

Los vendedores independientes representan más del 60% de los productos disponibles en Amazon en Estados Unidos y una parte importante de ellos está al borde de abandonar la plataforma. Las nuevas políticas de la compañía generaron una crisis de liquidez que amenaza con vaciar el marketplace.
La situación escaló esta semana cuando más de 700 vendedores, nucleados en una comunidad que genera en conjunto alrededor de u$s 14.000 millones anuales, lanzaron un boicot de 24 horas contra la plataforma publicitaria de Amazon.
¿Qué políticas están asfixiando a los vendedores de Amazon?
Amazon introdujo tres cambios en pocas semanas que, combinados, golpean directamente el bolsillo de sus comerciantes.
Primero, extendió el plazo para liberar ganancias: ahora los vendedores esperan siete días desde la entrega, no desde el despacho. Segundo, eliminó la posibilidad de pagar publicidad con tarjeta de crédito, descontándola directamente de las ganancias. Tercero, aplicó un recargo de combustible del 3,5% desde el 17 de abril.
Tras las críticas, Amazon postergó el cambio en el cobro publicitario hasta el 1 de agosto de 2026. Pero para muchos vendedores, la plataforma está priorizando su propia caja por encima de los negocios que la sostienen.

¿Qué consecuencias puede tener esto para los consumidores?
Si los vendedores no aguantan, el impacto llega directo a las góndolas digitales. Varios comerciantes ya anticiparon aumentos de precios para absorber el recargo de combustible. Otros, con estructuras más pequeñas, podrían verse forzados a cerrar o irse de la plataforma.
Amazon ya se queda con más del 50% de cada venta en comisiones y servicios, según datos de Marketplace Pulse. Con los aranceles del gobierno de Donald Trump sumando presión sobre los costos de importación, el margen que le queda a los vendedores se achica hasta casi desaparecer.













