Opinión

Impuesto a las Ganancias: el nuevo pago a cuenta extraordinario desafía a la ley

Con la Resolución General 5391, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) creó un nuevo pago a cuenta a cuenta del Impuesto a las Ganancias, persiguiendo capturar los ingresos extraordinarios de ciertas empresas.

Es el segundo pago a cuenta extraordinario, en menos de un año. El anterior fue con la RG 5248 (B.O. 16/8/22), apalancado en la crisis de económica mundial, el incremento general y extraordinario de los precios internacionales -commodities principalmente- y la guerra Rusia-Ucrania.

El principal justificativo de este reciente es el cómputo de quebrantos (pérdidas impositivas) de años anteriores. La AFIP apunta a los contribuyentes con quebrantos y, que "por aplicación de las normas del impuesto a las ganancias" (sic), se vio reducido a cero el resultado impositivo y, en consecuencia, no hubo impuesto determinado ni a ingresar.

En definitiva, como la Ley del Impuesto a las Ganancias no resulta conveniente a la recaudación, se trata de burlarla con una simple reglamentación que pretende recaudar un pago a cuenta cuando no hay impuesto.

El nuevo pago a cuenta deberá ser ingresado por sociedades del país y sucursales en el país de entes extranjeros que, en la declaración jurada del período fiscal base (2022 ó 2023), cumplan con dos condiciones:

  1. Resultado Impositivo -sin deducir quebrantos de ejercicios anteriores- igual o superior a $ 600 millones.
  2. No haber determinado impuesto.

Se deberá considerar la declaración jurada del 2022 ó 2023, según el mes de cierre de ejercicio. Entre agosto y diciembre de 2022, ambos inclusive, se utilizará la declaración jurada 2022. Entre los meses de enero y julio de 2023, ambos inclusive, la del 2023.

El pago a cuenta se calculará aplicando el quince por ciento (15%) sobre el Resultado Impositivo del período fiscal de base (2022 ó 2023), "sin considerar la deducción de los quebrantos impositivos de ejercicios anteriores en los términos de la Ley del Impuesto a las Ganancias". En otras palabras, páguese, no importa lo que dice la ley.

No se discute la facultad de la Administración (AFIP) de crear pagos a cuenta, sino a recaudarlos por encima de lo que será la obligación fiscal futura contra la cual se computarán

Para que quede claro, no se discute la facultad de la Administración (AFIP) de crear pagos a cuenta, sino a recaudarlos por encima de lo que será la obligación fiscal futura contra la cual se computarán.

Es jurisprudencia consolidada que no se admiten los anticipos por encima de lo que será el impuesto del período fiscal siguiente. Lo contrario sería una suerte de "empréstito forzoso" sin ley que lo disponga.

La decisión de la AFIP de excluir de la base de cálculo a los quebrantos sin dudas atenta contra la naturaleza de los anticipos, que debe respetar la capacidad contributiva de los sujetos pasivos.

Los pagos a cuenta y los anticipos se basan en una presunción de continuidad de la capacidad contributiva del obligado, tomada del período fiscal anterior. ¿Qué sucede si un sujeto afectado por la RG 5391 tiene quebrantos remanentes que anularán el resultado impositivo del período fiscal siguiente? Así como está la norma, deberá ingresar un pago a cuenta de una obligación fiscal que no existirá.

En definitiva, estamos ante una violación grosera de la Constitución Nacional: la división de poderes, el principio de legalidad, de capacidad contributiva, entre otras garantías del contribuyente, se ignoran olímpicamente.

La voracidad recaudatoria que motiva la norma queda aún en mayor evidencia por cuanto:

  1. No se admite la cancelación por compensación con saldos a favor que un contribuyente pueda tener por otros tributos.
  2. No se podrá considerar este pago a cuenta en una reducción de anticipos.

Estamos ante un pago a cuenta con irregularidades por donde se lo mire.

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