Brasil pone primera a su agenda liberal en el Mercosur pero halla resistencia argentina

El gobierno de Jaír Bolsonaro informó oficialmente que insistirá con una rebaja de los derechos de importación. El Gobierno, entretanto, prefiere concentrarse en una agenda compartida.

Con la intención de "dar continuidad al proceso de modernización" y la reafirmación de la "vocación económica y comercial", Brasil puso este lunes el motor de arranque a su semestre al mando del Mercosur, donde pretende dar pasos concretos para orientar la unión aduanera que también integran la Argentina, Paraguay y Uruguay.

En una reunión informal de coordinadores nacionales, el gobierno de Jaír Bolsonaro dio a conocer sus prioridades y entre ella puso en primer lugar la rebaja del Arancel Externo Común (AEC), la política compartida de iguales alícuotas con que se gravan los bienes que se producen fuera de la unión aduanera.

Desde 2019, Brasil insiste con una rebaja generalizada del 10% de todos los aranceles de importación que gravan los bienes de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). Pero la Argentina, sin embargo, reiteró que no está dispuesta a "desproteger" a sectores para los que una avalancha aperturista podría dañar el entramado productivo. Entre esos sectores, figuran textiles, indumentaria, calzado, marroquinería y ciertos electrodomésticos y electrónicos.

En materia económica, el bloque debe pasar revista de los regímenes especiales de importación. Sucede que, de acuerdo a las reglas fijadas hace años, cada país puede exceptuar una cierto número de bienes del listado general de aranceles percibidos. Para la Argentina y Brasil, el listado alcanza un centenar de posiciones arancelarias, y vence en diciembre de este año.

Pese los reparos del Gobierno, el Mercosur avanza hacia una etapa de reformas

Pese a los puntos de desencuentro que datan de antes, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Jorge Neme, agradeció la presentación de la agenda brasileña, y destacó la relevancia de la agenda digital del bloque, los trabajos en el ámbito del comercio de servicios; la continuidad del Foro Empresarial del Mercosur -relanzado durante la presidencia rotativa argentina en el primer semestre del año-, las iniciativas tendientes a una mayor cooperación en materia de salud, la reactivación de la agenda energética de la región.

Según el documento al que accedió El Cronista, la agenda ofical trazada por Brasil no hace mención a la flexibilización del mecanismo de negociación de acuerdos de libre comercio con terceros países o bloques, que el uruguayo Luis Lacalle Pou reclamó públicamente en la última cumbre de presidentes, motivando una réplica de Alberto Fernández. De hecho, la agenda de relacionamiento externo es el último punto en las prioridades brasileñas.

Golpe inesperado: Uruguay rompe con el Mercosur y se lanza a negociar acuerdos por separado

Tags relacionados

Compartí tus comentarios