Historias de marcas

De caños de hormigón a la mejor bodega del país: cómo se hacen los mejores vinos de Argentina

La familia Zuccardi convirtió su apellido en una garantía de calidad en el negocio del vino. Hoy son una bodega top de exportación con un ojo puesto también en la industria del aceite de oliva. Cómo crearon su imperio.

El vino argentino tiene un lugar de privilegio en los paladares del mundo. Pero una bodega en particular se coronó durante tres años consecutivos como la mejor a nivel global. La familia Zuccardi construyó un imperio vitivinícola que hoy ofrece desde vinos de alta gama, hasta latas, aceites de oliva y gastronomía. No obstante, su llegada al mundo de la vid se dio casi por casualidad.

Si bien la historia de Alberto Victorio Zuccardi está muy ligada al territorio mendocino, él nació en Tucumán. Estudió ingeniería civil y se fue a trabajar a Mendoza para instalar un negocio de artículos prefabricados de hormigón. Uno de ellos era un caño que, en los Estados Unidos, se utilizaban como sistema de riego subterráneo y Zuccardi creía que había una buena oportunidad de negocio en esta provincia.

Se le ocurrió que para mostrar el funcionamiento de estos caños podía montar una especie de showroom. De esta manera, sería más palpable la experiencia. Fue así que consiguió un terreno, plantó unas vides y armó ahí su red de riego. Poco a poco el ingeniero fue trabajando el viñedo y a medida que veía como se desarrollaba también crecía su pasión por este rubro. Finalmente decidió dedicarse full time a este negocio.

Llegar a la mesa de los argentinos

Su hijo, José Alberto Zuccardi, empezó a estudiar ingeniería química en San Juan hasta que en 1976 se sumó al emprendimiento familiar. Cambió la ingeniería por la agricultura. En esa época, la compañía producía vinos que luego vendía a granel y su gran sueño era llegar a la mesa con su marca. Esto recién se produjo en 1981 con el lanzamiento de la damajuana Uvas del Sol que marcó el debut de la bodega en el mercado.

José Alberto Zuccardi junto a un cuadro de su padre, Alberto Victorio.

Luego llegó la crisis del vino de los 80. Los Zuccardi aprovecharon ese tiempo para encarar un proceso de reconversión varietal y así mejorar la calidad de sus productos. Además, la firma empezó a abrir sus ojos hacia el mercado externo. En la actualidad está en el top 3 de los principales exportadores argentinos de vinos con clientes fuertes en los Estados Unidos y el Reino Unido.

Nuevas generaciones

"La rentabilidad no es nuestro objetivo, sino una condición. Siempre digo que la rentabilidad es a las empresas lo que la respiración es a las personas: si no respirás, morís en dos minutos; ahora, no vivís para respirar", aseguró José Alberto Zuccardi, en diálogo con El Cronista. Aquel primer viñedo que plantó su padre hoy se convirtió en la bodega Santa Julia. Con el paso del tiempo, la empresa se mantuvo siempre en familia y José Alberto está a la cabeza (también se desempeña como presidente de Coviar) junto a sus hijos.

Su bodega en Valle de Uco fue reconocida como la mejor del mundo.

Sebastián Zuccardi empezó su camino en la compañía en 1999 con tan solo 19 años cuando propuso lanzar una línea de espumantes. Asimismo, él fue uno de los ideólogos detrás del proyecto con uvas del Valle de Uco. Esta bodega ganó por tres años consecutivos (2019, 2020 y 2021) el premio a la mejor del mundo otorgado por la academia The World's Best Vineyards.

Otros negocios

En tanto, Miguel Zuccardi fue el artífice de la división de aceites de oliva (integrados por las etiquetas Zuelo y Familia Zuccardi); mientras que Julia Zuccardi se ocupa del negocio de hospitalidad. Este último está integrado por sus dos centros de visitas y tres restaurantes que completan la experiencia de enoturismo propuesta por el grupo.

Participan en el negocio de aceite de oliva con sus marcas Zuelo y Familia Zuccardi.

En 2015 construyeron una segunda bodega en Valle de Uco con una inversión de u$s 10 millones con el objetivo de aumentar su producción de vinos de alta gama. Dentro de esta categoría podemos encontrar el Q, Z y Emma y Tito. Por otro lado, su bodega de Maipú tiene una capacidad de producción de 24 millones de litros. Ahí elaboran los varietales de Santa Julia, Malamado y Serie A. 

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