

El juez de Casación Mariano Borinsky y la periodista María Bourdin presentaron esta tarde un libro que compila artículos de más de 50 autores que analizan la trastienda del poder en la Justicia y los medios, luego del impacto de la inteligencia artificial y las redes sociales.
Borinsky señaló que el poder ya no se ejerce “solamente a través de las instituciones formales, sino también desde plataformas digitales, desde medios de comunicación, desde arquitecturas algorítmicas" y explicó cuán necesario es adaptarse a esa nueva realidad.
Explicó que el fallo ya no es “el final del proceso”, porque genera un impacto instantáneo específico en la opinión pública. "El final lo van a decir los medios, las plataformas digitales; es más, hay una competencia. ¿Qué es primero? ¿El juicio jurídico, como debería ser, o el juicio mediático?“, se preguntó.
El magistrado señaló que las sentencias son el insumo que distingue al Poder Judicial y que "por definición, para una parte de los que jugaron el partido, va a ser impopular. Es decir, la sentencia no busca generar empatía en la sociedad".
Para Borinsky, la situación es aún más extrema en el caso de la Corte, cuyos fallos están vinculados directamente con la política: "Fija las políticas de Estado y esas políticas de Estado, por ejemplo, en materia económica, son las que generan en un país la previsibilidad, la estabilidad, la seguridad jurídica, la confianza institucional; es decir, todos los elementos necesarios para cualquier política económica sostenible".
Sin embargo, dejó un mensaje claro cuando sostuvo que el objetivo es que cada ciudadano confíe en que hay un compromiso “con la búsqueda permanente de un sistema de administración de justicia más eficiente, más transparente y más igualitario“.
La iniciativa contó con el apoyo del ministro de la Corte Ricardo Lorenzetti, quien prologó la obra y, además, brindó unas palabras durante la presentación. “En el fondo, de lo que se trata es de defender la institucionalidad, la división de poderes, la libertad de expresión“.

Quizás en el fragmento más político de la jornada, Lorenzetti señaló que muchas veces la sociedad cree que no hay posibilidad de que se llegue a una condena y puso dos ejemplos: el juicio a las Juntas y los recientes casos de “corrupción”, aunque evitó detallar a cuál se refería.
"No hubo en toda la historia argentina sentencia de corrupción como hubo en los últimos años en el poder judicial, y eso es algo también que tiene que ver con la transparencia y el control; en definitiva, con estas leyes de poder“, cerró.
La actividad se realizó en la sede de la organización Menorá y contó con la presencia de lo más destacado del universo judicial y mediático argentino. No extrañó ver el diálogo entre los exministros Mariano Cuneo Libarona y Germán Garavano; la presencia del procurador Julio Conte Grand; la participación del empresario Daniel Vila y su pareja, la conductora Pamela David; los periodistas Eduardo Feinmann y Mariano Obarrio, y el exintegrante del tribunal que juzgó a las Juntas, León Arslanián.
La también compiladora de la obra, María Bourdin, destacó que el libro es también resultado de una política de Estado que inició la Corte Suprema hace 20 años, por la que se comprendió la importancia de la comunicación pública del trabajo de la Justicia.
“Nosotros estamos convencidos de que las sentencias, que son el producto del trabajo del poder judicial, son un commodity. Es decir, es nuestro deber como poder judicial llegar y difundir", completó.














