OPINION

Chile: el año de la marmota

A más de un año del inicio oficial de la pandemia, el país vecino parece vivir, como en la película protagonizada por Bill Murray, "El día de la marmota", un bucle en el tiempo donde todo vuelve a repetirse. ¿Necesitará, como en la película, tanto tiempo para modificar su futuro o aprenderá de un 2020 donde los innumerables muertos por el covid-19 dejaron varias lecciones por aprender?

Con el anuncio del gobierno chileno de una nueva cuarentena general para toda la región metropolitana, el país encerró el sábado 27 de marzo a más de 16 millones de chilenos; casi el 86% de toda su población.

A modo de aniversario de la pandemia, la situación sanitaria del país trasandino empeoró y superó, por más de tres días consecutivos, el techo de 7000 infectados diarios, cifra que superó los peores números del 2020. Como ejemplo, muchas de las comunas confinadas triplicaron los casos en un lapso de tan solo cuatro semanas. Y la situación no parece mejorar.

Como si esto fuera poco, Chile enfrenta un proceso eleccionario y constituyente que vuelve más incierto el panorama político y social del país. Algo así como un bucle que se repite de igual manera y con casi las mismas interrogantes que hace un año, pero con un montón de muertos en el camino.

Lo que Bill Murray en la película sufría en un día, Chile parece vivirlo en un año. La diferencia es que, en la película, el protagonista aprendía de los errores cometidos en el loop anterior y mejoraba su conducta. ¿Podrá el país hacer lo mismo? Veamos el estado de las cosas.

Número desatados

A pesar de la exitosa campaña de vacunación implementada en el país y que mereció el amplio reconocimiento de organismos internacionales, la situación sanitaria de Chile esta pronta a enfrentar - nuevamente- el dilema de la última cama.

No solo las cifras superan los 7.000 casos diarios, sino que la cantidad de casos activos también forman parte del récord: más de 41.000 personas son portadoras del virus y pueden contagiarlo, confirmó el sábado pasado en conferencia de prensa el Subsecretario de Redes Asistenciales, Alberto Dougnac.

En ese sentido "el gobierno debería tomar definiciones que no son livianas ya que quizá lleguemos a mas de 30.000 muertos a fin de marzo" dijo Izkia Siches, presidenta del Colegio Médico de Chile (COLMED) en el podcast "La Cosa Nostra."

"Como COLMED hemos montado todas las alertas de manera oportuna pero nunca se nos ha escuchado. Aquí va a haber responsabilidades políticas que en algún momento alguien va a tener que asumir", indicó la presidenta de la entidad y aclaró que "hay definiciones que cuestan vidas y que no se han tomado tan en serio porque se sienten seguros a causa de la llegada de la vacuna", puntualizó.

A pesar de que en el gobierno se estarían dando espaldarazos por el éxito del plan de vacunación, este escenario parece más hostil que el calculado antes del objetivo primordial que es ver el quiebre de la curva ascendente de contagios.

Y en esto tiene que ver mucho la trazabilidad. "En otros países trazan a 14 contactos estrechos por cada caso, mientras que en la región metropolitana se traza solo a dos. La trazabilidad en Chile no existe, y esa es justamente la estrategia. Los especialistas mundiales dicen que esa es la forma de cortar con la cadena de transmisión sin tener que hacer las cuarentena" dijo la doctora y explicó que "cuando se usan cuarentenas es porque no se sabe dónde están los enfermos".

Y explicó que al parecer y a pesar de la gran cantidad de test PCR tomados, los testeos no servirían a cabalidad porque no hay ni trazabilidad ni aislamiento.

A este panorama sombrío habría que agregarle el tema de las variantes. "Teniendo a Brasil con la pandemia desatada y convertido en un productor de variantes, el peligro es que haya una cepa que tenga escape viral y eso sería volver a cero", explicó Siches y amplió que "una pandemia mal controlada propone mayor riesgo de nuevas mutaciones que pueden caer en lugares específicos donde se ha montado la respuesta inmune."

Por eso dentro de la comunidad médica se mira con malos ojos a quien se re infecta, ya que podría tener una de estas mutaciones donde la vacuna no hace efecto. "Por ejemplo, hay unas variantes del Sars cov-2 donde la vacuna Sinovac no funciona", indicó la facultativa.

Repunte económico

Dentro de una generalizada mejora de las proyecciones económicas de la región, el FMI subió en febrero de este año la estimación de crecimiento para Chile en 2021 de un 4,5% a un 5,8%. Esta es la segunda mejora más destacada después de Perú (de un 7,3% a un 9%).

Esto se debería, según el organismo, al inicio poco auspicioso de Chile a causa del estallido social que presentó un crecimiento muy disminuido; al partir de una base de comparación más baja, el crecimiento es mayor.

Otro factor relevante en el análisis es el impacto que los retiros de los fondos de pensiones (AFP) tuvo en el consumo general de la población. En la actualidad está en trámite en el congreso, el tercer retiro del 10% de los fondos individuales previsionales. En este ámbito, si bien se reconoce el aliento que implica esta inyección de fondos en la reactivación, se alerta que el debilitamiento del sistema de pensiones en el futuro puede ser peligroso.

Y finalmente el comportamiento del precio de los metales, beneficiarían a ambas económicas del pacífico, en el marco de la recuperación mundial post coronavirus.

Pero esta alza del 1,3% dentro del vecindario no alcanzaría para costear esta segunda ola de la pandemia que ya llegó. En esa línea, el diputado socialista Leonardo Soto solicitó al Gobierno una nueva "renta de cuarentena" para los ciudadanos, en el marco de los sucesivos confinamientos de comunas, producto de un alza de contagiados por coronavirus. Lentamente y con el tiempo, se acabaron los IFE y los bonos Covid-19 por lo que la población enfrentaría en confinamiento y sin herramientas -nuevamente- esta nueva segunda ola.

"Hoy día el Gobierno no tiene que hacer otra cosa que proveer una renta de cuarentena a los chilenos que les permita mantener el confinamiento y no salir a buscar a la calle los ingresos, particularmente los trabajadores por cuenta propia o independientes o que están cesantes", explicó Soto.

Y coincidió con la presidenta del COLMED "en cuanto a la política de trazabilidad, testeo y aislamiento, (que) hace mucho rato dejó de ser una prioridad para el Gobierno, nadie habla de ella a diferencia del año pasado y aquí creo que el Gobierno ha abandonado sus responsabilidades dejando a su suerte a todos los chilenos". Y en esto, la política comunicacional del Gobierno habría tenido mucho que ver en el relajamiento de las medidas de autocuidado.

Panorama eleccionario

Como si todo lo anterior no fuera suficiente, Chile enfrentará en menos de dos semanas (10 y 11 de abril de 2021) un proceso eleccionario y constituyente sin parangón en la historia del país.

A las elecciones constituyentes, producto del estallido social de octubre de 2019 y donde la ciudadanía podrá elegir a los integrantes del organismo que definirá los contenidos de la nueva constitución; se agregan otras elecciones más.

Las elecciones de alcaldes, donde se elegirá autoridades para 346 comunas de todo el país, las elecciones de concejales y elecciones de gobernadores que, por primera vez, serán elegidas por la gente.

Ante este panorama, el Consejo Asesor Covid -19 se reunió a fines de la semana pasada para analizar el proceso de las elecciones de abril y recomendó por unanimidad la suspensión de dichos comicios, ante el alza en los casos de coronavirus.

Entre los aspectos destacados por el consejo que marcan claramente que "la situación epidemiológica nacional es crítica", destacan el aumento brusco de casos; las hospitalizaciones en alza en un sistema de salud saturado; la falta de efectos positivos del plan de vacunación; la transmisión comunitaria de nuevas variantes más contagiosas y la debilidad en el desempeño de la estrategia de testeo, trazado y aislamiento, entre otras.

Al respecto, el Ministro de Salud, Enrique Paris comentó que, a pesar de la recomendación del Consejo Asesor, la decisión tendrá que ser evaluada también por el Ministerio de Salud y obviamente en conjunto con el espectro político.

Una vez más, La Moneda tiene la última palabra, y se verá si la decisión pasa por un tema sanitario o político. El interrogante que surge es si el gobierno de Sebastián Piñera tiene la muñeca política para enmendar el rumbo y aprender de los errores pasados, o se sumergirá - como en la película- en un bucle sin fin de malas decisiones.

Temas relacionados
Más noticias de Chile
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.