Frederic llega a Seguridad para desandar la doctrina Chocobar e imponer hondas reformas

La académica dará marcha atrás con los protocos de uso de las armas de fuego que instrumentó Patricia Bullrich, y lanzará la discusión para crear un Consejo de Seguridad Nacional

De los nombres en danza, el presidente electo, Alberto Fernández, escogió el de una académica del grupo de intelectuales Agenda Argentina para encomendarle la conducción política del ministerio de Seguridad, una cartera cuya notoriedad actual será reemplazada por una casi imperceptible participación de su titular en la discusión pública, a fin de "sacar la política de seguridad de una politización banal".

A los 54 años, Sabina Frederic regresa a la función pública, tras ser subsecretaria de Formación del ministerio de Defensa entre 2009 y 2011, esta vez para encabezar la conducción de las fuerzas federales de seguridad y plantear profundas reformas en su estructura orgánica y su misión.

Por lo pronto, Frederic tomará las riendas de la cartera ubicada en Gelly y Obes con la actual estructura, y allí será acompañada al menos por Gabriel Fuks, actual defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad, y Silvia La Ruffa, en secretarías clave. Desde allí y paulatinamente irán construyendo una agenda de consenso para llevar al Congreso la principal propuesta de Fernández para el área, que involucra la creación de un Consejo Nacional de Seguridad.

Este organismo requiere una reforma de la Ley de Seguridad Interior y otros textos sensibles. La intención es participar de ese nuevo organismo a representantes de diferentes agencias estatales, académicos, parlamentarios y representantes del Ejecutivo para evitar que el accionar de las fuerzas vaya de un extremo al otro con cada cambio de gobierno. Es que los funcionarios por asumir acusan al macrismo de poner en práctica una política de "represión y mano dura" que cuadra con todo modelo "neoliberal".

Mientras se transita ese camino, la titular de Seguridad se propone desandar la senda que trazó Patricia Bullrich con el cambio de protocolos de actuación para las fuerzas, y regular estrictamente el uso de armas de fuego, para evitar nuevas polémicas como la que involucró al policía Luis Chocobar, que mató a un delincuente por la espalda cuando se daba a la fuga tras acuchillar a un turista estadounidense en La Boca, en diciembre de 2017.

Ese Consejo de Seguridad, además de regular la doctrina de las fuerzas, podría tener a su cargo la revisión de las profundas reformas que esta administración quiere dar a la Gendarmería, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal Argentina (PFA).

Al respecto de los policías federales, como contó , el gobierno que comienza el 10 de diciembre tiene la decisión de reformar el cuerpo, a pesar de la resistencia de los efectivos.

Para Fernández, no tiene sentido que la Federal, ya sin 20.000 agentes que pasaron a la Policía de la Ciudad, mantenga su foco territorial, cuando les corresponde actuar como auxiliares de la Justicia.

Alberto pretende reconvertir a la Policía Federal en una fuerza de seguridad dedicada a las investigaciones. Para eso, descuentan sus proveedores de ideas, será necesario debatir una ley orgánica de la Policía Federal, y una cúpula al interior de la fuerza comprometida con el cambio que se propone.

Acaso para seducir a los efectivos, el nuevo gobierno está dispuesto a establecer una política de bienestar para los efectivos, y sin llegar a una sindicalización, darles lugar para discutir sus haberes en un "consejo del salario".

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