Historias de marcas

Querían progresar y crearon uno de los juguetes argentinos más buscados: el origen de la Valija Juliana

La familia Bircz lanzó las famosas valijitas en 1984, aunque no tenían experiencia en la industria juguetera. Hoy sigue en el top de ventas dentro del rubro.

En esta noticia

La famosa muñeca Barbie, creada por Mattel, fue uno de los personajes del año. Pero la Argentina tiene su propia estrella con nombre de pila en el firmamento de las jugueterías. Hace casi cuatro décadas nació Juliana cuyas valijitas aun hoy continúan como uno de los productos más vendidos durante las fiestas. Y su historia comenzó en el patio de una casa en Floresta.

Héctor Bircz estudió ingeniería química y trabajaba como jefe de fábrica en una empresa que producía envases de plástico y artículos de bazar. Por su parte, Ana, su esposa, era economista y ejercía como docente en varios colegios secundarios. Sin embargo, en los 80 llegaban con lo justo a fin de mes.

"Queríamos independizarnos para progresar económicamente", explicó Héctor, en diálogo con La Nación. Decidieron armar su propio emprendimiento y ambos coincidieron en que los juguetes serían su foco.

La familia Bircz lanzó la primera Valija Juliana en 1984 y en una semana agotaron stock.

Durante un viaje a Israel, Héctor vio en una juguetería una valija cargada con elementos para jugar con los bebotes. Volvió con la idea de replicar ese producto y el matrimonio puso manos a la obra. Ana lo diseñó, sus hijos lo colorearon y perfumaron la valija que ensamblaban en el patio de la casa familiar.

¿Por qué se llama Valijita Juliana?

La idea original era llamarla Julieta, pero descubrieron que el nombre ya estaba registrado. Para cambiar la menor cantidad de letras decidieron rebautizarla Juliana. De esta manera, en 1984 fabricaron 2000 valijitas y se la dieron a un mayorista de juguetes. En una semana agotaron stock.

El primer año produjeron 10.000 unidades y poco después el patio les quedó chico, entonces consiguieron un depósito para almacenar las valijas. La marca debutó con Juliana Mamá, pero los Bircz quisieron sumar otras profesiones para no encausar a la línea en los típicos juguetes para niña. Aparecieron Juliana Doctora, Veterinaria y más de 60 versionas más.

Después de la crisis de 2001, la familia se lanzó con su propia cadena de jugueterías, City Kids.

"Es muy completa porque Juliana busca dar valor de juego y que no sea un producto que abrís una vez y se terminó sino que puedas meter todo y usarla varias veces más. Nos lleva 2 años desarrollar una valija nueva de Juliana.", comentó Ronit Bircz, hija de los fundadores en una nota con Apertura. Sus hermanos Yael y Mariano también se sumaron al proyecto cuando crecieron.

Dueños de góndola

Si bien estuvo cerca del cierre durante la crisis de 2001, la compañía logró sobreponerse. Por caso, lanzaron una opción económica con el cofre Juliana. Este modelo llegó a vender 50.000 unidades por año. Una vez superado el sobresalto económico, los Bircz abrieron su propia cadena de jugueterías, City Kids, que hoy cuenta con siete sucursales.

Ahora Juliana no solo tiene valijitas, sino también sets de helado, wafflera, hornos miniatura, micrófonos e instrumentos, como guitarras y baterías. Cada Día del Niño la marca continúa dentro del ranking de los más buscados y vendidos en las jugueterías. En pleno auge de las licencias de juguetes llevadas a la pantalla grande, Juliana pica en punta dentro de la industria local para protagonizar su propia historia.

Temas relacionados
Más noticias de historias de marcas

Las más leídas de Apertura

Las más leídas de Negocios

Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.