

El “ruido alimentario” o food noise es un término que se utiliza para describir los pensamientos persistentes y recurrentes relacionados con la comida, incluso cuando no responden al hambre física. Este fenómeno puede dificultar la adopción de hábitos saludables y el seguimiento de un plan de alimentación, además de generar estrés y afectar la relación con la comida.
Aunque todavía no existe una definición clínica formal, el concepto ganó notoriedad en los últimos años y comenzó a ser estudiado por investigadores y especialistas por su posible impacto en los hábitos alimentarios, las emociones y la calidad de vida, especialmente en personas que viven con sobrepeso u obesidad.
Según la literatura científica sobre food noise, el 57% de las personas que viven con obesidad reporta experimentar pensamientos intrusivos y persistentes relacionados con la comida. Por ejemplo, algunas personas pueden tener dificultades para dejar de pensar en comer cuando hay alimentos apetecibles a la vista, incluso mientras mantienen una conversación o realizan otra actividad. Se piensa y planifica la próxima comida, a pesar de haber finalizado recientemente de comer y los antojos y picoteos son frecuentes.
¿Por qué se habla cada vez más de “ruido alimentario”?
El creciente interés por este fenómeno parece estar relacionado, entre otros factores, con el entorno alimentario actual, caracterizado por una amplia disponibilidad de alimentos y una exposición frecuente a estímulos vinculados con la comida y la publicidad.

Al mismo tiempo, el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas para el manejo del sobrepeso y la obesidad llevó a pacientes y profesionales de la salud a prestar mayor atención a los cambios que pueden producirse no solo en el peso corporal, sino también en la relación de las personas con la comida.
En este contexto, la encuesta INFORM, realizada en Estados Unidos con 550 participantes de 53 años de edad promedio, evaluó el impacto de la semaglutida de Novo Nordisk sobre el “ruido alimentario” mediante el Food Noise Questionnaire. Los participantes reportaron una reducción de los pensamientos constantes sobre la comida, junto con mejoras en la calidad de vida y el manejo de las emociones durante el tratamiento con Wegovy®.
¿Qué relación existe entre el GLP-1, el apetito y la saciedad?
El GLP-1 —péptido similar al glucagón tipo 1— es una hormona que el organismo libera naturalmente después de comer. Entre sus funciones se encuentran regular los niveles de glucosa en sangre, estimular la liberación de insulina, retrasar el vaciado gástrico y aumentar la sensación de saciedad, es decir, la señal que indica que se ha comido lo suficiente.
Medicamentos como la semaglutida de Novo Nordisk imitan la acción del GLP-1 y se utilizan, bajo supervisión médica y según su indicación, para el tratamiento de la diabetes tipo 2, el sobrepeso y la obesidad.
Al actuar sobre mecanismos relacionados con el apetito, la saciedad y los circuitos de recompensa del cerebro, la semaglutida puede contribuir a disminuir los pensamientos recurrentes sobre la comida. Es así como en la encuesta INFORM mencionada previamente, las personas tratadas con semaglutida para el manejo del peso reportaron una reducción significativa del “ruido alimentario” luego de iniciar el tratamiento, además de mejoras en el bienestar mental y en su capacidad para mantener hábitos saludables.
Es importante destacar que diversos estudios mostraron que la semaglutida de Novo Nordisk, además de favorecer la pérdida de peso, aporta beneficios cardiometabólicos y puede ayudar a mejorar la composición corporal al reducir la grasa y preservar la masa muscular.
Es necesario un abordaje integral del peso
El manejo del sobrepeso y la obesidad requiere un abordaje integral y seguimiento profesional. Los tratamientos médicos, cuando están indicados, forman parte de una estrategia que también contempla hábitos saludables y acompañamiento a lo largo del tiempo.
En este marco, programas de cuidado a pacientes como Novo a la Par® (www.novoalapar.com.ar) brindan información y herramientas para apoyar a las personas en el seguimiento de sus tratamientos y en la adopción de hábitos saludables. Los especialistas coinciden en que la prevención y el manejo del sobrepeso y la obesidad requieren un abordaje integral que combine cambios en el estilo de vida, seguimiento profesional y, cuando corresponde, tratamiento médico.
La información presentada en esta nota tiene fines exclusivamente informativos y se basa en evidencia científica disponible. La mención de tratamientos o medicamentos no constituye una recomendación, y cualquier decisión terapéutica debe ser evaluada junto a un profesional de la salud, quien podrá determinar la alternativa más adecuada según las necesidades de cada persona.











