OPINIÓN

Tiempo de pensar: no de política y menos de caja

Es momento de terminar con insólitas cuestiones oportunistas y concentrarnos juntos, públicos y privados, en vacunar.

Hoy por hoy, si hay una preocupación compartida en la sociedad, es el de la vacunación contra el Covid. Miles, decenas de miles, de vidas en juego. Y hay nítidamente tres grupos, y no cuatro.

Están los privados, desesperados por vacunarse, en el caso de particulares, o en el caso de empresas ante los constantes cierres que causan ya importantísimas, quizás muchas irreparables, daños económicos, y consecuentemente sociales. Ese es nítidamente un grupo.

Por otro lado, hay funcionarios, del gobierno central, y de la oposición luchando denodadamente, con limitaciones quizás, pero con lo mejor de sí para lograr que lleguen las vacunas. La lucha a veces es contra el mundo, a veces contra sus mismos "correligionarios". En rigor de verdad, a ambos, les sucede lo mismo, hay fuerzas desde adentro que quieren "aprovechar" los momentos dramáticos para hacer lo que mejor saben: POLÍTICA.

Y ésta, muchas veces, disfrazada en ideología, apunta a algo recurrente: las CAJAS. Ahora la que está en jaque, ni más ni menos en este momento, es la de la salud.

¿¿Ahora?? ¿Este es el momento para debatir como prestar una mejor salud? ¿No fueron los 12 años anteriores en el caso del oficialismo, sino AHORA, EN MEDIO DEL PEOR MOMENTO DE LA PANDEMIA? ¿Cómo se explica esto?

Cualquiera que lea esto, ya lo sabe. El afán por manejar las "cajas" no tiene límites, ni siquiera el de las vidas que se pierden. Pero bueno, esto es algo que ya todos pueden leer y entender sin que uno lo explique. Pero vamos al aporte, a ver si uno puede sumar...

Hasta hace unas semanas, el problema era conseguir vacunas. Ya se sabía, que a partir de junio comenzaban a "sobrar" vacunas a países que producen mucho y han logrado importantes niveles de "cobertura". Principalmente, Estados Unidos.

Pero acá no se "quieren" las de Estados Unidos, porque al decir de varios legisladores, en este caso diputadas (Moreau, Brawer, Ocaña, sin claridad entre ellas) aseguran que la soberanía es innegociable. ¿La soberanía respecto de qué? ¿Y las vidas si son negociables?, pero por efecto "rebote" otros países han de acceder a estas, y entonces sobrarían Chinas, Rusas, etc.

¡No importa! Vacunas son vacunas, y no hay ideología que valga al respecto. El tema hoy, ya no son las vacunas, inaccesibles a los privados que han tratado por todos los medios meses atrás, sino la DISTRIBUCIÓN DE LAS MISMAS.

Han entrado en estas semanas, millones de vacunas, pero el ritmo de vacunación es SUMAMENTE LENTO. Oscila entre 100.000 y 200.000 por día, según la suerte. El sector público solo NO PUEDE LLEGAR, sino participa EL SECTOR PRIVADO.

A un promedio de 150.000 vacunas por día, para vacunar a 20 millones de personas, para llegar al 70% de la población adulta, tardaríamos más de 100 días, que, con el tiempo de segundas dosis, más el de que hagan efecto éstas, serian más de 120 días, o sea, el mejor horizonte seria octubre.

Si ayudamos a las empresas a coordinar el armado de vacunatorios (varias lo han hecho, no sólo en Buenos Aires), se podrían organizar más de 50, o quién sabe 100 vacunatorios adicionales. Con ello, el número de inoculaciones diarias podría subir a más de 300 mil, reduciendo a la mitad el tiempo. Llegaríamos a una buena cobertura antes que termine el invierno.

Es allí adonde ahora HAY QUE APUNTAR LOS CAÑONES. Ya no es la provisión, sino la DISTRIBUCIÓN. Esto no es novedad seguramente para la Ministro de Salud, pero ni quiero imaginar su agenda.

Es momento que terminemos con las insólitas cuestiones oportunistas y nos concentremos juntos, públicos y privados, en VACUNAR. Miles, decenas de miles de vidas dependen de esto. No es momento ni de política, y menos de manotear cajas.

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