

El vicepresidente Amado Boudou declaró hoy ante el juez Ariel Lijo que no conoce a Alejandro Vanderbroele y que no compró la imprenta Ciccone. Esos son dos de los datos que resaltan de la extensa indagatoria que tuvo hoy frente al magistrado que sigue la causa que lo tiene como principal protagonista. Luego de declarar más de seis horas, al enfrentar a los periodistas a la salida de Tribunales, Boudou dijo hoy que pidió ante el juez ampliar su declaración.
El ex ministro de Economía explicó que en sus respuestas de hoy ante el magistrado se limitó a contestar todo lo relacionado con la cuestión "jurídica política" de la causa y que se reservó para otro momento dar las respuestas de "contenido político".
Boudou tomó escaso contacto con los periodistas. En lugar de la conferencia de prensa con la que se había especulado, el vice presidente informó a la prensa que la totalidad de su declaración indagatoria sería subida a su espacio en la red social Facebook, lo que hizo hace unos minutos luego de un primer intento fallido: en el primer posteo, el material era ilegible por el tamaño de la tipografía, lo que obligó a bajarlo.Una jornada extensaBoudou llegó unos minutos después de las 11 a los Tribunales Comodoro Py, para completar un trámite judicial que mantuvo en vilo al Gobierno, a la oposición y los medios. Estuvo más de seis horas, desde el mediodía hasta las 18, con dos cuartos intermedio. Su salida se demoró hasta las 19, ya que tuvo que asistir a la lectura de su propia declaración. Luego de que el juez se negara a transmitir en vivo la indagatoria, Boudou avisó que iría con sus propios camarógrafos -los de SenadoTV- y cumplió. Pero el juez no los dejó pasar.
“Con la intención de no retrasar el acto y de no alterar la organización del Juzgado, le adelantó que se procederá a grabar en audio y video la declaración con un sistema similar al que todas las Cámara de Apelaciones y la Cámara de Casación Penal utilizan en todas las audiencias orales durante la instrucción”, sostiene el escrito que presentó esta misma mañana el abogado Diego Pirota, defensor de Boudou. Igual Lijo no autorizó su ingreso.
En el tercer piso de Tribunales el juez indagó al vicepresidente bajo una fuerte custodia que restringió el acceso al lugar. Boudou estuvo siempre en el interior del despacho con el juez, el fiscal Jorge Di Lello y una secretaria de la Fiscalía, y los dos abogados del Vicepresidente, Diego Pirota y Eduardo Durañona.
Previo a comenzar la audiencia, el juez notificó a los abogados de la negativa a poder filmar la declaración - tal cual pidió hoy más temprano- y los abogados plantearon un "recurso de reposición" para que revea el planteo, pero también fue rechazado.
El fiscal opinó al respecto y si bien no opuso reparos a la filmación, dejó librada a criterio del juez la decisión.
Lijo procedió a que se le lean los cargos que se le imputan, esto es, su presunta participación en el salvataje de la quebrada ex Ciccone Calcográfica, y la posterior compra de la empresa con la intención de quedarse con el negocio de impresión de billetes en contratos con el Estado.
En la puerta de Comodoro Py se concentró un grupo numeroso de La Cámpora y otras organizaciones oficialistas. Pero sólo un rato: apenas pasado el mediodía, los militantes dejaron sus puestos.
Boudou fue citado para hoy luego de pedir al juez que le adelantara la fecha de la indagatoria, fijada para el 15 de julio originalmente, y a su vez Lijo también las adelantó para esta semana: el empresario José María Nuñez Carmona; el abogado y titular de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele; Nicolás Ciccone, el antiguo dueño de la empresa; y el yerno de éste Guillermo Reinwick.
Además de las entrevista que le dio esta mañana al vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto y los tuits en los que insistió en su inocencia, Boudou habló brevemente esta mañana con la prensa cuando salía de su domicilio del barrio porteño de Puerto Madero hacia los Tribunales porteños.
“Estoy con mucha tranquilidad, sabiendo que vale la pena (…) Estoy muy tranquilo, con mucha confianza en todo lo que he hecho”, dijo a los periodistas.
“No tengo estrategia”, sostuvo y agregó: “Yo podría no haber ido, no presentarme, podría haber contestado por escrito. Pero yo voy a ir, voy a contestar y voy a evacuar” las dudas que haya.
Entrevista militante
“No vale la pena hablar de la Justicia, si no directamente del juez”, dijo el vicepresidente Amado Boudou, poco antes de presentarse ante el juez federal Ariel Lijo para declarar como imputado en la causa Ciccone. “Acá lo que está en juego, pero que a partir de la llegada de Néstor y Cristina, ha quedado en evidencia si el poder está en el pueblo o en muy poquitas manos que toman las decisiones. Los que somos parte de ese proyecto estamos acostumbrados a este tipo de cosas, pero creo que vale la pena”, dijo.
En diálogo con el vicejefe de gobierno bonaerense Gabriel Mariotto, por radio Provincia, Boudou vinculó la causa por el manejo de la empresa Ciccone con cuestiones "políticas" y señaló que por la nacionalización de los fondos de las AFJP, que impulsó desde la ANSES, esos fondos dejaron de percibir "1.300 millones de dólares al año en comisiones", parte de los cuales, según dijo, iban par "publicidad" para medios de comunicación.
Ante el juez
En las más de cinco horas ante el juez, Boudou hizo primero una exposición y luego defendió su dictamen de 2010, cuando si bien evitó opinar sobre si conceder o no el aval a Ciccone, sí pidió tener en cuenta la política de mantenimiento de empleos.
Tal cual lo reiteró ante los medios y en una presentación espontánea en febrero de este año, Boudou volvió a negar que conociera a Alejandro Vandenbroele, el titular de The Old Fund, firma que adquirió la ex Ciccone Calcográfica.
Según el magistrado, Vandenbroele era ‘conocido‘ no sólo de Boudou, sino también de su amigo y empresario, José María Nuñez Carmona, también imputado y citado a indagatoria para mañana, aunque se encuentra fuera de Buenos Aires y la audiencia se postergará.
La defensa del vicepresidente, pidió además varias medidas de prueba al juez Lijo, entre ellas, que se haga una pericia contable sobre los bienes de los Ciccone y también que se examinen algunos documentos firmados por ellos vinculados con la venta de la firma.
Las preguntas del juez y el fiscal Jorge Di Lello comenzaron recién dos horas después de su ingreso al despacho y durante la larga declaración hubo dos breves recesos, uno en donde Boudou aprovechó para almorzar unas empanadas.
A la par de la declaración del titular del Senado, la Sala I de la Cámara Federal declaró abstractos los pedidos de nulidad de la defensa del vice en contra de los testimonios de Nicolás Ciccone y su yerno, Guillermo Reinwick, quienes lo involucraron en el proceso de salvataje y compra de la empresa.
No obstante, los camaristas le pidieron al juez que investigue la ruta del dinero, es decir, el origen de los fondos con los cuales se compró la ex Ciccone.
Según la acusación, Boudou adquirió la empresa quebrada y monopólica para luego favorecerse con contratos con el Estado en la impresión de billetes.
‘Boudou, aprovechando su condición de funcionario público, y Nuñez Carmona, habrían acordado con Nicolás y Héctor Ciccone, y Guillermo Reinwick la cesión del 70% de la empresa Ciccone Calcográfica a cambio de la realización de los actos necesarios‘, subrayó el magistrado al llamarlo a indagatoria.
Junto con Amado Boudou están citados para esta semana el jefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnick Brenner, el titular de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele, Nicolás Ciccone y Guillermo Reinwick.












