

De imprevisto, un día antes de la fecha que había fijado el juez Ariel Lijo, Guido Forcieri se presentó en los tribunales de Comodoro Py para declarar en el expediente Ciccone, en el que se encuentra imputado y a las puertas de un procesamiento que el magistrado podría dictarle en los próximos días. El ex asesor del vicepresidente Amado Boudou en el Ministerio de Economía presentó un escrito en el juzgado federal número 4 y se negó a responder preguntas.
Luego de postergar dos veces la indagatoria y de advertir que podía declarar a partir del 11 de agosto, cuando se liberara de sus responsabilidades en Washington, donde representa al país en el Banco Mundial, Forcieri cumplió y se presentó ante Lijo, que en realidad lo había citado para hoy. En su escrito apuntó con dureza contra quien lo involucró en la causa, Rafael Resnick Brenner, ex jefe de asesores de la AFIP y procesado por Lijo, quien firmara el dictamen que convalidó el plan de pagos a la quebrada Ciccone y que luego fue rechazado por el titular del ente recaudador Ricardo Echegaray. Según Resnick Brenner, en una reunión que mantuvo con Forcieri éste le habría dicho que la persona encargada de realizar un seguimiento del tema en representación del Ministerio de Economía era José María Nuñez Carmona, otro de los procesados y socio del Vicepresidente de la Nación.
En el escrito que presentó este lunes con el patrocinio de su abogado Pablo Slonimsqui, Forcieri negó haber tenido esa reunión y haber dado esa directiva a Resnick Brenner. Además, trató de mentiroso al ex jefe de asesores de la AFIP y aseguró que la única reunión que mantuvo con él fue cuando acudió por un reclamo de su padre (Moisés Brenner), quien actuaba como reclamante de un crédito millonario para su persona y el cual catalogó de ilegal. No puedo dejar de señalar la curiosa demora de Resnick Benner en advertir un dato que es de público conocimiento, que es que Nuñez Carmona no se desempeñaba en ese momento ni se desempeñó después en la órbita de Economía, ni ninguna otra dependencia de la administración pública, sostuvo.
Además, Forcieri negó haber impartido una orden por mandato de Boudou: Jamás transmití ninguna decisión del licenciado Boudou que se vinculara, en ningún aspecto, con la cuestión del aval necesario a los fines de la concreción de la licitación. Sobre Núñez Carmona, socio de Boudou, admitió: Lo conozco desde hace aproximadamente diez años, fecha desde la cual mantengo con él una relación de amistad. Forcieri explicó que fueron compañeros de abogacía en la Universidad Argentina de la Empresa y socios en cuatro empresas (Action Media S.A., Rock Argentina S.A., Petro de la Costa S.A., y GNC de la Costa S.A) de las que, dijo, ya se desvinculó.
Forcieri también reconoció haber compartido ocasionalmente un viaje a Brasil con Núñez Carmona y Alejandro Vandenbroele, dueño de The Old Fund y presunto testaferro de Boudou. Tras su testimonio, Lijo tendrá 10 días para resolver si lo procesa, lo sobresee o le dicta la falta de mérito en la causa.











