Los dos sectores que se proclaman como mayoritarios en el peronismo bonaerense continúan pugnando por la conducción del aparato partidario, con una variada cantidad de opciones sobre la mesa y con pocas certezas sobre cuáles deben ser los pasos a seguir.

El lunes fue otro día en el que se multiplicaron las reuniones, pero nadie arriesgaba que hubiera una que fuera definitoria. “Son todas entre emisarios, con poca capacidad de definición”, señaló un vocero del sector de los intendentes independientes.

El próximo domingo 8 de febrero se vence el plazo para que los interesados en dirigir los destinos del justicialismo provincial presenten sus listas, siempre y cuando no exista un acuerdo de cúpulas que permita esquivar un acto eleccionario que, según dicen los conocedores, nadie tiene el deseo de solventar económicamente.

El gobernador Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner son quienes, desde las cimas de esas cúpulas, tienen en sus manos la construcción de una nómina común que, una vez más y como sucedió varias veces en los últimos meses, le ponga paños fríos a la relación entre los seguidores de cada uno de ellos.

Esa es una escena que se dio en dos ocasiones el año pasado y ahora se repite. Como una advertencia que queda en el aire se percibe que, aun consiguiendo entenderse en esta oportunidad, todo resurgirá el año próximo o cuando haya cualquier espacio que ambos pretendan para sí.

La unidad entre ellos y con otros actores parece más atada a los cronogramas electorales que a los debates de fondo respecto de la coyuntura política y al horizonte tan lejano —como cercano— que supone 2027.

El acuerdo más contingente, el actual, comienza por encontrar quién será el sucesor para Kirchner, pero la negociación es más grande y podría trabarse en cuestiones menores como la cantidad de secretarías para cada espacio.

Un episodio de ese calibre se vivió recientemente cuando hubo una disputa por los integrantes de la junta electoral: el diferendo se zanjó ampliando la cantidad de miembros de ese órgano, pero no sin acusaciones cruzadas sobre intentos de desvirtuar la constitución de los padrones.

Kicillof y la intendenta de Moreno, una posible candidata al PJ por el camporismo
Kicillof y la intendenta de Moreno, una posible candidata al PJ por el camporismo

El kicillofismo pide que la próxima conducción del Partido Justicialista apoye sin medias tintas al gobernador, tanto en la construcción de un frente electoral de cara a 2027 como en la dinámica de la política bonaerense, por ejemplo, en la esquiva Legislatura bonaerense.

No pocos piden que, además, se proclame un apoyo a una candidatura presidencial del exministro de Economía. Ese punto es impensable para todo aquel que responda a Cristina Fernández de Kirchner.

Aun así, el nombre que encarnaría esa posición ni siquiera está del todo claro en las filas alineadas al comando platense. Mientras un sector quiere que sea el propio mandatario, otros lo desaconsejan y proponen a figuras incondicionales con el sucesor de Dardo Rocha.

El camporismo, mientras tanto, hace gala de su comunicación de baja intensidad y se muestra reticente a exponer su posición. Algunas voces oficiosas proponían a la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, dirigente surgida en el Movimiento Evita y muy cercana a Cristina.

También había sumado posiciones la figura del lomense Federico Otermín, un hombre del conurbano que tiene buena relación con todos los interlocutores, pero a quien nadie ve aún como prenda de unidad partidaria.

Pero se había dejado trascender con mucha fuerza que, desde la agrupación de Máximo, se había formalizado una propuesta para dejar en manos del gobernador la conducción partidaria.

“Hicieron circular eso por los medios, pero no hacen la propuesta formal. Además, la hicieron hablar a Florencia Saintout pidiendo que Máximo siga como presidente del PJ”, comentó en tono agrio una fuente kicillofista. La mención de Saintout no es antojadiza: es la presidenta del Instituto Cultural de la Provincia, es decir, una funcionaria de Kicillof que pide la conducción del rival de turno.

Nadie cree que el mandatario quiera exponerse a una interna partidaria sin cuartel contra el kirchnerismo. Si no hay acuerdo, ese sector “pondrá a alguien que sea representativo”. De ser así, una candidatura podría recaer en Verónica Magario, vicegobernadora, exintendenta de La Matanza y dirigente que se ha mostrado alineada, dejando en el pasado su estrecha relación con CFK.

Magario podría ser la candidata de Kicillof si se concreta la interna
Magario podría ser la candidata de Kicillof si se concreta la interna

También podría haber otros nombres, como el del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Ese jefe comunal supo formar parte de la usina kirchnerista del Instituto Patria, pero no solo se alejó del espacio, sino que se convirtió en un recurrente crítico del camporismo.

Resta saber, finalmente, si algún otro dirigente díscolo pretende romper con la discusión entre dos y se suma a la disputa. “Eso podría derivar en un reordenamiento interno y quizá termine por exponer la realidad partidaria”, comentó un conocedor del PJ bonaerense.