Comercio exterior

Juan Pablo Bastero, Director General de Jidoka

Juan Pablo Bastero, Director General de Jidoka, expuso un completo panorama del sector. Cuáles son los logros obtenidos y las asignaturas pendientes en el proceso de desregulación de la actividad que se está llevando a cabo.

 Despachante de Aduana y especialista en Lean Six Sigma Logistic y Zona Franca, Juan Pablo Bastero es también Agente de Transporte Aduanero y Logista. Es asimismo Gestión Estratégica de Logística y Distribución en UBA y diplomado en Negociaciones Internacionales de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

Como Director General de Jidoka, empresa que brinda servicios de logística y comercio exterior con 16.000 m2 propios y un deposito llave en mano en Zona Franca la Plata, Bastero entregó su visión privilegiada sobre la realidad actual y perspectivas futuras de la actividad.

"El comercio exterior en Argentina hoy funciona como en los países del mundo normal donde el importador solo debe preocuparse por la estructura de costos y por vender el producto ingresado. Ya no hay más trabas a la actividad desde el gobierno", destacó el directivo.

- ¿Cómo se está dando la transición de la SIRA al SEDI?

- El Sistema Estadístico de Importaciones (SEDI), reemplazó a las SIRA. Ni bien se presenta es aprobado en 24 o 48 horas con lo cual se produjo una desregulación total. Hay seguridad a nivel aduanero de que ni bien la mercadería llega puede ser liberada.

Algunas mercaderías tienen trámites de terceros organismos como Senasa, por ejemplo, pero igualmente todo fluye muy rápido.

- ¿Qué puede decirse sobre las cifras de movimiento del comercio exterior?

- Se observa una baja del orden de un 30% o un 40%. Esto se debe a una retracción de la economía y a las deudas que se generaron de la importación.

Asimismo, en 2023 grandes importadores con posibilidad de girar al exterior, se estoquearon sobre todo después de las PASO cuando vieron que el triunfo de Javier Milei era una posibilidad y que ello traería aparejado una fuerte devaluación, como finalmente sucedió.

- ¿El proceso de desregulación de la actividad posee puntos flojos?

- Una promesa de campaña que aún no se cumplió fue la quita de impuestos que gravan la importación. Incluso puede decirse que sucedió todo lo contrario porque sin realizar ninguna baja en los aranceles, se aumentó el impuesto PAIS del 7% al 17%. Esto encareció la operación y es otro factor que explica la baja actividad.

Un importador debe pagar derecho de exportación, tasa estadística, impuesto PAIS, anticipo de IVA, IVA adicional, anticipo de Ganancias, e Ingresos Brutos. En total, esa suma puede superar, en algunos casos, el 100%, dependiendo la posición arancelaria (NCm), al producto importado que en la mayoría de los casos se traslada al destinatario final.

- ¿Están saliendo los giros al exterior para el pago de importaciones?

- Vamos a mirar el vaso medio lleno y no medio vacío. Antes, cuando uno obtenía la SIRA, venía una fecha de acceso al Mercado Único Libre de Cambios (MULC) que establecía 90 días, podían ser 60, 120 o 180 días, para girar a partir de la recepción de la mercadería. Se trataba sin embargo de un plazo mentiroso porque al cumplirse, el banco aducía problemas en el sistema informático o falta de aprobación del Banco Central (BCR) entre otras excusas cuando la realidad era que no había dólares. Yo tuve casos en donde el plazo pasó al doble, o sea a 180 días, por ejemplo. Pero podían ser más o menos días, también.

Lo que se hizo ahora es resolver la deuda vieja con el Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal). La serie uno está funcionando muy bien mientras que faltan resolver algunos temas de la serie dos que es para deudas mayores a u$s 500.000.

Para las nuevas importaciones, desde la nacionalización se puede pagar al proveedor con giros en cuatro cuotas del 25% del valor cada una a 30, 60, 90 y 120 días y lo importante es que estos plazos se están respetando.

Además, y en otra medida desregulatoria, los bancos privados ahora autorizan el giro directamente sin necesidad de pedir autorización al BCR.

- Dentro de este esquema, ¿cuáles son las ventajas de operar en zona franca?

- El momento imponible es cuando llega la mercadería, oportunidad donde toca nacionalizar o sea pagar todos los tributos que gravan a la importación.

  Si en lugar de eso, al arribo de la mercadería se la manda a zona franca en tránsito, se devuelve el contenedor con lo cual se evitan los extra costos de la compañía marítima, y se sale rápido del puerto o del aeropuerto donde los costos de estadía son muy altos.

En zona franca la mercadería queda almacenada en pesos sin riesgo de que entre en rezago, y con la documentación aduanera la norma toma como si fuese un despacho a plaza, con lo que empiezan a correr los 30 días para la autorización del giro al exterior sin haber pagado un solo impuesto.

Lo que se está viendo ahora es la posibilidad de realizar el estampillado de estas mercaderías dentro de zona franca.

También es posible nacionalizar parcialmente y mezclar diferentes despachos, se pueden realizar ventas de la mercadería por anticipado cobrando un anticipo y con ese anticipo luego abonar los tributos a la hora de nacionalizar. También se puede vender a otro importador dentro de la zona franca y que este último tome a su cargo la nacionalización.

Un formato que se usa poco y se conoce poco es el de ingreso al sólo efecto de su almacenaje. Con esta opción se manda mercadería sin que sea tuya para comercializarla sin pasar por Argentina. Es ideal para quienes disponen de una estructura internacional.

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