

Ante la posibilidad de una explosión nuclear, contar con un lugar seguro dentro de casa puede ser fundamental para protegerse de la radiación y sus consecuencias. Aunque no todas las viviendas tienen un búnker o un sótano, existen recomendaciones oficiales para identificar y acondicionar el espacio que ofrece mayor protección.
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA) y Ready.gov explican qué características debe tener un refugio, dónde conviene ubicarlo y por qué los edificios de hormigón y ladrillo pueden ofrecer una barrera más efectiva frente a la lluvia radiactiva.
Además de elegir el lugar adecuado, es importante contar con suministros indispensables para permanecer bajo resguardo. Las autoridades también establecen cuánto tiempo se recomienda permanecer dentro de un edificio después de una detonación y qué precauciones tomar antes de salir.
Dónde ubicar un refugio dentro de cada ante una explosión nuclear
Según las recomendaciones de Ready.gov y la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA), los lugares que ofrecen mayor protección ante una detonación nuclear son los sótanos y las zonas centrales de edificios grandes, construidos con materiales pesados con hormigón, ladrillo o cemento. Estos espacios permiten reducir la exposición a la lluvia radiactiva, que pueden depositarse sobre los techos, las paredes y el suelo después de la explosión.
Si la vivienda no tiene sótano, se recomienda identificar una habitación interior, preferentemente en el centro de la construcción, alejada de las ventanas, las puertas y las paredes exteriores. Cabe destacar que cuantas más paredes y estructuras haya entre las personas y el exterior, mayor puede ser la protección frente a las partículas radiactivas.

Cómo acondicionar una habitación para protegerse de la radiación
Una vez identificado el lugar más seguro, es importante prepararlo para reducir el ingreso de partículas radiactivas y permitir que las personas permanezcan allí durante varias horas. La guía de los CDC recomienda cerrar y trabar puertas, ventanas y compuertas de las chimeneas, mantenerse lejos de las paredes exteriores y del techo y, cuando sea posible, apagar ventiladores, airea acondicionados y sistemas de calefacción que introduzcan aire desde el exterior
Si una persona estaba al aire libre cuando ocurrió la explosión o llegó a estar expuesta a la lluvia radiactiva, debe tomar precauciones antes de instalarse en el refugio. Los CDC recomiendan:
- Quitarse la capa exterior de ropa: puede eliminar hasta el 90% del material radiactivo que se encuentra sobre el cuerpo.
- Guardar las prendas expuestas: colocarlas en una bolsa de plástico cerradas y mantenerla alejada de otras personas.
- Lavarse la piel expuesta: utilizar agua y jabón, sin frotar con fuerza. Si no es posible ducharse, se puede limpiar la piel con un paño húmedo.
- Ponerse ropa limpia: una vez retirado el material contaminante, cambiarse antes de permanecer en el espacio protegido.
Estas medidas ayudan a evitar que las partículas radiactivas se distribuyan dentro de la vivienda. Además, no se debe salir para buscar a familiares que estén en otros edificios ya que las autoridades sanitarias recomiendan que cada persona permanezca en el lugar seguro donde se encuentre hasta recibir instrucciones oficiales.
Qué elementos no pueden faltar en un refugio antinuclear
Además de contar con un espacio protegido, es necesario preparar suministros para cubrir las necesidades básicas de quienes deban permanecer dentro de la vivienda. Ready.gov recomienda tener un kit de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos y artículos que permitan afrontar varios días sin depender de servicios externos. Estos elementos deben guardarse en un lugar accesible y estar disponibles para todos los integrantes de la familia.
Entre los elementos que no pueden faltar se encuentran:
- Agua potable: se recomienda almacenar al menos 3,8 litros por persona al día, durante un mínimo de tres días.
- Alimentos no perecederos: conservas, frutas deshidratadas, barras de cereal y otros productos que no necesiten refrigeración.
- Medicamentos y botiquín: tratamientos recetados, vendas, desinfectantes y elementos de primeros auxilios.
- Radio a pilas o de manivela: permite recibir información de las autoridades incluso si se interrumpen las comunicaciones habituales.
- Linterna y baterías adicionales: son necesarias para disponer de iluminación ante posibles cortes de electricidad.
- Artículos de higiene: toallitas húmedas, jabón, bolsas de residuos y elementos de higiene personal.
- Cargadores portátiles: ayudan a mantener los teléfonos celulares disponibles para recibir alertas y comunicarse.
- Documentación y dinero en efectivo: conviene guardar copias de documentos importantes y algo efectivo en un recipiente protegido.
También es importante incluir provisiones específicas para bebés, adultos mayores, personas que necesitan tratamientos médicos y mascotas. La cantidad de suministros debe adaptarse al número de personas que utilizarán el refugio y a sus necesidades particulares.
Los CDC recomiendan permanecer bajo techo durante al menos 24 horas después de una detonación nuclear, porque la intensidad de la radiación de la lluvia radiactiva disminuye con el paso del tiempo. Sin embargo, no se debe abandonar el lugar únicamente porque haya transcurrido ese período ya que es necesario escuchar las indicaciones de las autoridades y esperar hasta que confirmen que es seguro salir.












