

Estados Unidos avanzará con un nuevo requisito de ingreso que podría modificar de manera significativa la experiencia de viaje para miles de visitantes. La medida establece que determinados viajeros deberán abonar una tarifa de hasta 15.000 dólares antes de ingresar al país por vía aérea o marítima.
La iniciativa forma parte de un programa piloto impulsado por la administración de Donald Trump cuyo objetivo es reducir el número de personas que permanecen en territorio estadounidense más allá del plazo autorizado por su visa. En este sentido, el monto depositado solo será reembolsado a quienes cumplan con las condiciones de salida establecidas por las autoridades migratorias.
Si bien la norma no alcanzará a todos los viajeros, el gobierno confirmó que hacia finales de agosto publicará la lista de países cuyos ciudadanos deberán realizar este pago para ingresar a Estados Unidos, junto con la fecha exacta de entrada en vigencia del sistema.
Qué países no deberán pagar los 15.000 dólares para ingresar a Estados Unidos
El Gobierno aclaró que quedarán exentas del pago de la fianza las naciones que integran el Visa Waiver Program, un esquema que permite viajar a Estados Unidos sin necesidad de tramitar una visa tradicional para estadías cortas.

Los países exceptuados del nuevo requisito son:
Alemania, Andorra, Australia, Austria, Bélgica, Brunéi, Chile, Corea del Sur, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Mónaco, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, San Marino, Singapur, Suecia, Suiza y Taiwán.
Los ciudadanos de estos países podrán seguir ingresando sin visa previa ni pago obligatorio, siempre que respeten el tiempo de permanencia autorizado.
Cómo funcionará el pago obligatorio para ingresar a Estados Unidos
La fianza se aplicará exclusivamente a visas emitidas para viajes por aire o por mar. Las entradas por tierra desde Canadá o México quedarán excluidas de este requisito. El monto exigido variará entre 5000 y 15.000 dólares por persona y deberá depositarse ante el Departamento del Tesoro antes de la emisión de la visa.

De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el costo de deportar a un visitante que excede su estadía supera los 17.000 dólares. La nueva medida busca cubrir parte de ese gasto y, al mismo tiempo, desalentar las permanencias irregulares. El dinero será devuelto únicamente si el viajero abandona el país dentro del plazo autorizado.
Entre los países que podrían ser incluidos en la lista obligatoria figuran Birmania, con una tasa de sobreestadía del 27%; Liberia, con el 19%; y Colombia, que registró 40.884 casos de permanencias fuera de término en 2023, lo que representa cerca del 4% del total.











