Este príncipe alemán 'regaló' su palacio por 1 euro

Este príncipe alemán 'regaló' su palacio por 1 euro

Ernesto Augusto de Hannover le cedió al estado de Baja Sajonia, Alemania, el palacio de Marienburg tras admitir que ya no podía mantenerlo. 

Ernesto Augusto de Hannover Jr.– heredero de la Casa de Welf, una de las familias reales más antiguas de Europa, su padre es Ernesto Augusto Hannover,  marido de Carolina de Mónaco aunque llevan más de una década separados de hecho– le ‘vendió’ el castillo Marienburg por el valor simbólico de un euro al Estado alemán.

Tras varios años de negociaciones tensas entre la familia y el ministro de Cultura y Ciencia de Baja Sajonia,  Björn Thümler, finalmente  el príncipe de Hannover decidió desprenderse de la residencia oficial del clan debido a los altos costos que demandaba su mantenimiento: “Hemos encontrado una buena solución que permitirá que el palacio y su inventario puedan conservarse para el público”. Y es que aunque el precio de la propiedad roza lo ficticio, las sumas que se debería desembolsar para devolverle al castillo su antigua gloria ascienden, por lo menos, a los 30 millones de euros.

Aunque la operación no quedó exenta de polémica –la oposición local tildó los planes del gobierno de absurdos–, el acuerdo establece la creación de una fundación que presidirá el propio Ernesto de Hannover, con el objetivo de administrar los casi 2000 objetos que todavía permanecen en el palacio. Además, el gobierno acordó un desembolso de cerca de 2 millones de euros para adquirir unas 100 obras de arte que serán exhibidas en el museo de Hannover.

La decisión de ceder el palacio –una de las atracciones turísticas de la ciudad de Hannover– llega después de varios intentos infructuosos por tratar de mantener la propiedad en manos de la familia: se abrió un área al público con visitas guiadas y hasta un restaurante, también servía como escenario de recitales y conciertos.

Además, en 2005 el príncipe subastó un lote de 20.000 objetos pertenecientes al palacio –entre los que se encontraban reliquias, tapicería, porcelanas y pinturas– que le reportaron un total de 44 millones de euros.

Sin embargo, nada de eso fue suficiente y finalmente Ernesto Hannover tuvo que admitir que no podía seguir haciéndose cargo de los gastos. El castillo de 135 habitaciones, construido a mediados del siglo XIX con un marcado estilo neogótico, ofició de venue para el casamiento del propio príncipe con Carolina de Mónaco.