Entrevista exclusiva

Migoya habla de todo: los 20 años de Globant, IA, la Argentina y el cambio cultural que generó la Selección de Messi

El CEO y cofundador del unicornio dice que su camino recién empieza. Qué se viene en materia de Inteligencia Artificial y cómo seguirá su negocio.

El 18 de mayo, Globant presentó sus resultados del primer trimestre de 2023. Facturó US$ 472,42 millones, un 17,7 por ciento más que un año antes, y ganó US$ 36,38 millones, ligeramente menos de los US$ 36,8 millones obtenidos al 31 de marzo de 2022. Sin embargo, la gran novedad fue otra. Durante la presentación, uno a uno, se sucedieron: Martín Migoya (cofundador y CEO), Diego Tártara (CTO), Patricia Pomies (COO) y Juan Urthiague (CFO). Mejor dicho: no fueron ellos, sino sus gemelos digitales. Los "digital twins" de los principales ejecutivos de la empresa fueron quienes expusieron los números. Los auténticos, flesh & blood, se sumaron luego, a responder las preguntas de los inversores.

La Inteligencia Artificial (IA) revoluciona el mundo y Globant ya tomó una definición. "Estamos en el centro de todo eso", asegura Migoya, en la recientemente inaugurada Globant Tower, las flamantes oficinas porteñas de la empresa en Catalinas. Es uno de los 80 días al año que el emprendedor está en la Argentina y, mientras charla, hace correr en su celular el video de su digital twin para graficar cuánto de esa utopía tecnológica ya es una concreta realidad.

"Las ambiciones crecen, el tamaño de los proyectos debería crecer y, en la ejecución de todo eso, vamos a estar nosotros", enfatiza, sobre un futuro que ya es el presente de su empresa. Este año, se habrán cumplido 20 desde aquellas reuniones en el Down Town Matías de Viamonte y Reconquista, donde cuatro amigos ingenieros dieron la chispa divina de lo que resultó una de las historias más representativas del ecosistema entrepreneur argentino.

Mientras charla, Migoya hace correr en su celular el video de su digital twin para graficar cuánto de esa utopía tecnológica ya es una concreta realidad.

"Lo gracioso es que sólo nos reunimos una vez ahí", se ríe Migoya, sobre el mito del Down Town, que estaba a, apenas, tres cuadras de su sede actual. Más allá de lo anecdótico, él, Guibert Englebienne, Martín Umarán y Néstor Nocetti tenían algo claro en ese momento: querían crear la mejor empresa a cargo de la transformación de las organizaciones y hacerlo, además, con una visión global. Dos décadas después, el unicornio, uno de los más citados como casos de éxito nacidos en la Argentina, es una multinacional de US$ 1780 millones de facturación anual (dato de 2022) y más de 26.000 empleados ("globers") a escala global.

En abril estuviste en el Foro del Llao Llao y hablaste de Inteligencia Artificial. ¿Qué es lo que se viene? ¿Qué es lo que contaste ahí?

La única constante que tiene la tecnología es la capacidad de sorprenderte. La capacidad de sorprender a la gente, no tanto a nosotros porque veníamos invirtiendo fuerte en esto hace seis o siete años. Nos llamó la atención obviamente la calidad del desarrollo que se logró. Lo que hizo OpenAI es memorable. Cuando mirás, toda la historia es como una gran curva exponencial que tiene su parte de crecimiento aceleradísimo hacia el final, pero que al principio se comporta como una cosa cuasi lineal y chata. Esta es una tendencia que viene hace muchos años, pero la calidad de las respuestas de lo que está pasando hoy para mí tienen el mismo impacto que tuvo la invención del Internet. Empieza a haber un montón de casos de uso, los más comunes son generadores de resúmenes, explicaciones de cosas, chateo, etcétera. Pero todavía falta una fase más, que es cómo transacciono con esto. Es como una gran campaña de marketing que le está enseñando al mundo cómo las máquinas pueden interactuar con humanos. Que ya no es más simplemente a través de una de una interfaz de una app transaccional, sino que ahora es como hablamos nosotros.

Para mí la gran pregunta de esto es una sola: cómo va a cambiar el trabajo humano. Y en eso creo que hay una especie de como de overhyped. El humano lo que hace principalmente es crear contexto. Ese contexto lo alimentamos a las máquinas y puede ser que de ese contexto sea mucho más fácil generar otras cosas: aplicaciones, resúmenes, notas, pero si ese contexto no está, no va a ser tan fácil de hacer.

Cuando vos le contás esto a un auditorio de empresarios en su mayoría no tecnológicos ¿qué ves del otro lado? ¿Ves caras de sorpresa, de curiosidad o de preocupación?

Una cosa muy distinta a lo que pasó es que nadie está sorprendido por esto porque ya todos lo aprendimos. Eso es distinto a lo que pasó antes. La Internet tuvo que hacer mucho más de evangelizacion. Web 3.0 también y casi que eso todavía ni siquiera despegó. Esto fue masivo en un instante. Todo el mundo en el auditorio sabía de qué estaba hablando, eso es lo bueno. Pero todo el mundo tiene las mismas preguntas. ¿Y ahora qué pasa? ¿Qué hacemos con esto? Entonces más que cara de sorpresa lo que yo vi es cara decir bueno y ¿cómo lo uso a esto? ¿Qué va a pasar con los trabajos del futuro? Porque esto viene a cambiar absolutamente todas las reglas. Ahí hay mucho de mucho de exageración, mucho vendehumo que está diciendo cosas que no tienen mucho sentido. Pero esto es lo más parecido que hay a la transición que vivió mi padre cuando dejó la regla de cálculo y pasó la calculadora como ingeniero. Si antes hacía una cuenta en dos minutos ahora en dos minutos hacía 100. Salió el Excel y ahora podía hacer 1 millón de cuentas. ¿Eso eliminó a los ingenieros? No. Les dio herramientas nuevas para que puedan crear. Esto es como si fuera una calculadora de texto: te ayuda a crear texto, te ayuda a crear cosas de forma más rápida, te saca fricción de un montón de lugares, pero no se puede hacer sin supervisar todavía.

Esa aspiración de que va a reemplazar a todos los trabajos es una pelotudez. Ahora, que esto sí nos va a acelerar, es verdad. Veo cosas aceleradas, fricciones mejoradas. Mientras los humanos existamos vamos a ser los dueños de la pelota. Obviamente va a haber cierto tipo de trabajo que va a ser reemplazado y acelerado, pero los humanos siempre vamos a estar ahí proveyendo contexto. Y se puede usar tanto para el bien como para el mal, y esa la preocupación que tienen muchos.

El equipo fundador: Martín Migoya, Martín Umarán, Néstor Nocetti y Guibert Englebienne.

¿Cómo ves a Globant en ese futuro?

Nosotros estamos en el centro. Para que entiendan a qué nivel venimos invirtiendo en esto: tenemos una patente otorgada en el año 2020, hace tres años, sobre augmented coding. Mismo tenemos otras patentes de otras cosas, o sea que nosotros venimos muy en el centro de esto. Lo más gracioso es que ahora todo el mundo quiere usar esto para algo, y las ambiciones de lo que se puede hacer son mucho más grandes. Las ambiciones crecen, el tamaño de los proyectos debería crecer, y en la ejecución de todo eso vamos a estar nosotros.

Obviamente van a salir un montón de productos. Globant mismo tiene tres iniciativas muy fuertes en eso, una que es Augoor. También MagnifAI, que es su propuesta de poder acelerar el tiempo de testing. Después tenemos otra plataforma que se llama GeneXus que es una compañía uruguaya, que nosotros la compramos hace tres años ya.

¿Van a seguir con las adquisiciones?

El espectro de soluciones de Globant es muy amplio y va a seguir amplificándose. Cuando hacemos adquisiciones en general no son para crecer en tamaño sino para adquirir habilidades nuevas. Siempre tomamos todo el tema de transformación digital, que es la parte central. Nos hemos ido para atrás integrando toda la parte de sistemas de gestión de las compañías, CRMs, ERPs, todo lo que es la implementación del backend de una compañía. Eso para nosotros fue una expansión conceptual muy fuerte. Otra que hicimos para el otro lado es todo lo que tiene que ver con digital sales, digital marketing, digital branding, advertising en general en medios digitales, etcétera. Todo eso es una parte nueva de Globant que hicimos a través de pequeñas adquisiciones, que hoy están aprovechando las mismas relaciones que teníamos en el core. Es decir, el mismo cliente al que solamente le vendías la transformación digital, ahora vas y le podes vender el ERP, y toda su campaña para que el producto que acaba de construir sea conocido. Entonces, vamos a seguir expandiendo esos servicios. El año pasado hicimos la adquisición de LaLiga Tech, que es nuestra apuesta fuerte por el mundo de los deportes. Estamos haciendo FIFA+ y todas las cosas que anunciamos el año pasado. El deal con LA Clippers que estamos construyendo la nueva tecnología para el estadio nuevo que están haciendo. En definitiva profundizando mucho nuestra relación con el deporte porque amamos el deporte y nos parece que las personas que juegan comparten los mismos valores que compartimos nosotros.

El gol más gritado

En el tango "Volver", Gardel y Le Pera definieron que "20 años no es nada". Pero, para Globant, pasó de todos. Tuvo hitos: cuando consiguió a Google como cliente y tuvo que crecer a máxima velocidad, para poder darle servicio; la salida a la Bolsa de Nueva York, en 2014; y numerosas adquisiciones. La más reciente, la francesa Pentalog, en mayo de este año.

Hubo un milestone distinto: en las vísperas del Mundial de Qatar, Globant se convirtió en la primera empresa argentina en ser sponsor de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y logró un acuerdo para impulsar el crecimiento de la plataforma de streaming de la entidad, FIFA+.

Migoya presenció desde la cancha uno de los hechos más emocionantes de sus dos décadas de trabajo. El logo de Globant aparecía al costado del campo de juego apenas 2:30 minutos por partido. Justo, se lo pudo ver en el momento preciso en el que Julián Álvarez marcó el 2 a 0 en el partido contra a Polonia. Las probabilidades de que eso sucediera eran del 0,000266 por ciento, según compartió en Twitter.

"Para los emprendedores el ruido externo no puede ser una excusa. Te puede ayudar o te puede perjudicar, pero eso no te puede distraer de seguir pensando en las cosas importantes de verdad".

Dentro de la historia de Globant, ¿qué significó el deal con FIFA? ¿Tocar el cielo?

Para nosotros, fue muy importante. Yo les diría que fue una decisión muy discutida inclusive dentro de Globant. No nos convencía la idea, esto era para una empresa como Coca-Cola, no para un Globant...Pero, al final, sí era para un Globant. Porque la misma gente que compra Coca-Cola compra Globant.

Para mí, el hecho de hacer que la gente conozca nuestra marca es muy importante y nos ha dado mucha relevancia. No hay un solo deal que no tenga ese auspicio como referencia. Me refiero a que nos dicen "ah sí los vi en el Mundial"...Y no sólo de Argentina, pasa en otros países.

Seguramente, debe ser la primera vez que una empresa fundada en la Argentina está tan alto...

Es la primera vez. Ni MercadoLibre se animó a hacer eso.

El gemelo digital de Martín Migoya presentando los resultados del primer trimestre de 2023 de la compañía.

¿Por qué siguen apostando a las oficinas en un mundo que pareciera estar yendo más hacia el trabajo remoto? Por ejemplo, con el caso del edificio de Tandil que inauguraron en marzo.

El edificio de Tandil es un ícono en nuestra historia. Es la expresión de lo que se puede hacer en la Argentina con mirada a largo plazo. Además de ser un punto de encuentro para nuestra gente. Yo sigo creyendo que la interacción humana es la que nos diferencia de las máquinas y cada día es más verdad eso. Las oficinas siguen teniendo para mí una relevancia muy fuerte en la vida de las empresas hacia el futuro. Que podamos trabajar remoto y hacer cosas desde nuestras casas está fenómeno, pero las cosas buenas pasan cuando nos juntamos a hablar. Las ideas creativas suceden cuando nos cruzamos en un pasillo con otro. Y por eso yo le digo muy claramente a nuestros globers que eso no se puede reemplazar con un Zoom. Para eso hay que usar las oficinas. Yo no voy a obligar a nadie a que venga o que vaya. Pero la realidad es que cada vez más la gente se va a dar cuenta de que es la única forma de progresar.

Decís que la apertura de oficinas tiene que ver con una visión a largo plazo. Llevan ya 20 años en la Argentina, donde continuamente el corto te desafía. ¿Cómo seguís visualizando? ¿En qué medida el largo te va eclipsando los problemas que van apareciendo en el corto y cómo gestionás?

Para los emprendedores el ruido externo no puede ser una excusa. Para mí sistemáticamente esas cosas que van pasando en la Argentina y que pasan en el mundo son datos. Te pueden ayudar o te pueden perjudicar, pero eso no te puede distraer de seguir pensando en las cosas importantes de verdad.

Yo en la Argentina viví distintas etapas, etapas de profunda alegría, etapas de profunda tristeza y etapa de gran desilusión. Pero todas esas etapas fueron datos, porque nosotros sabíamos que el mercado global estaba, sabíamos que el talento argentino existía como existe en otros lugares, sabíamos que entrenar a nuestra gente es fundamental. El dólar, la inflación, son cosas que lamentablemente no podemos cambiar, pero tenemos que trabajar ‘a pesar de'. Y todos los argentinos demuestran que cualquier cosa que hacemos, la hacemos ‘a pesar de', no ‘con la ayuda de'. Es a pesar de las cosas que vivimos. En eso el pueblo argentino es muy resiliente. Es un pueblo que, castigado de cualquier forma que lo quieras ver, sigue haciendo cosas. Globant es una demostración de eso, pero seguimos adelante.

"Paren de movernos el arco es el mensaje para ahora".

El año pasado, hablaste en el aniversario de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y le pediste a los políticos que dejen de correrles el arco.

Paren de movernos el arco es el mensaje para ahora. Si no saben qué hacer, no hagan nada. Por ahí, si no hacen nada, es mejor. Si no sabés jugar, quedate en el banco, dejá que vayan a la cancha los que saben jugar. Los argentinos tenemos que dedicarnos a lo importante, que es entrenar a nuestros pibes, que estudien, mirar a largo plazo...cómo hacemos para que el Estado sea saludable, cómo hacemos para tener una macro más o menos ordenada como hizo el 99 por ciento de los países en el mundo. Cómo hacemos la cultura del trabajo. Eso es importantísimo, cómo hacemos para que en la Argentina el trabajo esté bien visto, para que tener éxito esté bien visto, para que crear una empresa esté bien visto.

Ahí contaste que sos hijo de la meritocracia -tu viejo ingeniero y tu vieja maestra-. Que tenías que hacer mérito para conseguir las cosas y que esa es una cultura que se está perdiendo...

Yo creo que se va a volver a ganar. Yo creo que hay un antes y un después del Mundial y esto lo escuché de varios y me pareció un razonamiento muy interesante. Vos tenés una Argentina de antes, la Argentina del atajo, y tenés una Argentina de hoy que se logró identificar con un equipo y un técnico basado en el esfuerzo. Es muy fuerte eso. Porque hasta ese campeonato del mundo, lo que había sucedido antes era la imagen de Diego un gran jugador de fútbol que después trataba de tomar todos los atajos posibles. Y hoy tenemos a un Messi que te muestra el camino con humildad, con trabajo, con perseverancia... Y me parece que hoy la sociedad se abrazó a ese concepto. Eso me parece un cambio de época y ojalá eso se refleje en lo que pase después.

Mirando los 20 años de historia de Globant, ¿cuáles son los momentos críticos que vos y tus socios sintieron que eran las pruebas de fuego y si los pasaban no los paraba nadie?

Nunca. Nunca pensamos que alguien nos podía parar. Pero sí hubo momentos críticos. El comienzo de la pandemia fue uno. El 2008-2009 fue otro. Cuando ganamos Google y tuvimos que empezar a crecer desmedidamente fue otro. Cuando las variables macroeconómicas en Argentina en 2007, donde estaba el 99 por ciento de nuestra gente, se desacomodaron totalmente fue otro. Todos fueron momentos muy críticos y en función de eso tomamos la decisión de decir Argentina está buenísimo, pero Globant es una compañía global. Y así fue cómo Globant se fue expandiendo, y hoy Argentina es el 16 por ciento de la gente y el 2 por ciento de la facturación.

"Paren de movernos el arco es el mensaje para ahora. Si no saben qué hacer, no hagan nada. Por ahí, si no hacen nada es mejor"

  Cuando preguntamos del desafío de seguir marchando hacia el largo con las contingencias del corto y lo que la Argentina te puede plantear en el corto como desafíos también amputaba un poco eso: la compañía ahora es mucho más global, la dependencia de lo que la Argentina te pueda exigir es mucho menor a hace 10 o 15 años...

La Argentina es nuestra raíz. Puedo no depender de la Argentina, pero sigo queriendo a la Argentina. No depender de la Argentina no quiere decir que gran parte de nuestro management team y del talento que hizo a Globant no sea argentino. Todos tenemos nuestra raíz acá. Así que la Argentina, por más que sea más chico o más grande, siempre va a tener una preponderancia muy fuerte en nuestra historia.

Vos ya sos un ciudadano del mundo. ¿Cuántos días al año estás en Argentina?

80

¿Qué te da la distancia?

Perspectiva. Me hace ver con más claridad este cambio de época que te decía. Me hace ver que al final del día los problemas que tiene la Argentina no son tan difíciles de solucionar. Son cosas relativamente triviales. Me hace ver lo chiquito que piensa nuestra clase dirigente en general cuando vas y te comparas con lo que pasa en otras partes del mundo. Me hace ver la importancia que tiene seguir educando, es fundamental. Todo el mundo habla de la seguridad, de la salud, todo eso es fundamental pero el principal tema a largo plazo es cómo educamos. Cómo enseñamos a nuestros chicos, sino van a seguir siendo pobres. Me da bastante envidia a veces que en Uruguay en vez de subir los impuestos, los bajan. También me hace ver con más perspectiva lo adicto que se hizo el Gobierno argentino a gastar y con la indisciplina absoluta que lo ha hecho. A veces, mirar desde lejos es importante.

"Para mí la gran pregunta de esto es una sola: cómo va a cambiar el trabajo humano"

  El contexto internacional también fue complejo para la industria tecnológica. ¿Cómo crees que va a quedar configurado el sector a nivel global después de esto?

La industria está más sólida que nunca. La industria tiene oportunidades realmente masivas. Veo que todo esto lo único que hace es empujar y empujar más la necesidad de cambio de parte de las empresas que necesitan a compañías como nosotros. También veo que esta industria por 70 años no se reinventó demasiado, excepto con la con la aparición de Globant que es una compañía que está haciendo todo distinto, las cosas se hacen muy distintas ahí afuera. Globant quiere demostrar que eso se puede hacer y nosotros estamos trabajando cada día para demostrar que esa reinvención de la industria se puede hacer. A través del uso de las nuevas herramientas de inteligencia artificial, a través de organizar una compañía que hoy tiene 27.000 globers y que somos una pirámide invertida en la cual tenemos a nuestra gente en el tope de la pirámide, en pods trabajando con nuestros clientes tomando miles de decisiones todos los días. Y todos nosotros conceptualmente estamos trabajando para ellos. Empezando por mí y siguiendo por cada capa de management. Decidimos cambiar todo. Poner al cliente por encima de todos nosotros, los pods que atienden a los clientes están por arriba mío y yo tengo que hacer lo imposible para que esos pods tengan éxito. Eso es un mindset distinto de una compañía entera.

En términos de lo que se ve en cuanto a disponibilidad de capital, sobre todo para la industria tecnológica, ¿es algo que crees que va a afectar a otras compañías y no tanto a ustedes?

Puede ser. El año pasado Globant generó US$ 380 millones de ebitda. Nosotros no tenemos problemas de caja, tenemos caja suficiente. Tenemos líneas de crédito que no usamos, cero deuda, entonces eso no nos cambia demasiado. Quizás nuestros clientes estén bajo cierta presión, pero al mismo tiempo están achicando costos y tienen que hacer lo mismo o más de lo que querían hacer antes. Globant viene a cubrir ese espacio que ellos mismos están dejando con gente propia. En términos de clientes y demanda yo no veo problemas de largo plazo. En términos de necesidad de capital, yo creo que obviamente todos se ponen más exigentes, pero justamente se pone más exigentes con las compañías que no tienen la salud que tiene Globant.

¿Y en términos de capital humano?

Hubo un cambio drástico en los últimos seis meses. Antes había plata para hacer cualquier cosa, se usaba para hacer cualquier cosa. Mucha de la gente que se fue, volvió o quiere volver. Me da la impresión de que bajó mucho la demanda de proyectos descabellados de cualquier cosa que aparecían antes. Creo que los proyectos tienen que ser mucho más centrados, mucho más lógicos, entonces ahí ya la cantidad se reduce.

¿Pero sigue siendo difícil acceder al buen talento?

No, para nosotros el buen talento es algo que lo tenemos diseminado en muchísimos lugares, lo podemos acceder, podemos reclutar sin ningún inconveniente. Incluso en los picos de demanda que hubo en el 2020 y 2021 no tuvimos ningún problema, contratando a razón de 1200 personas por mes. Así que imaginate hoy, es mucho más fácil. Ahora bien, en el largo plazo tenemos que seguir entrenando gente porque si no no va a haber, pero no solamente en Argentina, en los 25 países donde operamos.

Proyectando a futuro, ¿crees que en la Argentina se va a ir achicando la disponibilidad de talento para lo que vos necesitás o ves que se va renovando?

Pasó algo maravilloso, que todo el mundo entendió que tiene estudiar esto. Va a estar bueno eso. Pasó a nivel muy masivo, la tecnología entra en todos lados. Globant está haciendo un trabajo muy sólido de entender que cualquier chico de cualquier colegio puede, en cinco o cuatro años, estar trabajando conectado con los principales proyectos del mundo. Y ese puente que hicimos en todos los países donde operamos genera la demanda de estudiar eso. En la carrera Certified Tech Developer que hicimos junto a MercadoLibre en Digital House se inscribieron 340.000 personas en toda la región. No todos pudieron entrar por supuesto, pero mirá la demanda.

Pasaron 20 años. Imaginemos en 20. ¿Qué querés que sea Globant?

Aspiro a que Globant sea una de las mejores compañías para trabajar en el mundo. Que haya multiplicado por 1000 la capacidad de hacer el bien para afuera, de crear tecnología buena, de seguir con nuestros valores para todos lados. Aspiro a que hayamos podido mostrar al mundo que somos esa instancia de reinvención que el mundo necesita en la industria nuestra. Y que haya abrazado todas las tecnologías que hayan seguido pasando. Porque acordate que la única constante es esa capacidad de sorpresa de la tecnología. Todo eso es muy desafiante y muy estimulante para nuestro equipo. Todos los que están acá están por eso. No quieren solo ganar plata, están acá por ellos y porque todos juntos soñamos hacer eso: construir esa compañía que reinventó todo. Hicimos mucho y podemos hacer muchísimo más. 

Esta nota se publicó originalmente en el número 354 de revista Apertura.

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