La economía argentina transita una etapa bisagra en la que el freno inicial a la escalada de precios empieza a chocar con sus propios límites y un clima de época que ya anticipa las tensiones electorales. Mientras el Gobierno se aferra a la paz cambiaria transitoria apalancada por el agro, en el mercado conviven dudas sobre la sostenibilidad del ancla fiscal frente a la caída del consumo y de la recaudación.
A este combo se le suma un prematuro ruido político, tanto a nivel doméstico como internacional, que amenaza con postergar la ansiada llegada de inversiones y despertar la histórica vocación de cobertura del ahorrista local.
En este escenario, el economista Roberto Cachanosky encendió las alarmas sobre el rumbo del programa oficial y advirtió en Canal E que la incertidumbre empujará a los agentes hacia el billete verde.
“Tenemos el dato de Patricia Bullrich opinando diferente a Milei. Y si ella salió a opinar diferente, es porque desde el punto de vista político algo puede pasar. De ahí en más tenés que ver cómo la política va a empezar a afectar a la economía. A eso sumale la elección en EE.UU., donde Trump viene muy mal posicionado”, analizó Cachanosky.
Y agregó: “Ya no se dice que Milei gana cómodo, ahora hay encuestas que muestran que va a tener que competir. En ese contexto de incertidumbre las inversiones no van a venir, hay que ver si la gente vuelve a dolarizarse como ocurrió el año pasado y si EE.UU. va a poder dar una mano si hay tendencia a la suba del tipo de cambio como consecuencia de ese contexto político”.
Esta situación, inevitablemente, lleva a pensar en lo que puede pasar con el dólar. “¿Suponete que empieza a haber dudas sobre una reelección? ¿Cómo hace la gente para invertir? ¿Toma posiciones arriesgadas o defensivas? Y si toma posiciones defensivas, ¿por dónde se defiende? En Argentina, generalmente, si ves que viene el diluvio, el dólar es el Arca de Noé”, sentenció.
En el plano estrictamente macroeconómico, el especialista cuestionó el estancamiento en el proceso de desinflación y el impacto que esto tendrá en las cuentas públicas, la principal bandera de la gestión libertaria.
“Para los números de inflación siempre van a tener una explicación, o es el transporte o son las verduritas, pero la realidad es que la tendencia inflacionaria está desde hace rato por encima del 2%. La pregunta es cuánto puede aguantar este mecanismo desde el punto de vista social, porque si los salarios siguen subiendo por debajo de la tasa de IPC, vamos a seguir viendo cómo cae la recaudación impositiva, va a empezar a teclear el flanco fiscal y ahí quiero ver de dónde recortan”, analizó.
La dinámica cambiaria y financiera de los próximos meses también está bajo su lupa, especialmente una vez que se agote la liquidación del sector exportador.
“Yo no sé qué va a pasar con el tipo de cambio, quiero ver qué pasa, puede ser que en estos meses de liquidación de granos hasta julio se pueda contener, vamos a ver qué pasa a partir de agosto”, anticipó.
Además, desnudó el riesgo del mecanismo actual de saneamiento de los pasivos: “El BCRA emite pesos y compra dólares, pero esos pesos quedan circulando en el mercado. ¿Qué hace el Tesoro? Sale a colocar bonos por arriba de lo que le va venciendo. Lo que antes eran las Lecaps o las Lefis o pasivos remunerados, ahora lo hace el Tesoro. Trasladar el cuasifiscal al Tesoro, están acumulando una tasa de interés que va a pegar en el resultado fiscal”.
Sobre la necesidad de acumular reservas, Cachanosky desestimó la estrategia monetaria oficial y apuntó contra la falta de reformas estructurales en la autoridad monetaria.
“Yo no coincido con los que dicen que el BCRA tiene que salir a comprar dólares. Además la pregunta es con qué los compra, porque tiene que emitir. Y si aumentan la demanda en moneda, van a tener impacto inflacionario”, reflexionó.
“El que tiene que comprar los dólares es el Tesoro, que es el que va a pagar la deuda. Pero acá parece que es todo lo mismo. En realidad hicieron mucho ruido pero no cambiaron nada, porque no solo no dolarizaron, ni siquiera presentaron un proyecto de ley para independizar políticamente al BCRA con una nueva carta orgánica”, detalló.
Finalmente, el economista cargó con dureza contra el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que tildó de política opuesta al libre mercado.
“Están entreteniendo con el RIGI, a mí eso me hace acordar a la década del 60 o 70 cuando a los iluminados intervencionistas se les ocurría que había que invertir en petróleo, en acero, o proteger a alguna industria. Tuviste el RIGI, ahora tenés el súper RIGI, la pregunta es: ¿si vos ponés un kiosco tenés estos incentivos fiscales? No. ¿Y el principio de igualdad ante la ley no existe en un Gobierno que se dice liberal?“, apuntó Cachanosky.
Y concluyó: “Son privilegios que le dan a un sector y no a otros. Esto es típico de una economía intervencionista y no de una economía de mercado, es el mercado el que tiene que decidir dónde hay una demanda insatisfecha y dónde invertir pensando en una rentabilidad, no es el funcionario público el que le da una ventaja artificial para invertir en un rubro en particular. Esta gente cita a Hayek pero hace lo contrario a lo que decía él”