

Hay ideas de negocios que nacen en una oficina y otros emprendimientos que surgen después de miles de kilómetros recorridos. El de Pamela Liberati pertenece a la segunda categoría.
Hace 36 años conoció a quien hoy es su compañero de vida arriba de una moto, y desde entonces ambos hicieron del motociclismo mucho más que un hobby. Recorrieron la Patagonia, atravesaron gran parte de la Argentina, viajaron por Europa y hasta llegaron a Alaska. Todo ello, sobre dos ruedas.
Ahora, decidieron lanzar una empresa de mototurismo que promete mostrar a la Patagonia desde una perspectiva diferente.
La oportunidad apareció este año, tras un incendio que afectó su vivienda y los obligó a replantearse muchos aspectos de la vida cotidiana.
“Lejos de bajar los brazos, decidimos transformarlo en un nuevo comienzo”, cuenta la fundadora del proyecto. Así nació Last Frontier Moto Tour Patagonia Experience, una empresa que ofrece recorridos guiados por algunos de los paisajes más impactantes de Chubut y la Patagonia.

El emprendimiento demandó una inversión total de u$s 140.000, que fueron destinados a la compra de motos para los recorridos, vehículos de apoyo, un tráiler homologado, equipamiento logístico y el desarrollo de toda la estructura operativa necesaria para recibir turistas nacionales e internacionales.
La flota incluye principalmente modelos Kawasaki KLR 650, además de unidades de menor cilindrada, como motos de 300 cc y Yamaha 250, más livianas y accesibles para determinados perfiles de viajeros.
A diferencia de otras excursiones en moto que ya existen en el mercado, la propuesta busca brindarle al viajero una experiencia más auténtica y profunda, al conectar con los paisajes, las comunidades y la identidad de cada lugar. “No se trata de ver quién anda más rápido, sino de vivir el territorio”, explica Liberati.
Cuáles son los circuitos del mototur
Los primeros programas comenzarán a mediados de agosto y tendrán duraciones que irán desde los 7 hasta los 15 días.

Entre los destinos elegidos figura Península Valdés, donde los viajeros podrán realizar snorkel con lobos marinos, navegar para hacer avistaje de ballenas, recorrer estancias patagónicas, hacer trekking y visitar sitios emblemáticos como Punta Ninfas.
También habrá circuitos por la Ruta Azul, que incluye Camarones, Bahía Bustamante, y otro por la cordillera chubutense. Todo ello en grupos limitados a un máximo de 10 personas.

Aunque el lanzamiento comercial todavía está en marcha, las consultas ya comenzaron a llegar. La fundadora contó que ya hay interés tanto de agencias de viaje como de viajeros independientes de Europa que quieren recorrer la Patagonia sobre dos ruedas.
El proyecto también busca generar impacto local. Y es que Chubut concentra algunos de los paisajes más diversos de la Argentina, desde el mar y la fauna de la costa atlántica hasta lagos, bosques y montañas cordilleranas. “Queremos seguir mostrando la Patagonia al mundo, pero también que el beneficio quede en la región”, resumió Liberati.

















