Opinión

El desafío de retener talento y la incidencia del salario emocional

Retener a los profesionales valiosos es un desafío para las empresas más productivas y competitivas. En la capacidad de lograrlo inciden muchos factores. Algunos más obvios y tradicionales, como la remuneración. Y otros que comienzan a adquirir cada vez mayor fuerza, como el salario emocional, una retribución no económica cuya incidencia en la satisfacción laboral es cada vez más determinante.

Tan relevante está siendo el salario emocional, que en las entrevistas que venimos realizando como parte de los procesos de reclutamiento, la mayoría de los candidatos se interesan puntualmente por las políticas que la empresa contratante tiene en relación a este tipo de beneficios. Una tendencia que se incrementará en los próximos meses, ya que la pandemia ha provocado una mayor preocupación por las retribuciones no remunerativas que impactan directamente en el bienestar laboral.

A partir de la tendencia identificada en nuestros procesos de búsqueda y selección, quisimos entender cuál es la percepción que se tiene en relación a componentes puntuales del salario emocional, poniendo el foco en los esfuerzos de las organizaciones por retener talento.

Consultamos a 924 profesionales del ámbito industrial argentino a través de una encuesta realizada en LinkedIn sobre los beneficios más efectivos para retener talentos:

1) El 56% señaló la importancia de sentirse valorado y reconocido. Un valor absolutamente intangible, pero central en relación a cuestiones de máxima trascendencia para la operación, como son la fidelización de los empleados, el compromiso de los equipos y el entusiasmo de cada miembro de la organización en la realización de sus responsabilidades y el logro de objetivos.

Sin duda, generar emociones positivas tanto en el entorno como en las dinámicas laborales, tiene amplia incidencia en la productividad y competitividad de una compañía. Así lo consideran casi 6 de cada 10 profesionales del sector industrial.

2) En el siguiente nivel de importancia se ubicó el apoyo al plan de carrera por parte de la empresa, con el 23% de las preferencias.

3) El 11% de las personas consultadas se inclinó por los horarios flexibles, mostrando el impacto que han tenido los prolongados períodos de cuarentena y la implementación forzosa del home office.

4) Finalmente, el 10% destacó la importancia de recibir formación continua por parte de las compañías en las cuales trabajan. En este punto, la necesidad de adaptarse a un contexto altamente dinámico y en algunos casos -incluso- reconvertirse, valoriza los programas de capacitación que pueda ofrecer una organización.

Como señala Marisa Elizundia, creadora del Barómetro de Salario Emocional, este tipo de retribuciones están relacionadas con la libertad de gestión, el grado de pertenencia, la posibilidad de ser creativos, la perspectiva que pueda proyectarse, el disfrute, las posibilidades de superación personal, la inspiración, el crecimiento personal y profesional, y la capacidad de alinear el propósito de cada profesional con el de la empresa.

Comprender qué es aquello que valora un equipo de trabajo permitirá diseñar políticas de retribuciones no remuneradas que impacten positivamente en la retención del talento y reduzcan los niveles de rotación en posiciones críticas.

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