¿Estancado en el trabajo? Las 9 acciones para que la incertidumbre no te paralice

por  DANIEL COLOMBO

Facilitador y Máster Coach especializado en CEOs, alta gerencia, profesionales y equipos; comunicador profesional. www.danielcolombo.com

0

¿Estancado en el trabajo? Las 9 acciones para que la incertidumbre no te paralice

Cuando las promesas de cambio y las expectativas de progreso no se cumplen, tendemos a quedarnos congelados, rumiando decepción, frustración y enojo. Claves para superar la sensación de callejón sin salida.

Seguramente todos hemos experimentado alguna vez esa sensación de que la vida se ha estancado. Los proyectos no avanzan, incluso quizás ni tengamos proyectos. Las relaciones van de mal en peor. Las finanzas hacia abajo. Y no encontramos desde dónde activar la automotivación. En cualquier aspecto de la vida puede aparecer la traba o el estancamiento, que es una forma de estar inhabilitado para seguir avanzando.

También sucede dentro del ámbito del trabajo, cuando vemos que las respuestas (premios, ascensos, mejoras) demoran más de lo previsto y los asuntos no salen como nos prometieron o de acuerdo a nuestras expectativas.

El resultado es la decepción, frustración y una sensación de estar en “caída libre”, a merced de lo que nos depare el destino.

Los 9 pasos para ponerte en marcha

Más allá de los factores externos, es posible reencauzar los aspectos en los que te sentís estancado para darle nuevo impulso a tu vida y/o trabajo.

Estas 9 acciones concretas, sencillas y específicas te ayudarán a lograrlo. La invitación es que lo hagas a modo de ejercicio, a tu ritmo; aunque recomiendo especialmente que te pongas un plazo, ya que en un período de estancamiento tendemos a procrastinar y no tomar acción inmediata.

¿Por qué hay que ponerse un plazo? Porque es una de las formas en que estarás indicando a tu inconsciente que debe moverse. Si no lo hacés, es muy probable que sigas estancado. Por eso, por más que no sepas hacia dónde ir, el mínimo paso hacia adelante es de gran valor para empezar a cambiar las cosas.

 

1. NO FUERCES NADA. A veces no hacer nada es lo mejor que podés hacer. En la sociedad actual está sobrevalorada la acción y el resultado. Si bien son grandes motores para el hacer, a muchas personas les sirve de excusa ideal para ocultar lo más valioso: el ser. Entonces, si estás estancado, si hay procesos que no avanzan (dependan o no de vos), si esperás un resultado y no llega, más allá de movilizarte para que las cosas sucedan, no las fuerces.  Lo que te sugiero es que mantengas viva esa imagen mental y emocional interna de ese objetivo o logro, para que permanezca trabajando en niveles sutiles de consciencia. Tené por seguro que se va a manifestar a su tiempo, si es lo conveniente. 

2. REDEFINÍ TU HORIZONTE. Tomá conciencia del estado actual, su origen, raíz, motivos. Esta fase te permitirá mirarte desde otra perspectiva, más allá del momento de estancamiento. Para lograrlo, necesitás observar profundamente en tu interior, separando hechos de resultados. Así podrás “mirar” con tu sabiduría natural dónde estás, de dónde puede provenir el estado de parálisis en que te encontrás, y, sin hacer nada, reconocer los motivos e ir a la raíz del asunto. Las cosas se transforman cuando lo hacemos de raíz: lo demás son parches.

3. ROMPÉ LA RUTINA. Retomá de a poco con un plan. Mientras haya aspectos estancados es deseable que puedas salir de lo que hacés habitualmente para activar otros circuitos cerebrales que desencadenarán nuevas respuestas. El estancamiento trae como consecuencia que la ruta de neuronas se haya acostumbrado a hacer siempre lo mismo; entonces, si cambiás el comportamiento rompiendo la rutina de alguna forma apropiada y que te produzca placer, verás cómo empezás a sacudirte por dentro. Es posible que así puedas retomar de a poco algún plan u objetivo que te estimulará aún más.

4. HACÉ UNA LISTA DE ANHELOS. Los anhelos se manifiestan desde adentro hacia afuera. Aprovechá este tiempo para escribir con todo detalle aquello que quieras lograr; el ascenso al que aspirás, mejorar la relación con tus compañeros y jefes, y todo lo que te parezca relevante. Trabajá con esa lista cada día, observándola y sosteniéndola en tu mente. El visualizarlo es traerlo al presente, y allí se produce más rápidamente el efecto “wow” de ver cómo se van concretando paso a paso, a su ritmo.

5. OBSERVÁ TUS EMOCIONES. Otro registro fundamental para salir del estancamiento es reconocer las emociones. De su forma de gestionarlas depende directamente la velocidad en que abandonarás ese estado limitante. Necesitás identificar qué sentís exactamente, incluso si lo percibís en algún lugar físico en particular.

6. PONÉ ATENCIÓN A LAS PALABRAS QUE USÁS. Muchas situaciones de estancamiento provienen de la manera en que estás comunicándote con los demás y con vos mismo. El lenguaje crea estados de consciencia a través de los pensamientos; y éstos se traducen en resultados concretos. Si utilizás muchas frases limitantes, como “no sé”, “pero…”, “es que…”, “no me lo merezco”, “esto no va a resultar”, es posible que allí radique parte del estancamiento en el que estás.

7. RECONECTATE CON VÍNCULOS ESENCIALES. Por más que te sientas trabado en un callejón sin salida, siempre hay personas especiales a tu alrededor que te permiten recobrar el sentido y darte fuerzas para seguir adelante. Es hora de contar con ellas.

8. PEDÍ FEEDBACK. Se trata de que otras personas que te quieren y conocen bien te den su retro-alimentación (que no es lo mismo que una opinión). El feedback es información que podés utilizar para encontrar el sentido al estancamiento en el que estás, sus motivos o cualquier otro dato que te ayude a esclarecerlo. La clave es que lo pidas, lo recibas sin enojarte y sepas que, en definitiva, es su visión de las cosas. Pero dale una oportunidad a ese feedback para ver si hace sentido para vos.

9. HACÉ UNA LISTA DE GRATITUD. Muchas veces no tomamos conciencia de todo lo bueno que hay en medio del caos . Así como habrás hecho tu lista o proceso de anhelos, sugiero con mucho entusiasmo que diariamente hagas tu listado de cosas, personas, situaciones y vivencias por las que estás agradecido. Por más que estés pasando un momento de estancamiento, hay mucho para reconocer y agradecer. Empezá por lo cotidiano: ¿tenés la posibilidad de trabajar o de salir a buscarlo? ¿contás con habilidades, recursos y saberes para activar el cambio que deseás? ¿tenés un techo, una cama, un plato de comida? Aunque parezca algo trivial, ser agradecido es una llave sumamente importante para tu desarrollo personal y profesional, porque el poder de la gratitud es inmenso.

BONUS TRACK: Tomá conciencia de que la traba actual viene a enseñarte algo que quizás hoy no podés ver, aunque sí tendrá sentido cuando recuerdes este momento en perspectiva.

Más notas del autor

Por qué la 'milla extra' es clave para que tu pasión se convierta en tu trabajo... y viceversa

Coaching de equipos de trabajo: guía práctica para elegir la mejor opción

La palmadita en la espalda no alcanza: 5 maneras de motivar (sin plata)