

En esta noticia
En Estados Unidos, cuando fallece el titular de una cuenta bancaria, las entidades financieras suelen congelar automáticamente los fondos hasta que se determine quién tiene derecho legal a recibir ese dinero.
El congelamiento no implica pérdida del dinero, pero sí puede retrasar el acceso a los fondos para familiares y herederos, incluso durante semanas o meses, según el tipo de cuenta y la documentación disponible.
Los bancos congelan estas cuentas bancarias
Los bancos están obligados a proteger el patrimonio de las personas fallecidas. Una vez notificados del deceso, bloquean las cuentas para:
- Impedir movimientos no autorizados
- Preservar los fondos hasta identificar a los beneficiarios
- Cumplir con procesos legales como el probate (sucesión judicial), si corresponde

A quién puede pasar el dinero
El destino de los fondos depende de cómo estaba configurada la cuenta. A continuación, los posibles beneficiaros:
- Cotitulares: si la cuenta es conjunta con derecho de supervivencia, el cotitular suele acceder automáticamente al dinero sin pasar por sucesión.
- Beneficiarios designados (POD/TOD): en cuentas con Pagadero al Fallecer (POD) o Transferencia al Fallecer (TOD), los fondos pasan directamente al beneficiario tras presentar el certificado de defunción.
- Patrimonio: si no hay cotitulares ni beneficiarios, el dinero entra al proceso de sucesión, y un tribunal define su distribución entre herederos.
Los plazos de los congelamientos varían según cada caso.
Qué documentos exigen los bancos para transferir los fondos
Para liberar o transferir los fondos, las entidades suelen pedir:
- Certificado de defunción oficial
- identificación del beneficiario o cotitular
- Documentos judiciales (si hay sucesión), como cartas testamentarias o nombramiento de administrador del patrimonio













