Un hecho histórico

Cómo fue la llegada del primer Boeing 787 Dreamliner a la Antártida

A bordo viajaron 45 pasajeros, entre ellos científicos de diferentes países y 12 toneladas de equipo de investigación esencial y crucial para la exploración antártica.

Pablo Kornzaft

Que aviones aterricen en la Antártida no es ninguna novedad. Desde hace varias décadas diferentes tipos de aeronaves realizan operaciones en el Continente Blanco transportando pasajeros y carga.

En sus 14 millones de km² de superficie, veintiún países poseen bases permanentes (Argentina con 7 es la de mayor cantidad) y dependiendo de las estaciones / clima en la actualidad se podrán ver operar diferentes aviones a lo largo y ancho de esas bases.

Noviembre de 1965. Douglas DC-3 matrícula TA-05 de la Fuerza Aérea Argentina, modificado a trimotor.

La evolución de la humanidad y por consiguiente de la aviación, llevaron a que en el año 2021 la compañía Hi Fly realice el primer vuelo de un avión Airbus a la Antártida.

Esta operación se realizó con el Airbus A340 matrícula 9H-SOL, dueño de una particular historia ya que luego de volar para Iberia por 12 años fue retirado de operaciones y comprado por una compañía que lo puso a la venta y lo publicó por Internet.

En el mes de enero del año 2022 otra de las aeronaves comerciales más modernas, el Boeing 737MAX matrícula OK-SWB, realizó su primer aterrizaje en la Antártida con la compañía Smartwings de la República Checa, con el fin de trasladar a empleados del Instituto Polar Noruego.

La más reciente de las historias e hitos de la aviación sucedió hace apenas unas semanas cuando la compañía noruega Norse Atlantic Airways realizó el primer aterrizaje y despegue de un Boeing 787 Dreamliner en el continente antártico.

Al igual que la del año 2022 con Smartwings (Norse aún no había comenzado a volar como línea aérea), esta operación fue contratada por el Instituto Polar Noruego para el transporte de equipos de investigación esenciales y científicos.

La aeronave de cinco años de edad, matrícula LN-FNC producida en las instalaciones de Boeing de Everett, despegó de la ciudad de Oslo el día 13 de noviembre rumbo Ciudad del Cabo, Sudáfrica donde permaneció 40 horas previo a embarcarse en el desafiante tramo antártico.

A bordo del Boeing 787-9 Dreamliner, vuelo N0787, viajaron 45 pasajeros, entre ellos científicos de diferentes países, con destino el Aeródromo Troll (QAT) en la Antártida.

El vuelo también transportó 12 toneladas de equipo de investigación esencial y crucial para la exploración antártica.

"El 787 Dreamliner destaca por su excepcional eficiencia de combustible, permitiendo un vuelo de ida y vuelta desde Ciudad del Cabo a la Antártida sin necesidad de repostar combustible. Esto no sólo garantiza tiempos de entrega rápidos, sino que también beneficia significativamente al medio ambiente al eliminar las complejidades logísticas del transporte, almacenamiento y manipulación de combustible en la Antártida" destacó Paul Erlandsson, representante de Boeing.

Y agregó: "Junto con los  150 metros cúbicos de capacidad de carga del avión distribuidos en tres bodegas de carga y un sistema de carga diseñado para un fácil manejo de paletas y contenedores, el Dreamliner sobresale a la hora de satisfacer las demandas de esta misión".

La Antártida carece de pistas pavimentadas convencionales y de ahí que Norse Atlantic Airways aterrizó en una "pista de hielo azul" de 3.000 metros de largo y 60 metros de ancho, en Troll Airfield.

El Antonov AN-225 Mriya, el único en su especie y que fuera el avión de carga más grande del mundo, fue completamente destruido en el 2022 durante un bombardeo en el conflicto Rusia - Ucrania.

Por este motivo queda abierta la pregunta: ¿tendremos la posibilidad de ver a un Antonov AN-124 (el carguero más grande en la actualidad) aterrizar en la Antártida?

El tiempo tendrá la respuesta...

Temas relacionados
Más noticias de Antártida
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.