Cómo elevar la capacidad emprendedora del país

En diálogo con Pyme, el director y fundador de Prodem, Hugo Kantis, habla de los retos que enfrenta la Argentina a la hora de fomentar el surgimiento de emprendimientos y acompañarlos en su crecimiento. Claves para tener en cuenta.

La Argentina es uno de los tres países de América latina con mayores habilidades emprendedoras.

La Argentina es uno de los tres países de América latina con mayores habilidades emprendedoras.

La Argentina es uno de los tres países de América latina con mayores habilidades emprendedoras. Lo afirma Hugo Kantis, director y fundador de Prodem, que apuesta por estimular la creación y el intercambio de conocimientos para potenciar proyectos vanguardistas en la región. "Se trata de un país que en los últimos tiempos registró un avance en sus emprendimientos, según nuestro índice de condiciones sistémicas", explica. En ello, incide, entre otros factores, la creación de la Subsecretaria de Emprendedores, bajo la órbita del Ministerio nacional de Producción, y el lanzamiento de diversos programas y la Ley de Emprendedores, promulgada en 2017.

A través de estas iniciativas, se prepara el terreno para que el potencial argentino despegue aún más, pero Kantis advierte que es un proceso de largo aliento. "Este avance sienta las condiciones potenciales para que el ecosistema emprendedor mejore. Es decir, tomará su tiempo para que impacte en el surgimiento de nuevos proyectos", aclara el fundador de Prodem.

Fortalezas y debilidades

No todas las provincias asimilaron la Ley de Emprendedores del mismo modo: falta que muchas jurisdicciones la adopten integralmente. A ello se suman debilidades intrínsecas del país, como el financiamiento, "que alcanza el menor valor en el índice", observa Kantis.

Más allá de esta consideración, existen otros puntos que deben tomarse en cuenta, como el capital de riesgo y la microfinanciación colectiva, "herramientas clave que aborda la norma", según el director de Prodem. "En el campo financiero, hay que trabajar en la oferta de capital de trabajo e inversión que se adapten a las empresas jóvenes", señala.

Además, debe darse relevancia al capital humano para fortalecer el ecosistema empresarial. "Por este motivo, debe comprometerse el sistema educativo, algo que no es fácil, pero que debe encararse de forma proactiva. Necesitamos un programa dedicado a las compañías de base tecnológica, por lo que es clave que las instituciones de formación e investigación de nivel superior vuelquen sus enseñanzas a la creación de ideas sofisticadas, lo que requiere una intervención potente", especifica.

Hugo Kantis, de Prodem.

Galardonado en 2016 con el premio Start-Up Nations for Groundbreaking Policy Thinking, otorgado por la Global Entrepeneurship Network, Prodem reconoce la importancia de la creación de una plataforma institucional de apoyo para emprendedores. "Falta avanzar en el ordenamiento y el fortalecimiento de modo que contribuyan a la calidad y efectividad de los proyectos", acentúa Kantis. "La ley avanza por el lado de las aceleradoras, pero hay que pensar en una plataforma integral, donde además haya otro tipo de instituciones de apoyo, como los clubes y los centros emprendedores", comenta.

Es por ello que es necesario fomentar el crecimiento empresarial, insiste, pese a que no abundan las instituciones que dediquen recursos a la investigación emprendedora y que alienten la innovación en base a la asistencia técnica y la colaboración entre los diversos actores. Ello contribuiría también a reducir las diferencias que existen entre grandes centros urbanos, como Buenos Aires y Córdoba, y el resto de los distritos. "Esa brecha se nota en lo que respecta al capital humano emprendedor o el financiamiento y en la existencia de buenas incubadoras y aceleradoras", refuerza. 

Si se toma a la Argentina en su conjunto, el país presenta falencias que otras naciones han podido pulir. Tal es el caso de Chile, cuya trayectoria en materia de políticas y en el campo impositivo y normativo podrían servir de inspiración para encontrar un sistema menos agresivo y costoso para los que comienzan a incursionar en este terreno. "Creo que la persistencia y el compromiso sostenido por parte del país vecino con el mundo emprendedor, junto a su capacidad de construir programas e instrumentos sobre la base del aprendizaje acumulado, son beneficiosos. En lugar de empezar todo de nuevo cada vez que llega un nuevo gobierno al poder, continúan con las políticas anteriores, haciendo de ellas una parte importante de la sociedad", destaca Kantis.

El país transandino también hizo conocer su ecosistema a nivel internacional, al colocarse en el radar de algunos inversores de riesgo. Además "tiene una plataforma institucional de incubadoras, cuya evolución ha tenido progresos, y cuenta con un capital inicial para montar y seguir proyectos, algo que no tenemos en forma significativa acá", reflexiona.

Pese a todo, La Argentina goza en el presente de varias ventajas comparativas, entre ellas, su capital social. "Contar con una sociedad menos jerárquica que otros países da lugar a menores trabas para desarrollar contactos", concluye la autoridad de Prodem.

De qué trata el índice de Prodem

El Índice de Condiciones Sistémicas para el Emprendimiento Dinámico de Prodem, que evalúa los valores y las deficiencias que caracterizan a determinadas regiones y elabora recomendaciones a partir de ellas, se presenta en una clasificación internacional en la que se incluyen a 60 países y en otra regional que abarca a 15 naciones de América latina. Prodem realizó otra tabla clasificatoria para 43 urbes argentinas en el marco del Programa Ciudades para Emprender de la Subsecretaría de Emprendedores.

Comentarios1
Alberto Mata
Alberto Mata 13/04/2018 01:56:35

Bajar los impuestos a 1/3 a todo emprendedor por 20 años.