

El cierre de la planta de FATE en San Fernando no solo impacta en el empleo y la industria, sino también en el mercado de reposición automotor. El quiebre de la principal fabricante de neumáticos a nivel local acentúo la discusión respecto del impacto de la decisión oficial de abrir de forma irrestricta las importaciones.
Un relevamiento de precios realizado por la agencia Noticias Argentinas en plataformas de comercio electrónico muestra una amplia dispersión entre neumáticos nacionales y alternativas importadas, tanto en segmentos económicos como premium para uno de los modelos populares como lo es el Fiat Cronos, el auto más vendido del país.
¿Cuánto cuesta hoy un neumático Fate para el Fiat Cronos?
Para la medida estándar del Cronos (185/60 R15), el modelo Fate Sentiva Sport se comercializa entre $ 151.676 y $200.576 por unidad, según promociones bancarias y financiación disponible, que en algunos casos llega hasta 18 cuotas fijas.
Con estos valores, la cubierta nacional queda ubicada en un rango medio, supera en precio a marcas asiáticas de entrada de gama, pero se acerca a firmas internacionales tradicionales.
Cuánto salen las alternativas importadas
El mercado ofrece opciones muy diversas, que reflejan la competencia que enfrenta la producción local.

Entrada de gama (marcas asiáticas)
Son las opciones más económicas. Neumáticos de marcas como Landsail, Firemax, Mastersteel o Triangle se consiguen entre $ 93.246 y $ 102.240, es decir, cerca de un 50% menos que un Fate.
Gama media y alta (marcas tradicionales)
En este segmento, los valores suben considerablemente:
- Dunlop SP Sport: entre $ 125.000 y $ 228.000.
- Continental PowerContact 2: alrededor de $ 179.999.
- Pirelli Cinturato P1: entre $ 180.000 y $ 207.000.
- Bridgestone Ecopia: entre $ 147.287 y $ 253.872, según financiación.
Qué muestra el mercado tras el cierre
El relevamiento indica que Fate competía en una franja compleja: sus productos quedaban muy por encima de los neumáticos chinos más económicos, pero con precios similares o incluso superiores a marcas internacionales de primera línea, lo que condicionaba la decisión final de compra de los consumidores.
Con la producción local paralizada, el mercado de reposición entra en una nueva etapa en la que los usuarios deberán comparar más que nunca entre stock disponible y opciones importadas.

















