Historias de garage

Entraron en un negocio de 80.000 millones "de palitos" y buscan facturar $15 millones en 2021

Ecobella propone eliminar los desperdicios contaminantes en la industria de la comida a domicilio

Ecobella nació hace 14 años, cuando Agustín Vierheller abrió el cajón de los cubiertos de la cocina y se dio cuenta de que estaba lleno de palitos chinos descartables, consecuencia de los delivery de sushi. ¿Cómo podía ser que ese rubro genere tanto desperdicio en utensillos one use?, se preguntó.

La investigación le hizo conocer que en el mundo se fabricaban unos 80.000 millones de palitos de este tipo. Así se puso en marcha para buscar un sustituto sustentable.

"Se me ocurrió desarrollar una opción comestible y comencé el proceso de creación de palitos para sushi de pan. Así nacieron los Ecosticks, un producto hecho a base de harina de arroz, con una textura muy parecida a la de la madera y resistencia tanto al frío como al calor" explica Vierheller.

"Hice muchas pruebas. No soy ingeniero y tuve que desarrollar mi cabeza como si lo fuese. Fue muy difícil tratar de imaginar algo que no existía. Fui a empresas muy importantes de panificado de la Argentina y me dijeron "vos estás loco". No se puede hacer lo que vos querés hacer. Me llevó diez años hacer una máquina y una fórmula que me permita hacer el producto", recuerda.

Ecobella nació como Ecosticks, que es la denominación de los palitos chinos comestibles. Más tarde se agregaron los revolvedores de café Ecomixer, las cucharitas de helado Ecospoon y los palitos para paleta de helados Ecoice. En breve, llegarán los platos, vasos, cubiertos y recipientes para comidas que se expenden por delivery. La idea de la empresa es generar entre dos y tres nuevos productos cada año, todos aptos para celíacos, para veganos, resistentes al calor e impermeables.

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"No hay ningún producto similar en el mercado internacional que se asemeje con lo nuestro. Quizás se encuentra alguna cucharita que se puede comer, pero que no es apta para celíacos, libre de gluten, no cumplen con las propiedades que tienen las nuestras desde el punto de vista energético y de fibra. El mundo de lo biodegradable y ecológico no suele ser como nosotros. Tenemos otro tipo de visión. Podríamos vender los productos quince veces más caros, llegar a menos gente y tener mayor facturación. Pero la idea es que lo tengan todos", se enorgullece Vierheller.

La meta para 2021, cuenta el fundador del emprendimiento, es lograr una facturación de $15 millones y duplicarla a partir de fin de año con la firme idea de exportar.

Vierheller había dedicado su vida a jugar al polo y a cuidar a los caballos que se usan en ese deporte. "Siempre tuve una conexión muy linda con la naturaleza, los animales, el aire libre. Por eso elegí dedicar mi vida al cuidado del medio ambiente", cuenta y rescata el compromiso de sus socios y colaboradores en este camino: Pedro Inchauspe, Pablo Mayer, Tomás Mayer, Alejandro Abossio, Julián Pueblas y Federico Piqué.

"La gente se sorprende mucho con el producto y nos felicita de manera constante. Hoy en día todos entendemos que esto es algo serio y que si no hacemos un cambio, la situación mundial se va a complicar. Esta respuesta nos llena de fuerza para seguir trabajando en nuevos desarrollos. A través de nuestro trabajo buscamos generar experiencias que contagien y generen conciencia" apunta Vierheller.

Las perspectivas son muy prometedoras y cada vez son más las empresas que incorporan este tipo de productos. A su vez cuentan con varias propuestas de comercialización en el exterior, y de alianzas en diferentes países. "La pandemia le pegó muy fuerte al rubro gastronómico, no obstante el delivery subió mucho el nivel de consumo por lo que ahí vimos una oportunidad y buscamos alianzas comerciales con todos los que usen ese tipo de plataformas" concluyó.


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