

La disputa entre la administración de Axel Kicillof y el Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo este lunes, tras un reclamo formal de la Provincia de Buenos Aires por supuestas deudas vinculadas al Servicio Alimentario Escolar (SAE) y al financiamiento del programa MESA. La respuesta de la cartera que conduce Sandra Pettovello no tardó en llegar: negó cualquier deuda y acusó a la gestión bonaerense de “desfinanciar sus propios programas”.
El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, difundió en redes sociales el pedido enviado al Ministerio de Capital Humano. Allí sostuvo que la Nación mantiene con la Provincia una deuda acumulada desde 2024 por el SAE que “asciende a más de $220.000 millones” y reclamó además asistencia para el programa MESA, que según indicó hoy se sostiene exclusivamente con recursos provinciales.

“Hemos presentado un reclamo formal a la ministra de Capital Humano de la Nación Sandra Pettovello, instando a saldar la deuda acumulada que mantiene el Estado nacional con la Provincia desde el 2024 por el Servicio Alimentario Escolar”, publicó Larroque.
El reclamo bonaerense
En la nota enviada a Nación, fechada el 20 de abril de 2026, la Provincia solicitó “la incorporación de financiamiento nacional para el Programa MESA (Módulo Extraordinario de Seguridad Alimentaria), así como la revisión y actualización de los montos propuestos para el financiamiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE) correspondientes al ejercicio 2026”.

El documento sostiene que en territorio bonaerense reside aproximadamente el 38% de la población total del país, lo que —según argumentó— refleja la magnitud de la demanda alimentaria y la necesidad de acompañamiento financiero por parte del Estado nacional.
También detalló que el programa MESA fue creado durante la pandemia en 2021 como reemplazo circunstancial del SAE y que, desde entonces, no contó con financiamiento nacional, por lo que fue cubierto íntegramente por la Provincia.

En cuanto al SAE, la administración bonaerense señaló que en 2025 recibió $77.523 millones, cifra por debajo de los $130.939 millones solicitados. Además, aseguró que para mantener el mismo nivel operativo en 2026 serían necesarios unos $177.000 millones, mientras que la propuesta nacional asciende a $80.883 millones, un aumento nominal del 4%, por debajo de la inflación alimentaria estimada.
La respuesta de Capital Humano
Horas después, el Ministerio de Capital Humano emitió un comunicado con un rechazo categórico al planteo bonaerense. “No tiene responsabilidad alguna en el desfinanciamiento que la Provincia de Buenos Aires ha decidido sobre sus propios programas provinciales MESA y Servicio Alimentario Escolar (SAE)”, sostuvo la cartera nacional.
El texto remarcó que el SAE “es un programa de gestión y responsabilidad provincial” y afirmó que el Gobierno nacional realiza un aporte que ronda el 20% del monto necesario para los comedores escolares bonaerenses, mientras que el 80% restante corresponde a la Provincia.

“Cabe destacar que el Gobierno nacional no mantiene deuda alguna con la Provincia de Buenos Aires”, agregó el comunicado, que además rechazó “el intento de adjudicar a esta cartera ministerial responsabilidad por la propia decisión provincial de desfinanciar sus programas”.
Una pulseada política y fiscal
El nuevo cruce se inscribe en la tensión permanente entre la Casa Rosada y el gobierno bonaerense por la distribución de recursos. Desde la llegada de Javier Milei al poder, la Provincia denunció recortes de transferencias y programas nacionales, mientras que la Nación sostiene que cada jurisdicción debe afrontar con recursos propios competencias que le corresponden.













