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El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud que crecieron exponencialmente en todo el mundo. Su definición está basada en una variable llamada “índice de masa corporal” (IMC), que se calcula en base al peso y a la talla de una persona. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 800 millones de personas en el mundo tienen sobrepeso u obesidad, mientras que en Argentina el Ministerio de Salud afirma que 6 de cada 10 adultos ​presentan exceso de peso, lo cual se ​traduce​​ e​n un aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas como la diabetes o la enfermedad cardiovascular.

Sin embargo, medir la salud únicamente a través del peso no permite obtener una visión completa del estado de una persona, siendo necesario considerar factores adicionales. En la actualidad, especialistas en salud aseguran que la calidad de vida es un indicador más fiable de bienestar que el peso corporal o el IMC. En este sentido, acciones cotidianas como subir escaleras, caminar sin molestias o disfrutar de un sueño reparador pueden ofrecer una perspectiva enriquecedora sobre la salud de una persona.

Esta afirmación se debe principalmente a que la pérdida de peso está relacionada no solamente con la ​mejora de algunos valores de laboratorio y al control de factores de riesgo cardiovascular (como la glucemia, el colesterol y la presión arterial, entre otros), ​​sino también​​​ se asocia a una mejora en  la función física y la movilidad, según explica el artículo The effect of weight loss on health-related quality of life: systematic review and meta-analysis of randomized trials, publicado en la National Library of Medicine.

Avances en el tratamiento de la obesidad: más allá de la dieta y el ejercicio

​​Un enfoque innovador para el tratamiento de la obesidad se encuentra en el desarrollo de opciones terapéuticas como la semaglutida de Novo Nordisk, que ​retrasa el vaciamiento gástrico y ​actúa en el sistema nervioso, aumentando la sensación de saciedad y regulando el hambre, lo que facilita la pérdida de peso sostenible.

Según el ensayo clínico STEP UP, publicado en The Lancet Diabetes & Endocrinology, la semaglutida 7,2 mg administrada una vez por semana produjo una pérdida de peso promedio cercana al 21% en adultos con obesidad. Además de ayudar a controlar el peso, también mejora la salud cardiovascular, la composición corporal y la calidad de vida en general.

Foto: Asociación obesidades en México.
Foto: Asociación obesidades en México.

Alcanzar una vida más saludable requiere incorporar hábitos cotidianos que favorezcan el bienestar físico y emocional. Entender la salud desde una perspectiva integral, y no únicamente estética, permite mejorar la calidad de vida y promueve una relación más saludable con la alimentación, la actividad física y el autocuidado.

En este contexto, programas de cuidado a pacientes como Novo a la Par®  (www.novoalapar.com.ar) brindan información y herramientas para apoyar a las personas en el seguimiento de sus tratamientos y en la adopción de hábitos saludables. Los especialistas coinciden en que la prevención y el manejo del sobrepeso y la obesidad requieren un abordaje integral que combine cambios en el estilo de vida, seguimiento profesional y, cuando corresponde, tratamiento médico.

La información presentada en esta nota tiene fines exclusivamente informativos y se basa en evidencia científica disponible. La mención de tratamientos o medicamentos no constituye una recomendación, y cualquier decisión terapéutica debe ser evaluada junto a un profesional de la salud, quien podrá determinar la alternativa más adecuada según las necesidades de cada persona.