló por recomendación médica una visita a Asís prevista para el 27 de octubre.
Caulo celebró este viernes la evolución del pontífice, “que está muy bien”, y aseguró que no hubo necesidad de modificar la agenda pautada para la Argentina. En paralelo, el Gobierno formalizó el andamiaje institucional de la visita a través del decreto 1103/2026, Milei la declaró de interés nacional y dispuso tres feriados: el lunes 9 en todo el país, el martes 10 en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, y el miércoles 11 solo en la provincia de Buenos Aires.
La misma norma creó una Unidad Ejecutora Especial Temporaria, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, para coordinar las tareas de los organismos nacionales involucrados. La coordinación política quedó en manos de la secretaria general de la Presidencia, quien encabezó junto a la ministra de Seguridad una mesa con representantes de la Provincia, la Ciudad y Córdoba.

El dispositivo de seguridad se organizó con las resoluciones 898/2026, 899/2026 y 900/2026, que crearon tres Comandos Unificados Federales para la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Claypole, y Córdoba. Allí la Guardia Suiza tendrá a cargo la protección inmediata del Pontífice, sin integrarse a las fuerzas federales ni alterar sus cadenas de mando.
Monteoliva definió el operativo como “el más grande de nuestra historia”: el Gobierno prevé una movilización de siete millones de personas durante la visita y estima dos millones de fieles para la misa en Luján.
Mientras tanto, en Palermo avanza el armado del principal escenario. La estructura para la misa ya está en el tramo final del proceso de armado, en el cruce de Avenida del Libertador y Avenida Sarmiento, donde el lunes 9 el Gobierno tendrá su mayor despliegue de la semana.














