En esta noticia
- 1. Consolidación del orden macroeconómico
- 2. Reforma y achicamiento del Estado
- 3. Reforma laboral y nuevo régimen para pymes (RIMI)
- 4. Privatizaciones y concesiones
- 5. Incentivo a grandes inversiones
- 6. Inversión pública con sesgo productivo
- 7. Estrategia exportadora e inserción internacional
- 8. Economía del conocimiento e innovación
- 9. Conectividad e infraestructura tecnológica
- 10. Turismo, seguridad y clima de negocios
- <u>Salarios, inflación y los pilares del crecimiento según Milei</u>
- Desregulación de la economía
- Capital humano y productividad
- Apertura comercial
El Gobierno de Javier Milei trazó el balance de los primeros dos años de gestión y planteó cómo consolidar el crecimiento en 2026. La expectativa para este año es que el PBI crezca un 4%.
En medio de chicanas, gritos e insultos desde su estrado en el Congreso, el mandatario planteó que la economía “se aceleraba en 6% el año pasado con potencial de crecer al 8%” y acusó a la oposición de tratar de trabarlo. A eso le adjudicó las subas del riesgo país y de la inflación.
El balance presentado por el Gobierno asegura que en 2024-25 el programa económico estuvo centrado en “ordenar” la macroeconomía, el Estado y el marco regulatorio. Con ese punto de partida, el Ejecutivo plantea que el segundo bienio estará enfocado en completar reformas estructurales y profundizar un esquema orientado al sector privado.
Estos son los diez ejes que, según el mensaje oficial, buscan apuntalar el crecimiento desde este año.
1. Consolidación del orden macroeconómico
El Gobierno reafirma el superávit fiscal como ancla del programa económico y destaca la reducción del gasto público y la desaceleración de la inflación como condiciones necesarias para que el sector privado pueda planificar e invertir. También resalta la salida del cepo cambiario y el paso a un esquema de flotación por bandas, con el objetivo de dar previsibilidad cambiaria y facilitar la acumulación de reservas.

2. Reforma y achicamiento del Estado
La Memoria insiste en la reducción de estructuras, la eliminación de superposiciones administrativas y la simplificación normativa bajo la Ley Bases. Se mencionan decretos delegados que apuntan a bajar el gasto y mejorar la eficiencia, junto con la digitalización de procesos (GDE, Trámites a Distancia, firma digital) como herramientas para un Estado “más ágil y menos costoso”.
3. Reforma laboral y nuevo régimen para pymes (RIMI)
En su discurso, Milei señaló que “se acaba de aprobar el RIMI” en el marco de la reforma laboral. Según planteó, este régimen apunta a facilitar la inversión de pequeñas y medianas empresas, reduciendo cargas y otorgando mayor previsibilidad en materia laboral.
El Presidente vinculó la reforma con la necesidad de remover obstáculos que, a juicio del Gobierno, limitaban la expansión de las pymes, con el objetivo de fomentar la formalización, ampliar la capacidad productiva e impulsar la creación de empleo.
4. Privatizaciones y concesiones
El documento detalla avances en procesos de privatización y concesión de activos estatales, incluyendo inmuebles considerados innecesarios o subutilizados y activos energéticos. El Gobierno plantea que la transferencia al sector privado y la puesta en valor de bienes públicos permitirán generar ingresos y reducir costos estructurales.
5. Incentivo a grandes inversiones
Se subraya la importancia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y la necesidad de estabilidad normativa para atraer proyectos de escala en sectores estratégicos. La narrativa oficial vincula seguridad jurídica y previsibilidad con la llegada de capitales en energía, minería y economía del conocimiento.
6. Inversión pública con sesgo productivo
El Plan Nacional de Inversiones Públicas 2026-2028 prioriza proyectos con impacto en empleo, exportaciones, desarrollo tecnológico e impacto positivo en la balanza energética. El Gobierno enfatiza la evaluación y el seguimiento de proyectos para mejorar la eficiencia y orientar el gasto hacia infraestructura considerada estratégica.

7. Estrategia exportadora e inserción internacional
El documento destaca el crecimiento de exportaciones agroindustriales, industriales y de servicios basados en el conocimiento, así como el fortalecimiento de alianzas con Estados Unidos, Israel y países occidentales. También menciona el trabajo para la adhesión a la OCDE como parte de una estrategia de alineamiento institucional y apertura de mercados.
8. Economía del conocimiento e innovación
Se fijan lineamientos estratégicos para orientar la inversión en ciencia y tecnología hacia sectores productivos clave. El CONICET redefine prioridades, concentrando becas en áreas consideradas estratégicas. Además, se impulsa la digitalización estatal, la incorporación de inteligencia artificial en la gestión pública y el desarrollo espacial.
9. Conectividad e infraestructura tecnológica
El Gobierno impulsa un Plan Nacional de Infraestructura Crítica de Comunicaciones, la expansión del acceso a internet satelital y líneas de financiamiento para PyMEs TIC. También se promueve una red mayorista neutral y programas de modernización digital para consolidar la transformación tecnológica como soporte del crecimiento.

10. Turismo, seguridad y clima de negocios
La actualización de la Ley Nacional de Turismo y el programa “Elegí Argentina” apuntan a fortalecer el turismo interno como generador de empleo y dinamizador de economías regionales. En paralelo, el mensaje oficial vincula seguridad jurídica, orden público y estabilidad institucional con el desarrollo económico, destacando la implementación del sistema acusatorio y reformas en seguridad como parte del marco necesario para atraer inversiones.
Según la lectura oficial, entonces, la estabilización lograda en los primeros dos años habilita una nueva etapa enfocada en la expansión del sector privado. El informe, que acompañó el discurso de Milei ante el Congreso, el Gobierno plantea que el crecimiento de 2026 dependerá de completar reformas estructurales, profundizar la desregulación y consolidar un marco de estabilidad fiscal, monetaria y normativa que incentive la inversión y las exportaciones.
Salarios, inflación y los pilares del crecimiento según Milei
En ese contexto, Milei planteó que el crecimiento de 2026 se apoyará en un encadenamiento que parte de la estabilidad macroeconómica y termina en salarios más altos y mayor actividad. Según el Presidente, la baja de la inflación permitirá una mejor asignación de recursos, salarios más altos y una mejora de la actividad.
El Gobierno sostiene que la reducción del gasto público fue la condición necesaria para ese proceso. De acuerdo con el mensaje oficial, “la baja del gasto permitió bajar impuestos explícitos e implícitos para generar mejores niveles de prosperidad”. En esta visión, el ajuste fiscal no es contractivo en el mediano plazo, sino que libera recursos hacia el sector privado, impulsa la inversión y termina impactando en el ingreso real.
En esa lógica, la mejora salarial no provendría de una expansión del gasto o del consumo financiado por el Estado, sino de tres pilares estructurales que, según Milei, sostendrán el crecimiento.
Desregulación de la economía
El Presidente afirmó que la desregulación “libera rendimientos crecientes para la base del crecimiento económico”. La idea es que menos trabas normativas y menor intervención estatal permiten mayor productividad, más competencia y mayor inversión privada, lo que derivaría en mejores salarios reales.
Capital humano y productividad
El segundo pilar es el fortalecimiento del capital humano. Milei señaló la importancia de una ciudadanía “correctamente nutrida, educada y protegida”, con foco en el desarrollo cognitivo y la educación como base para aumentar la productividad. En este esquema, salarios más altos serían el resultado de trabajadores más productivos en una economía más eficiente.
Apertura comercial
El Presidente cuestionó lo que definió como la “trampa del fetiche industrialista”. Sostuvo que las retenciones al agro y las restricciones a importaciones, junto con una “carga tributaria estratosférica”, impidieron el desarrollo de sectores competitivos.

Según su diagnóstico, eso derivó en “una industria pequeña, cara, dependiente de subsidios y con salarios en dólares bajos”. La apertura comercial, en cambio, permitiría reasignar recursos hacia sectores con ventajas comparativas, aumentar la competitividad y elevar ingresos reales. Sobre el cierre de empresas, indicó que no se sabe “cuáles serán las industrias del futuro en 10 o 50 años” e hizo un aparte con críticas a la industria que reclama protección.
Así, el modelo libertario no plantea un crecimiento impulsado primariamente por el consumo, sino por la estabilidad macro, la inversión privada, la productividad y la inserción internacional. La mejora salarial y el mayor consumo serían, según esta visión, la consecuencia de ese proceso y no su punto de partida.
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