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Tenía 23 años cuando su historia conmocionó a Alemania. Anneliese Michel atravesó episodios que su familia interpretó como señales de una posesión demoníaca y terminó sometida a 67 exorcismos en menos de un año. Durante ese período, su salud se deterioró de manera alarmante, en un caso que todavía genera controversia entre las explicaciones religiosas y médicas.

Los rituales se extendieron entre septiembre de 1975 y junio de 1976; según las reconstrucciones históricas, la joven sufrió episodios perturbadores y llegó a un estado de desnutrición y agotamiento extremo.

Anneliese murió el 1 de julio de 1976, cuando pesaba alrededor de 31 kilos. Dos años después, sus padres y los dos sacerdotes que participaron en los exorcismos fueron condenados por homicidio por negligencia.

Qué le pasaba a Anneliese Michel antes de que autorizaran los exorcismos

Anneliese Michel tenía 23 años y vivía en Alemania cuando su historia se convirtió en uno de los casos de exorcismo más conocidos del siglo XX. Según la reconstrucción publicada por la emisora pública WDR, había sufrido ataques epilépticos y llegó a lastimarse las rodillas tras realizar 600 genuflexiones. También se describieron reacciones adversas ante objetos religiosos, como crucifijos, que su entorno interpretó progresivamente como señales de una supuesta posesión demoníaca.

Su deterioro físico, las grabaciones de los rituales y el juicio posterior convirtieron el caso en uno de los más controvertidos de Alemania.
Su deterioro físico, las grabaciones de los rituales y el juicio posterior convirtieron el caso en uno de los más controvertidos de Alemania.Padre Ernst Alt / Josef Michel (Familia Michel)

En este sentido, Michel decía escuchar voces, ver rostros demoníacos y tener pensamientos negativos que le anunciaban que terminaría en el infierno. Sin embargo, los síntomas y las causas fueron objeto de interpretaciones diferentes ya que las explicaciones médicas relacionaron el cuadro con problemas neurológicos y psicológicos, mientras que la familia y los sacerdotes afirmaron que estaba poseída, lo que los llevó a buscar una respuesta religiosa atravesada por extensos rituales.

Por qué le realizaron 67 exorcismos y qué conductas se registraron durante ese período

Los exorcismos fueron autorizados por el obispo de Würzburg, Josef Stangl, y fueron llevados a cabo por Arnold Renz y Ernst Alt entre septiembre de 1975 y junio de 1976. En menos de un año se llevaron a cabo 67 sesiones, una cifra que aparece en las reconstrucciones históricas del caso publicadas por la Evangelische Zentralstelle für Weltanschauungsfragen (EZW), institución alemana especializada en el estudio de cuestiones religiosas.

Durante dicho período, la salud de Anneliese se deterioró, ya que relatos del caso describen episodios de gritos, movimientos violentos y resistencia durante los rituales realizados en el dormitorio de sus padres, por eso era encadenada en una silla. Algunas sesiones fueron grabadas y las cintas se presentaron durante el juicio posterior, lo que permitió que parte de lo ocurrido trascendiera el ámbito familiar y religioso.

Tras su muerte, a los 23 años y con unos 31 kilos, los cuatro fueron condenados por homicidio por negligencia.
Tras su muerte, a los 23 años y con unos 31 kilos, los cuatro fueron condenados por homicidio por negligencia.Padre Ernst Alt / Josef Michel (Familia Michel)

Según una reconstrucción publicada por The Washington Post en 2005, Anneliese llegó a comer arañas y carbón, y pasó períodos debajo de una mesa mientras ladraba como un perro. Estos comportamientos forman parte de los relatos difundidos sobre el caso, cuya interpretación estuvo atravesada por la creencia de su entorno en una supuesta posesión demoníaca.

Cómo murió Anneliese Michel y qué resolvió la Justicia alemana

Anneliese Michel murió el 1 de julio de 1976, a los 23 años, pesando 31 kilos y con un estado físico deteriorado gravemente. Las reconstrucciones históricas vinculan su muerte con la desnutrición y el agotamiento, pero la controversia trascendió las creencias religiosas y puso el foco en las decisiones de quienes habían intervenido en su tratamiento.

Tras escuchar las grabaciones de los exorcismos en 1978, un tribunal alemán condenó a sus padres y a los dos sacerdotes que habían participado de los exorcismos por homicidio por negligencia con una pena de tres años en libertad condicional, ya que llevaron a cabo un proceso que examinó la responsabilidad de los adultos que la rodeaban y la falta de atención médica adecuada mientras su salud empeoraba.