El Gobierno argentino espera que se presenten entre 15 y 20 proyectos más al RIGI antes de la finalización del régimen de fomento a las inversiones, fijado para el 8 de julio del año próximo. Así lo anticipó el Secretario Coordinador de Energía y Minería de la Nación, Daniel González, en CERAWeek by S&P Global, evento mundial de la industria petrolera que se realiza esta semana en Houston, Texas.
“Para el final del programa, tendremos 15 o 20 proyectos más a los que ya tenemos”, dijo el funcionario, que lidera el consejo encargado de aprobar las iniciativas que aplican al régimen de incentivo a grandes inversiones que implementó el Gobierno de Javier Milei. A marzo, se habían presentado 27 proyectos, por un total de u$s 30.000 millones. En febrero, se amplió el plan a inversiones en upstream, lo que hizo que ya hubiera dos presentaciones: Pampa Energía (u$s 4500 millones para extraer shale oil en Rincón de Aranda) y Tecpetrol (u$s 2500 millones en Los Toldos II Este).

“Todavía faltan muchas empresas por presentarse. Cada proyecto nuevo de upstream que habrá será para producir entre 50.000 y 100.000 barriles diarios. Esos son miles de millones de dólares de inversión cada uno”, agregaron fuentes cercanas al funcionario, en los pasillos del Hilton-Americas, donde se desarrolla la convención.
González compartió el panel “América latina: moviéndose hacia adelante” con Sylvia Anjos, jefa de Exploración y Producción de Petrobras, y Vickram Bharrat, ministro de Recursos Naturales de Guyana. La charla fue a salón lleno, en el cuarto piso. Se vio, entre los asistentes, a muchos altos ejecutivos de la industria energética argentina. También, a Alejandro Bulgheroni, chairman de Pan American Energy (PAE), quien se acercó a saludar a González ni bien terminó su presentación.
“Que sea a salón lleno muestra que, claramente, América latina está de nuevo en el foco”, aseguró el moderador, Seba Borghello, global head de CERA Consulting de S&P Global. “El desafío es cómo empezar a producir esos muchos recursos que tiene la región”, agregó y le preguntó a González: “¿Por qué es diferente esta vez?”.
“En la Argentina esta vez es diferente, definitivamente, por tres factores”, tomó el guante el ex CEO de YPF.
“Uno es que vemos una aceleración en la transformación del país, tanto a nivel político como económico y social, bajo el liderazgo del Presidente Milei. La macroeconomía está de nuevo en orden. Eso nos permite ir de nuevo hacia la normalidad”, explicó.
En segundo lugar, mencionó al “recurso increíble” de Vaca Muerta. “No estaba 15 años atrás y tampoco estaba listo hace 10 años. Ahora, está absolutamente listo para desarrollarse con un ecosistema increíble, todos alineados con un mismo objetivo. Eso es diferente”, destacó.
El tercer factor es la geopoítica. “A medida que volvió el concepto de seguridad energética, la sustentabilidad se volvió prioritaria. Energía segura y accesible es lo que tenemos que ofrecer, con un recurso competitivo y eficiente, muy lejos de cualquier conflicto potencial. Eso tiene mucho valor. Hizo sentido con la invasión de Rusia a Ucrania y, ahora, en las últimas semanas. Esos tres factores hacen que, esta vez, sea una oportunidad diferente”, recalcó.
González aseguró que una de las primeras cosas que hizo el Gobierno de Milei fue recuperar la confianza. “Es lo primero y lleva tiempo. Tuvimos buenos resultados con gente que reinvierte. Sabemos que es una carrera larga. Estamos desregulando todo, no interviniendo más en los mercados de petróleo y gas. Es muy amplia la desregulación en todos los mercados energéticos”, señaló.
Consultado específicamente por el RIGI, resaltó que lo que los inversores más valoran del régimen es que les da 30 años de estabilidad regulatoria y tributaria.
“Un desafío es recuperar la confianza”, relacionó, cuando también se le pregunto por los challenges que aún tiene el país. “Desafío es que el costo de capital siga siendo alto. Tenemos muy buenos operadores locales y, tal vez, el capital sea la mayor restricción para acelerar el desarrollo. La mitad llena del vaso es que es una oportunidad para que vengan otros inversores”, describió.
Descarto que haya grandes desafíos regulatorios en la Argentina. “El tiempo es lo mejor que tenemos para recuperar la confianza. No los tenemos como los tuvimos en el pasado”, apuntó. Sí los hay impositivos, admitió. “Tenemos una economía con altos impuestos. Es prioridad del Gobierno reducirlos”, afirmó.
En cuanto a las oportunidades, definió que, en upstream, las hay para invertir en empresas cotizantes “que son muy exitosas”. También, en la deuda de esas compañías. “Hay nuevos operadores que vienen. Es una gran oportunidad también para las empresas de servicios. Tenemos a las de primer tier pero no a las del segundo”, amplió. “También hay gran oportunidad en midstream. Las grandes productoras están operando plantas y haciendo ductos, lo que no tiene sentido en el largo plazo”, señaló. También resaltó las oportunidades en minería. En especial, litio y cobre.
Sin embargo, sobre Vaca Muerta, afirmó que está en plena expansión de sus fronteras. “En los últimos años, hemos visto bloques están en el borde de la formación y probaron ser muy exitosos”.
González definió al Gobierno: “Somos creyentes en la abundancia energética. No en centralizar las decisiones de dónde debe venir la energía. El largo plazo es bueno: marca la importancia de la seguridad energética, de tener recursos muy lejos de los focos de conflicto”.
Sin embargo, con relación al efecto que tiene la guerra en los mercados energéticos, contrastó que el corto plazo “es negativo”. “Por razones humanitarias y porque la inflación no es buena para nadie. El petróleo a u$s 100 es malo para muchas economías”.
Sobre ese punto, en los pasillos de CERAWeek se habló de la posibilidad de reducir el impuesto a los combustibles (o frenar los aumentos) para compensar la suba del barril en el precio al surtidor. “El Gobierno no está pensando en hacer eso: su decisión es no intervenir. Además, el superávit fiscal es innegociable”, aseguraron fuentes que conocen el pensamiento oficial. Recuerdan que la Ley Bases deja la posibilidad de intervención sólo ante distorsiones fuertes de abastecimiento en cantidad, calidad o precio. “Pero debería ser una situación muy extrema”, analizaron.
Otro punto que no se tocará son las retenciones. “Sería cambiar las reglas de juego”, aseguraron esas calificadas fuentes.
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