ENTREVISTA

Del Caño contra Milei: "La única libertad que defiende es la de los empresarios para explotar a los trabajadores"

En un mano a mano con El Cronista, el precandidato a Diputado del Frente de Izquierda Unidad por la provincia de Buenos Aires habló de sus propuestas y aseguró la máxima de la campaña es la famosa frase del expresidente Carlos Menem: "Si digo lo que voy a hacer no me hubiesen votado".

"¿La rebeldía de la juventud puede ser de derecha? No, jamás", planteó Nicolás del Caño, precanidato a diputado del Frente de Izquierda Unidad por la provincia de Buenos Aires, en diálogo con El Cronista, al ser consultado por el votante joven que, en estas elecciones, podría volcarse a figuras como Javier Milei. Lo que ocurre, para Del Caño, es que "hay un sector de jóvenes que tiene una confusión, porque Milei habla de la libertad y, en eso, esconde que la única libertad que defiende es la de los grandes grupos empresarios para explotar a los trabajadores".

Durante la entrevista concedida a este medio, el referente de Izquierda apuntó contra el macrismo, cuestionó al actual gobierno y a las cúpulas sindicales por "estipular un salario mínimo de indigencia". Además, enumeró cuáles son sus principales propuestas para revertir el desempleo y el déficit habitacional. Para Del Caño, si el Gobierno sigue por la misma vía, "ni en el 2400 vamos a tener las viviendas que hacen falta".

¿Cómo viene la campaña? ¿Qué te dice la gente en la calle?

- Hay un desgaste, descontento, por un lado con el macrismo, que se ve mucho en la Provincia, con lo que significaron los tarifazos, el ajuste a los jubilados, la caída del salario, el mega endeudamiento. Así mismo, mucha gente que votó al Frente de Todos, pensando que esa situación iba a quedar atrás, con la expectativa de que se cumpliera la promesa de Alberto Fernández. Cuando dijo que iba a priorizar a los sectores más vulnerables; que primero iban a estar los últimos; que si tenía que elegir entre los bancos y los jubilados, iba a elegir a los jubilados... Bueno, eso no sucedió. La pandemia generó dificultades, pero hay medidas y decisiones políticas del Gobierno que ajustaron a los de abajo y beneficiaron a los mismos de siempre. Eso percibimos en esta campaña intensa que estamos haciendo, recorriendo las localidades de la Provincia, de que aquellos sectores que rechazaron al macrismo, pero que tenían expectativas en el FdT, hay un importante descontento. 

Ante ese panorama, ¿hay posibilidad para terceros espacios?

- Sobre esa base hay una posibilidad que estos sectores tengan como alternativa a la izquierda, porque hay reconocimiento a las banderas, a las luchas que defendemos. Sobre todo teniendo en cuenta que es una elección en la que hay alternativas de ultraderecha, como Juan José Gómez Centurión, (Cynthia) Hotton, (José Luis) Espert, y creo que esos sectores, sobre todo los vinculados a Espert, quieren radicalizar el programa de Macri: llevar adelante lo que él mismo reconoce que no pudo hacer, que es una reforma laboral para flexibilizar más a las trabajadoras y trabajadores. Es una variante de ese espacio.

A qué le atrabuís el surgimiento de estas figuras de ultraderecha. ¿Les puede sacar el voto joven, que tradicionalmente se veía más atraído por la izquierda?

- Su núcleo duro está centrado en gente que votó a Macri, que está descontenta con que no haya desarrollado el programa de "reformismo permanente", como él llamó. ¿Por qué la movilización social de 2017, que fue contra la reforma previsional, se terminó sancionando? Porque los gobernadores del peronismo le dio los votos al macrismo. Más allá de eso, impidió que siguieran avanzando con otras reformas de ajuste a los trabajadores. Estos sectores plantean eso: vamos a una reforma laboral, avanzar con privatizar la educación pública. Y ahí hay un sector de jóvenes que tiene una confusión, porque Milei habla de la libertad y, en eso, esconde que la única libertad que defiende es la de los grandes grupos empresarios para explotar a los trabajadores 10, 12, 14 horas por día con salarios bajísimos, despidiendo sin indemnización, flexibles. Esa es la única libertad que defiende. Está en contra del derecho al aborto seguro, legal y gratuito, es decir, en contra de las mujeres a decidir. ¿Cómo podemos pensar en una libertad sin una igualdad real, con millones de pobres, con una situación de desempleo, de precariedad laboral? ¿Qué libertad puede tener aquella persona que pedalea 12, 14 horas por día por dos mangos? ¿O los que no tienen acceso a la vivienda? 

¿Y qué pasa con los jóvenes?

Hay un sector descontento, de jóvenes, con los partidos tradicionales que pueden votar a Milei, pero creo que tienen más bien una confusión y que su núcleo duro tiene que ver con un rechazo o con un movimiento de reacción conservadora a, por ejemplo, la conquista del derecho al aborto y la gran marea verde de las mujeres. En eso hay que ser categórico: ¿La rebeldía de la juventud puede ser de derecha? No, jamás. Además, vamos a la realidad: la mayor movilización de rebeldía de la juventud en la Argentina de los últimos años fue la gran marea verde. Hay una reacción frente a eso, de sectores que se sienten atacados por este avance de las mujeres.

Dijiste que están haciendo una campaña muy intensa en la Provincia. ¿Qué es lo primero que te plantea la gente que se te acerca? 

- Me quedó muy grabado de una de las primeras recorridas que hicimos en San Nicolás que una señora se me acercó llorando, y me decía: "Yo confío en vos, tiene que haber trabajo, los chicos no tienen trabajo, no tienen futuro". Eso es algo que se repite en muchísimos lugares. No solo creció el desempleo en la pandemia, sino que además la precarización del trabajo se profundizó muchísimo más. Tenés las changas, empleo informales que duran pocos meses, una generación que pasó por 15, 20 laburos y no conoce el aguinaldo, las vacaciones pagas, licencia por enfermedad. Frente a quienes dicen que hay que aplicar una reforma laboral, incluso Espert dice que hay que eliminar los sindicatos. Bueno, una cosa son los dirigentes sindicales que juegan para las patronales y otra cosa es la organización de los trabajadores. Hay un punto fundamental, que es el problema del empleo. 

 ¿De qué manera propondrían revertir esa situación si llegasen a Diputados?  

- Nosotros decimos: reducción de la jornada laboral, que es una conquista de nuestra campaña, que hemos instalado el debate, en una campaña muy vacía de contenido, de propuestas de debates. Y un debate fundamental contra los que dicen más flexibilización. Reducción de la jornada a seis horas, repartiendo las horas de trabajo entre ocupados y desocupados para, sin que esto afecte el salario, combatir la desocupación, la precarización, y poniendo el avance de la tecnología al servicio del conjunto de la población y no de los grandes grupos empresarios, que cuando incorporan nuevas tecnologías suprimen puestos de trabajo y a quienes quedan trabajando, los súper explotan. La productividad se multiplicó, la torta se agrandó pero cada vez es mayor el porcentaje de esa torta que se llevan los grandes grupos empresarios y la desigualdad aumenta. Ahí tenemos un desafío importante. 

¿Y alguna otra propuesta en ese sentido?

- Un verdadero plan de obras públicas, no solo para generar empleo, sino para construir las viviendas que son necesarias en la Argentina, que es otro tema recurrente que surge, ya sea de sectores que están en una situación de mayor urgencia, que no tienen acceso a vivienda, o aquellos sectores que no pueden pagar el alquiler. Los recursos para este plan de vivienda tienen que salir de dejar de pagar la deuda, que es ilegal, ilegítima, fraudulenta; de lo que se llevan los grandes bancos con las Leliqs, de lo que se llevan con la fuga de capitales. Recursos hay de sobra, el problema es que se los llevan, y el tema es cómo motorizar un sector que puede generar mucho empleo, como la construcción. Digo a gran nivel. El Gobierno hace demagogia, entregando alguna vivienda, pero estamos hablando de planificar la construcción de cero al menos de 1,3 millones de viviendas en un plazo razonable. El Presupuesto Nacional estipula la construcción de 12.000 viviendas para este año y hacen falta 1,3 millones. Bueno, ni en el 2400 vamos a tener las viviendas que hacen falta.

Más allá del pago de la deuda, que ustedes no coinciden con el Gobierno, esto de reducir la jornada laboral y el ojo puesto en la obra pública como generador de empleo no está tan lejos de lo que plantea el propio Frente de Todos. ¿Se imaginan trabajando con ellos en el Congreso o sus propuestas, en la letra chica, no coinciden con las oficialistas?

- Nosotros tenemos nuestro planteos y las conquistas de bancas han sido puntos de apoyo para impulsar las luchas de los mujeres, los trabajadores, la juventud, el movimiento socioambiental. Nos apoyamos en esa movilización, que se demostró con la conquista del aborto. Una de las conclusiones de la marea verde es que se discute y se vota en el Congreso, pero lo conquistamos en las calles. Más allá de que uno pueda trabajar en torno a un proyecto, con diputadas y diputados de distintos bloques, tenemos muy claro que va a depender de esa relación de fuerza, y de esa fuerte movilización. En relación a la jornada laboral hay un planteo que están haciendo Yasky y Palazzo, que no va a salir del Congreso si no hay una fuerte movilización de los trabajadores y las trabajadoras. Si bien no es el mismo proyecto que el nuestro, lo que nosotros planteamos un movimiento de lucha histórico, como el que conquistó las ocho horas. Para eso es necesario que se discuta en las organizaciones sindicales, en los movimientos desocupados, en los sectores precarizados, a los que los sindicatos les da la espalda. El problema es que no lo llevan, siendo dirigentes sindicales, a sus sindicatos, para que se discuta y se vote un plan de lucha para conquistarlo.

Hablando de las organizaciones sindicales, ¿cómo viste su desempeño en el marco de la pandemia, que se perdieron muchísimos puestos de empleo?

- La conducción de la CGT demostró que no sirve para defender a los trabajadores. Hemos visto cuatro años consecutivos de caída del salario. En medio de la pandemia, se utilizó para flexibilizar más, para despedir a muchísimos trabajadores. Y la CGT se reunió esta semana con Alberto pero ellos apoyaron este Gobierno, diciendo que iba a recuperarse el salario, lo perdido por Macri, los jubilados... Lo primero que hicieron fue ajustarle a los jubilados, que laburaron toda su vida y ganan una miseria. Los ajustaron y la CGT no hizo nada, no nos extraña porque fueron cómplices de Macri también, pero es un desastre. La cúpula de la CGT y de la CTA de Yasky firmaron un salario mínimo de indigencia. Es salario mínimo lo estima el Gobierno con las centrales sindicales: está en los niveles de indigencia. La pandemia generó complicaciones, pero nadie obligó a estipular un salario mínimo de indigencia. Es una política de ajuste a los trabajadores con absoluta claridad.

Del Caño: "La cúpula de la CGT, y de la CTA de Yasky firmaron un salario mínimo de indigencia".

Me hablaste de una campaña vacía, ¿a qué se lo atribuís?

- El Frente de Todos tendría que decir que van a pagar una deuda que ellos mismos dicen que no benefició al pueblo, que el crédito que el FMI le dio a Macri fue para que ganara las elecciones, hacen presentaciones judiciales, todo para la tribuna, pero después hipotecan el futuro del país. Todo va a pago de deuda y no te queda nada para salud, vivienda, educación. Si hablan de propuestas y de lo que van a hacer, tienen que decir que la primera medida que va a tomar el Gobierno después de las elecciones es acordar con el FMI, que hay un borrador que no extraña a nadie, porque dice déficit cero, reforma laboral, bueno... son recetas de siempre del FMI, y sabemos cómo termina.

¿Y en Juntos por el Cambio?

- ¿Qué va a decir? ¿Que están de acuerdo? ¿Que hay que hacer todo lo que no pudieron hacer? Más tarifazo, más flexibilización laboral, subir la edad jubilatoria. Es la máxima de Menem: "Si digo lo que voy a hacer no me hubiesen votado". Esa es la máxima de la campaña electoral que estamos viendo con muy poca discusión y debate de estos contenidos. Por eso también hay fuerte apatía. Hay un rechazo a los políticos tradicionales, hay descontento, gente que puede pensar en abstenerse o un voto bronca a través del voto blanco o nulo. 

¿Y qué tenés para decirle a esa gente?

- Los convocamos a que si quieren golpear a una casta privilegiada que gobierna siempre para los intereses de grandes grupos económicos tienen que apoyar al Frente de Izquierda, una fuerza de laburantes. Sino es regalarles que ellos sigan manejando todos los destinos del país.

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Comentarios

  • LMR

    luis maria Rigotti

    03/09/21

    Sr. Del Caño, usted da lastima, lo peor que es joven, pero piensa y habla como un viejo, o peor, porque tiene un discurso fracasado de fin del siglo XIX.

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  • RN

    Raul Nieto

    03/09/21

    Es la izquierda solo con slogans retrógrados y de seudo enfrentamiento de clase el explotador y los explotados Nunca se animaron a tomar un empleado o emprender algún negocio o emprendimiento

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  • CA

    Claudia Analía

    03/09/21

    Se va a jubilar de militante sin haber logrado nada.

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  • MDP

    Marcelo del Pozo

    03/09/21

    No entiende nada.

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    • RN

      Raul Nieto

      03/09/21

      Si solo quiere el cargo

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  • GR

    Gustavo Rivas

    03/09/21

    Es INCREIBLE que haya gente que crea en la izquierda, no ven como esta Cuba y Venezuela ? porque no se van a vivir ahi ?

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    • RN

      Raul Nieto

      03/09/21

      Es mas no ven como es el regimen laboral en China

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    • MA

      Marcelo Andretti

      03/09/21

      Hola Gustavo. No se van a vivir allí porque solo son de izquierda para pedir y exigirte a vos. Nunca son de izquierda para poner ni mucho menos para sacrificarse ellos. Para ser de izquierda hay que ser chorro o tener problemas psicologicos

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