Con la jura de los diputados y senadores, comenzó la cuenta regresiva para tener listas las reformas que el presidente Javier Milei pretende aprobar en sesiones extraordinarias y el Presupuesto 2026 será la primera gran batalla.
Mientras que el ministro del Interior, Diego Santilli, avanza con las últimas bilaterales con gobernadores, en Economía Luis Caputo determina la letra final del texto acordado para los próximos días que, a priori, no incluirá el principal reclamo que acercaron las provincias.
Tal como adelantó El Cronista, cuando el calendario marque el 10 de diciembre se darán a conocer los proyectos que el Gobierno acelerará durante el verano. Entre ellos, una nueva propuesta del Ejecutivo sobre el esquema presupuestario para el próximo año que avecina ser un producto de las negociaciones que estuvo llevando a cabo la Nación con los gobernadores aliados.
En la Casa Rosada se predisponen con que tienen el consenso suficiente para aprobarlo y, de hecho, en el Congreso se entusiasman con la idea de que para fin de año ya esté en manos del Senado, donde indudablemente será un desafío: pese a que el oficialismo ganará músculo político, la participación de los actores provinciales es ineludible.
No obstante, un dato que pudo confirmar El Cronista tanto de funcionarios como de parte de las provincias es que el reclamo persistente de los gobernadores sobre la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y lo recaudado por el Impuesto a los Combustibles Líquidos no estará contemplado dentro del Presupuesto, como esperaban algunos.
Ambos pedidos formaron parte de la agenda de los gobernadores todo el año e incluso impulsaron dos leyes propias, en consenso unánime, para que el Gobierno lo atienda. La negativa de Economía sobre este aspecto fue inflexible y el Gobierno finalmente consiguió doblegar la voluntad de los aliados suficientes para frenar la iniciativa legislativa.

La distribución diaria de los fondos de emergencia fue el único de los dos proyectos que logró sanción, aunque no con los votos suficientes como para sostener el veto de Milei. El Presidente anuló esa ley pero incluyó en el texto original del Presupuesto una suba del 104% en términos reales de la partida de los ATN, lo cual implica un crédito presupuestario de $569.426 millones, razón por la cual desde Casa Rosada ya dan por saldado el tema.
En tanto, el conflicto con el ICL refiere a que la distribución actual combina una serie de fondos fiduciarios entre los cuales algunos ya están desactualizados y solo un 10,40% se reparte directamente para las provincias. La propuesta era para eliminar todos esos fideicomisos de la lista -FONAVI; Infraestructura Hídrica; Infraestructura de Transporte; Fondo Compensador del Transporte Público- y repartirle 57,02% a las provincias.

El proyecto terminó de hundirse en una sesión trasnochada que dividió a los gobernadores. Al aporte de la Coalición Cívica y la Izquierda se sumaron los diputados que responden a Mendoza, Chaco y Entre Ríos -las provincias aliadas de LLA- y Salta, Tucumán, Río Negro y Jujuy: todos ausentes.
Cabe destacar que la recaudación de impuesto a los combustibles líquidos se prevé que aumente un 71,1% (55% real) para el año que viene, según el Gobierno. El crecimiento se explica por las actualizaciones de las sumas fijas para determinar el impuesto que postergaron.
El reclamo fue persistente entre los mandatarios que se reunieron con Santilli y Misiones puntualmente fue pública al respecto: cuando el ministro viajó a la provincia para reunirse con el gobernador Hugo Passalacqua y el líder Carlos Rovira, que manejará 4 diputados y 2 senadores en el próximo Congreso, en redes publicaron sus pedidos y tanto la cuestión de los ATN como el ICL encabezaron la lista.
Es un reclamó fuerte también la provincia de Santiago del Estero, donde Gerardo Zamora, actual gobernador y senador entrante, maneja 7 diputados y 3 senadores. Se trata del mandatario que más incidencia maneja en el Congreso, seguido por Córdoba -Martín Llaryora tiene 6 diputados y 1 senador-, Corrientes -Gustavo Valdés tiene 1 diputado y 3 senadores-, Catamarca -Raúl Jalil tiene 4 diputados y 1 senador- y Salta -Gustavo Sáenz maneja 3 diputados y 1 senador-, además del ya mencionado misionero.

No es menor que la próxima parada de Santilli será verlo a Valdés en su provincia este lunes: le queda todavía juntarse con Sergio Zillioto (La Pampa), que también tiene incidencia fuerte con 3 diputados y 1 senador, y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), a quien le responden 2 diputados y 1 senador.
Además, aguarda una reunión con el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, quien de todos modos ya está en tratativas directamente con el Palacio de Hacienda para cumplir el fallo de la Corte Suprema sobre la restitución de los recursos copartipables a la Ciudad de Buenos Aires dentro del marco del Presupuesto 2026. La deuda escala a $274.000 millones y el amarillo busca que la Nación se lo distribuya en pagos semanales. Esto será clave para asegurarse el apoyo del bloque PRO.
En el Gobierno además ponen sobre la mesa negociar los avales de la Nación para que las provincias puedan colocar títulos en el exterior, lo cual les permitiría financiar obras públicas y especialmente rutas, según explicaron los gobernadores, lo cual esperaban conseguir con el reparto del ICL. Si bien en Economía son reacios al endeudamiento de las provincias, es una conversación que se continúa dando.
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