El Gobierno suma presión sobre Nicaragua y retira al embajador amigo de Cristina

Llamó a consultas a Mateo Daniel Capitanich, muy cercano a la vicepresidenta y actualmente acreditado ante el gobierno de Daniel Ortega, al que se acusa de apresar líderes opositores para perpetuarse en el poder.

Acaso acusando recibo de la presión internacional, y evaluando el paso en falso dado ante la opinión pública y otros países de la región, el Gobierno decidió este lunes retirar al embajador argentino en Nicaragua tras las reiteradas condenas que pesan sobre la administración del presidente de ese país, Daniel Ortega, por haber apresado a dirigentes de la oposición que se preparaban para competir en las elecciones presidenciales de noviembre, en un intento de minar la representación de sus contendientes y así permanecer en el poder, al que llegó en 2007.

A través de la Cancillería, la Argentina y México dieron a conocer la decisión de llamar a consultas a sus embajadores. En el caso nacional, Mateo Daniel Capitanich, hermano del gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, y muy cercano a la vicepresidenta, Cristina Kirchner, recibió la orden de abandonar Managua y volver a Buenos Aires para llevar un reporte de "las preocupantes acciones políticas-legales realizadas por el gobierno nicaragüense en los últimos días", y que "han puesto en riesgo la integridad y libertad de diversas figuras de la oposición (incluidos precandidatos presidenciales), activistas y empresarios".

Tras haber sido tildado prácticamente de cómplices del régimen de Ortega, por no acompañar una resolución de condena a lo sucedido en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), los gobiernos de la Argentina y México subrayaron que están "atentos a la evolución de los acontecimientos" y demandaron "el pleno respeto y promoción de los derechos humanos, las libertades civiles, políticas y de expresión de toda persona, con independencia de su nacionalidad o profesión".

Semanas atrás, el presidente Alberto Fernández intentó proponerse para mediar en el conflicto entre el oficialismo y la oposición y pidió la liberación de los primeros detenidos. Convocado el Consejo de la OEA de urgencia, la Casa Rosada decidió no acompañar una decisión que contó prácticamente con el apoyo de todos los países, excepto Nicaragua, Bolivia, México y la Argentina. Fue un intento por no romper el intento de mediación; sin embargo, todo cambio desde la detención este domingo del periodista Miguel Mora, el quinto precandidato presidencial que se encuentra tras las rejas.

El llamado a consultas del propio embajador es un acto unilateral al que suelen recurrir los Estados para manifestar públicamente una protesta ante otro gobierno por una situación que considera inapropiada. 

Capitanich, que fue designado por esta gestión con los atributos de embajador, siguiendo las excepciones que permite el régimen jurídico de la diplomacia argentina, fue vicegobernador del Chaco e intendente de Campo Largo. Habiendo militado en el PJ a la sombra de su hermano, Jorge, llegó a la sede en Managua apalancado por sus vínculos con Cristina Kirchner.

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