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Cuando una persona muere con una tarjeta de crédito activa, la deuda no desaparece automáticamente. Los bancos y emisores de tarjetas mantienen el derecho a cobrar el saldo pendiente, aunque las reglas sobre quién debe pagarlo varían según el tipo de cuenta y la situación legal del fallecido.

En Estados Unidos, entender quién asume una deuda de tarjeta de crédito tras una muerte es clave para herederos, familiares y cónyuges, ya que un error puede derivar en pagos indebidos o en presiones ilegales por parte de cobradores.

¿Quién debe pagar una tarjeta de crédito cuando muere el titular?

En general, la deuda de la tarjeta de crédito se paga con el patrimonio del fallecido, no con el dinero personal de los familiares. Si la persona era la única titular de la cuenta, el saldo pendiente pasa a formar parte de la herencia y se cubre con los bienes disponibles antes de cualquier reparto.

Existen excepciones claras. Los cotitulares o codeudores sí son responsables del saldo, al igual que el cónyuge en algunos estados con régimen de bienes gananciales, donde las deudas adquiridas durante el matrimonio pueden considerarse compartidas.

En general, la deuda de la tarjeta de crédito se paga con el patrimonio del fallecido, no con el dinero personal de los familiares
En general, la deuda de la tarjeta de crédito se paga con el patrimonio del fallecido, no con el dinero personal de los familiares

Qué ocurre con el cónyuge, herederos y usuarios autorizados

Los herederos no suelen ser responsables directos de la deuda, pero pueden verse afectados porque las tarjetas de crédito se pagan antes de distribuir la herencia. Si el patrimonio no alcanza, el saldo puede quedar impago sin que la familia tenga que cubrirlo de su bolsillo.

Puntos clave que aclaran los bancos:

  • Usuarios autorizados: no deben pagar la deuda, pero deben dejar de usar la tarjeta de inmediato.
  • Cobradores: solo pueden reclamar el pago al patrimonio, no exigir dinero personal.
  • Estados con leyes especiales: algunos estados imponen reglas distintas para cónyuges sobrevivientes.